Nueva encíclica del papa Francisco, descrita como profunda y hermosa

Por Catholic News Service
WASHINGTON (CNS) — En su nueva encíclica, “Fratelli Tutti, sobre la fraternidad y la amistad social”, el papa Francisco recuerda a los fieles que “el plan de Dios para la humanidad tiene implicaciones para todos los aspectos de nuestras vidas”, expresó el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.
Estos aspectos van “desde cómo nos tratamos unos a otros en nuestras relaciones personales, hasta cómo organizamos y operamos nuestras sociedades y economías”, explicó el arzobispo José H. Gómez de Los Ángeles en un comunicado el 4 de octubre, día en que el Vaticano publicó la encíclica.

El papa Francisco firma su nueva encíclica, “Fratelli Tutti, sobre la fraternidad y la amistad social” después de celebrar la misa en la Basílica de San Francisco en Asís, Italia, el 3 de octubre de 2020. (Foto CNS/Vatican Media)

El arzobispo Gómez llamó la enseñanza del papa “profunda y hermosa” y dijo que “como ‘Laudato Si’ antes de ella, ‘Fratelli Tutti’ es una contribución importante a la rica tradición de doctrina social de la iglesia”.
“Al analizar las condiciones del mundo de hoy, el Santo Padre nos brinda una visión poderosa y urgente para la renovación moral de la política y las instituciones políticas y económicas desde el nivel local al nivel global, llamándonos a construir un futuro común que realmente sirva para el bien de la persona humana”, señaló el arzobispo Gómez.
“Para la iglesia, el papa nos está desafiando a superar el individualismo en nuestra cultura y a servir a nuestro prójimo con amor”, dijo, “viendo a Jesucristo en cada persona, y buscando una sociedad de justicia y misericordia, compasión y preocupación mutua”.
El cardenal Blase J. Cupich de Chicago expuso que “Fratelli Tutti” está “destinado a ser un documento determinante y un cuerpo de enseñanza para el pontificado del papa Francisco”. Lo llamó un documento poderoso en el que el papa “nos recuerda una vez más por qué se le considera un maestro moral prominente, en un momento extraordinariamente crítico y tenso de la historia humana”.
“El papa comienza identificando los desafíos que resultan de la fragmentación y división que aflige a la humanidad a nivel personal, nacional, e internacional”, indicó el cardenal.
“Estos incluyen la violencia y la perspectiva de guerra y disturbios civiles, el racismo, la degradación del medio ambiente, el ‘descarte’ de los pobres y vulnerables, las crisis provocadas por la migración de pueblos desesperados, economías que benefician a grupos privilegiados”, explicó el cardenal Cupich, agregando, “además de una discordancia y torpeza que marcan nuestro discurso público y comunicaciones privadas y deshabilitan las posibilidades de conexión humana real”.
El pontífice “ocupa el resto de la encíclica re imaginando una nueva y esperanzadora forma de vivir juntos, una que se establece en el amor y respeto por la dignidad de todas las personas”, declaró el cardenal Cupich.
“Esta nueva y esperanzadora visión implica una apertura e interés por aquellas personas que son diferentes, conduciendo al enriquecimiento que viene en el intercambio de regalos …, una mejor política …, y una cultura de diálogo y de amistad, “añadió el cardenal.
“La visión que describe presenta un marcado contraste con la forma predominante de hacer negocios políticos: venganza por pérdidas pasadas, el uso de la fuerza, y una visión de ganancia económica como aspecto primordial”, expuso el cardenal.
El arzobispo de Washington, Wilton D. Gregory, dijo que cree que la nueva encíclica del papa “ha llegado a nosotros precisamente en el momento adecuado”.
“El COVID-19 obviamente aún no ha terminado. Muchos han hablado de ‘una nueva normalidad’ cuando el virus haya sido abatido”, expresó en un comunicado. “Más bien creo que deberíamos hacer de esta trágica pandemia una oportunidad para pensar en ‘una nueva diferencia’ en términos de lo que valoramos, a quién valoramos, y que todos estamos juntos en esto”.
“El papa Francisco habla repetidamente de la renovación del lenguaje del ‘bien común’ y las acciones del ‘bien común'”, explicó el arzobispo Gregory.
El papa nos incita a seguir una vida compartida y a ver al ‘otro’ como hermano y hermana, como seres humanos y todos como semejantes en ‘nuestra casa común'”, añadió. “Nos invita a construir una ‘cultura de encuentro’ con orgullo de expresar que somos católicos y también cómo nos enriquece el diálogo con todas las personas de buena voluntad”.
En la Diócesis de Kalamazoo, Michigan, el obispo Paul J. Bradley el 6 de octubre aplaudió al papa por su nueva encíclica, diciendo: “En estos tiempos tumultuosos y desafiantes de gran malestar social, necesitamos abrazar las hermosas enseñanzas detalladas por el papa Francisco en ‘Fratelli Tutti'”.
“El Santo Padre apunta a la fraternidad, al diálogo, y la amistad social como el camino para construir un mundo mejor, más justo y pacífico, con un rotundo ‘no’ a la guerra y la indiferencia global”, declaró.
Si bien el papa “detalla muchas de las caídas del mundo”, incluidas la guerra, la incertidumbre económica, el cambio climático, la inmigración, los conflictos violentos, las armas nucleares, y la desigualdad, “su mensaje de esperanza es uno que resuena en mí y esperemos que nos inspire a todos”, agregó el obispo Bradley.
El obispo Bradley animó a todos los católicos a leer la encíclica y rezó para que “todos tomemos en serio estas enseñanzas, permitiendo, con renovada esperanza, que la gracia de Dios nos fortalezca para poner estas enseñanzas en práctica en nuestras vidas”.
El liderazgo de las cuatro ramas de la familia Maryknoll — las Hermanas Maryknoll, los Padres y Hermanos Maryknoll, los Misioneros Laicos Maryknoll y los Afiliados Maryknoll — emitieron un comunicado el 6 de octubre dando la bienvenida a esta “encíclica histórica sobre la paz y el diálogo que ofrece una visión de sanación al mundo de las profundas divisiones sociales y económicas en el momento de la pandemia del COVID-19”.
“Como misioneros dedicados a compartir el Evangelio a través del amor y la esperanza al servir a los más necesitados en todo el mundo, podemos dar fe de los desafíos urgentes que enfrenta el mundo”, indicaron. “Estos son desafíos que el Santo Padre dice que solo se pueden enfrentar cuando nos unimos en el amor como hermanas y hermanos, con un cuidado como el del buen samaritano”.
Agregaron: “Nuestra experiencia vivida como misioneros de Maryknoll afirma la enseñanza del papa de la parábola como una lección no solo sobre la caridad, sino también como un encuentro transformador de misericordia”.
El 8 de octubre, la Oficina Maryknoll para Asuntos Globales publicó una guía de estudio de seis páginas para “Fratelli Tutti”, que ofrece puntos clave y citas de cada capítulo de la encíclica, junto con preguntas de reflexión y dos oraciones del papa Francisco. Esta guía se puede descargar en https://maryknollogc.org.
“La visión esperanzadora de unidad global que ofrece el papa Francisco en ‘Fratelli Tutti’ es fundamental para nuestro tiempo, en el que nos enfrentamos a grandes desafíos y divisiones sociales”, expuso Susan Gunn, directora de la Oficina Maryknoll para Asuntos Globales.
“Estamos entusiasmados de compartir esta guía, que esperamos que permita a las personas y a grupos pequeños aprender las enseñanzas del papa Francisco y utilizarlas para construir paz y solidaridad en sus relaciones, la comunidad, y el mundo”, comentó.

Formando la Conciencia para ser Ciudadanos Fieles

Como nación, compartimos muchas bendiciones … la libertad religiosa y la participación política. Sin embargo, como pueblo, afrontamos serios retos que son tanto políticos como morales.
Como católicos, somos parte de una comunidad con una herencia rica.
Nosotros, los obispos, no tenemos la intención de decir a los católicos por o contra quién votar. Nuestro objetivo es ayudar a los católicos a formar sus conciencias de acuerdo con la verdad de Dios.
Una conciencia bien formada
… es la voz de Dios que resuena en el corazón humano, revelándonos la verdad, llamándonos a hacer el bien y rechazar el mal.
La Virtud de la prudencia
La doctrina de la Iglesia es clara al decir que el bien no justifica medios inmorales. Al buscar todos nosotros el avance del bien común — defendiendo la santidad inviolable de la vida humana desde el momento de la concepción hasta su muerte natural, promoviendo la libertad religiosa, defendiendo el matrimonio, alimentando al hambriento y dando techo al desamparado, dando la bienvenida al inmigrante y protegiendo el medio ambiente — es importante reconocer que no todos los proyectos de acción posibles son moralmente aceptables.
Hacer el bien y evitar el mal
Hay cosas incompatibles con el amor a Dios y al prójimo, que nunca debemos hacer ni como individuos ni como sociedad, …
La dignidad de la persona humana
La vida humana es sagrada.
Tomar decisions morales
Un católico no puede votar a favor de un candidato que toma una posición a favor de algo intrínsecamente malo, como el aborto provocado, la eutanasia, el suicidio asistido, el sometimiento deliberado de los trabajadores o los pobres a condiciones de vida infrahumanas, la redefinición del matrimonio …, o comportamientos racistas
La subsidiaridad
La persona humana no es sólo sagrada, sino también social. El desarrollo humano pleno se lleva a cabo en relación con los demás. La familia — basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer — es la primera y fundamental unidad de la sociedad y es un santuario para la creación y crianza de los niños.
El bien común
… es promovido sólo si se protegen los derechos humanos y se cumplen las responsabilidades básicas.
La solidaridad
Amar a nuestro prójimo tiene dimensiones globales. Somos una sola familia humana, independientemente de nuestras diferencias nacionales, raciales, étnicas, económicas e ideológicas.
La promoción de la paz
Los católicos también se deben esforzar en evitar la guerra y promover la paz.

Pro-life demonstrators in Washington are seen on Capitol Hill Oct. 13, 2020, during the Senate Judiciary Committee’s confirmation hearing for President Donald Trump’s nominee for the U.S. Supreme Court, Judge Amy Coney Barrett, who currently sits on the U.S. Court of Appeals for the 7th Circuit. (CNS photo/Kevin Lamarque, Reuters)

El matrimonio y la vida familiar
La institución del matrimonio se ve socavada por la ideología del “género”, que rechaza la diferencia sexual y la complementariedad de los sexos.
La libertad religiosa
La política de los Estados Unidos debe promover la libertad religiosa con vigor, tanto en nuestro país como en el extranjero.
La opción preferencial por los pobres y la justicia económica.
Las políticas … deberían promover la creación de puestos de trabajo para todos aquellos que puedan trabajar, con condiciones laborales decentes y salarios justos … la discriminación injusta debe ser erradicada … el derecho de los trabajadores a elegir si quieren o no organizarse y la libertad económica, la iniciativa y el derecho a la propiedad privada.
La atención de la salud
La atención médica asequible y accesible es una garantía esencial de la vida humana y un derecho humano fundamental.
La migración
El mandato evangélico de “acoger al forastero” requiere que los católicos cuidemos y nos pongamos del lado de los recién llegados, autorizados y no autorizados …
La educación católica
Los padres — los primeros y más importantes educadores — tienen el derecho fundamental a elegir la educación que mejor responda a las necesidades de sus hijos.
Promover la justicia y contrarrestar la violencia
con … la responsabilidad moral, … respuestas efectivas contra el crimen, reducir la violencia en los medios de comunicación, apoyar restricciones razonables al acceso a armas cortas y de asalto y oponerse al uso de la pena de muerte son particularmente importantes a la luz de la creciente “cultura de la violencia”. Una ética de responsabilidad, rehabilitación y restauración debería ser el fundamento de una reforma de nuestro defectuoso sistema de justicia penal.
Combatir la discriminación injusta
… basada en la raza, la religión, el sexo, la etnia, la condición de incapacidad o la edad, ya que son injusticias y ataques graves a la dignidad humana.
El cuidado de nuestra casa común
… es una cuestión moral. Proteger la tierra, el agua y el aire que compartimos es un deber religioso de corresponsabilidad …

Las comunicaciones, los medios y la cultura
Para proteger a los niños y las familias, hace falta una regulación responsable que respete la libertad de expresión a la vez que también tenga en consideración las políticas que han rebajado los estándares, que han permitido material cada vez más ofensivo, y que han reducido las oportunidades de programación religiosa de carácter no comercial.
La solidaridad global
En las palabras de San Juan Pablo II, “la solidaridad es una determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común.” (Sollicitudo Rei Socialis, no. 38)

“Cuando la acción política tiene que ver con principios morales que no admiten derogaciones, excepciones o compromiso alguno, es cuando el empeño de los católicos se hace más evidente y cargado de responsabilidad. Ante estas exigencias éticas fundamentales e irrenunciables, en efecto, los creyentes deben saber que está en juego la esencia del orden moral, que concierne al bien integral de la persona. Este es el caso de las leyes civiles en materia de aborto y eutanasia … que deben tutelar el derecho primario a la vida desde de su concepción hasta su término natural.” (Nota doctrinal sobre algunas cuestiones relativas al compromiso y la conducta de los católicos en la vida política, no. 4)

Tome Nota

Vírgenes y Santos.

Día de Todos los Santos. Fin Horario de Verano. Domingo, nov. 1
Día de los Fieles Difuntos. Lunes, nov. 2
Día de Elecciones. Martes, nov. 3
Virgen de los Treinta y Tres. Patrona de Uruguay. Domingo, nov. 8
Día de los Veteranos. Miércoles, nov. 11
Señora del Rosario de Chiquinquirá. Patrona de Colombia. Miércoles, nov. 18
Señora de la Divina Providencia. Patrona de Puerto Rico. Jueves, nov. 19
Presentación de la Santísima Virgen María. Nuestra Señora del Quinche, Patrona de Ecuador. Sábado, nov. 21
Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. Santa Cecilia y Nuestra Señora de la Paz del Salvador. Domingo, nov. 22
Día de Acción de Gracias. Jueves, nov. 26
San Andrés. Lunes, nov. 30

Santo Rosario en Plaza pública

Por Berta Mexidor
JACKSON – Para recordar el 103 aniversario del Milagro del Sol por la Virgen de Fátima, un grupo de católicos, organizados por Diego Fernando Salazar, se reunieron en el portal y jardín de la rectoría de la Catedral de San Pedro.
El Santo Rosario logra milagros, y rezado en plazas pública es una forma de producir el acercamiento de muchas personas a la Virgen de Fátima y con ella a la fe católica. 23 mil grupos en todos los Estados Unido estuvieron juntos, personal y virtualmente para rezar juntos a la misma hora el Santo Rosario.

JACKSON – Parroquianos rezaron el Santo Rosario , Erick Turcios(guitarra) y Claudia Sorto animaron musicalmente el Rosario, el sábado, Oct. 10. (Foto cortesía de Diego Fernando Salazar)

Los participantes se reunieron, guardando distancia y usando mascarillas y muchos más se unieron en la transmisión en vivo a través de Facebook. Imágenes de la Virgen de Fátima y la Virgen de Guadalupe presidieron el rezo.
Salazar, parroquiano de la Catedral de San Pedro, Master de Administración de Negocios, graduado de Belhaven University en Mississippi, organizó el rezo del Santo rosario respondiendo a la convocatoria de la organización América Necesita a Fatima (América Needs Fatima, por su nombre en inglés). A Salazar lo acompañó un grupo de feligreses de diferentes parroquias, en medio de un día lluvioso, debido a la influencia del huracán Delta, qu recordó a todos la semejanza con el 13 de octubre de 1917, día del milagro del Sol.
Durante el rezo del Rosario, entre Misterios, y liderados por Salazar. los fieles hicieron peticiones generales y personales: por los religiosos, matrimonios y familias; enfermos, familias con difuntos recientes y por la conversión de todas las almas.

Fieles guardianes de la vida humana

Por Obispo Joseph R. Kopacz, D.D.
Durante el mes de octubre celebramos el Respeto por la Vida, una realidad que fomentamos como católicos y discípulos del Señor Jesús todos los días del año, pero con un mayor enfoque en este mes.

A principios de este mes, celebramos la vida de dos santos notables, Teresa y Francisco, y entre ellos se encuentra la conmemoración de los Ángeles de la Guarda. Sin duda, Teresa de Lisieux y Francisco de Asís mantuvieron la integridad de nuestra tradición de fe como guardianes del Evangelio y luces orientadoras para un encuentro con Jesús de Nazaret, el Señor de la historia.

Obispo Joseph R. Kopacz

Los Ángeles de la Guarda proporcionan una lente maravillosa a través de la cual podemos profundizar nuestro compromiso con la vida y el misterio de la gloria de Dios, presente en todas partes. En una ocasión en que Jesús estaba enseñando, aprovechó la oportunidad de dar la bienvenida a los niños y de revelar el ministerio de los ángeles de la guarda en el plan de salvación de Dios. “No desprecien a ninguno de estos pequeños. Pues les digo que en el cielo los ángeles de ellos están mirando siempre el rostro de mi Padre celestial.” (Mateo 18:10)

Inmediatamente antes de esta maravillosa revelación, Jesús declaró con ardor que “ si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos.” (Mateo 18:3) En otras palabras, nuestra visión se atrofiará, seremos incapaces de ver la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo y nuestra capacidad para abrazar y respetar la vida disminuirá. Siempre que la oscuridad eclipsa la bondad de la creación de Dios, es trágico, porque cada día debemos ser guardianes del mundo que se nos ha confiado, especialmente en nombre de la vida humana.

La iglesia sigue siendo guardiana ferviente de la vida por nacer, un compromiso que se remonta a las fuentes más antiguas de nuestra tradición católica. Es la plenitud del entendimiento de las palabras y los gestos del Señor para abrazar y acoger al pequeño porque al hacerlo vemos la gloria de Dios en el rostro de la vida del recién nacido. En nuestra oración y enseñanza, en nuestra defensa y amoroso servicio, hemos sido fieles guardianes de la vida en el útero con el más profundo respeto. Este es el fundamento de la vida y debe asentarse sobre la roca del plan de Dios, no sobre la arena de una cultura de usar y tirar.

Sobre esta base, la iglesia católica en todo el mundo, en nuestra nación y en nuestra diócesis trabaja incesantemente por una mayor justicia y decencia a lo largo de la vida y en todos los contextos sociales, nuevamente a través de la oración y la enseñanza, la defensa y el servicio amoroso. Abrazamos la comunidad, la solidaridad y el bien común. Nos esforzamos por ser fieles guardianes para asegurar que una estructura sólida de justicia y paz se asiente sobre una base firme de vida.

A lo largo de este mes destacaremos y celebraremos mucho de lo que se hace a favor de la vida, evidencia de que somos miembros de la familia de Dios. “Por eso, ustedes ya no son extranjeros, ya no están fuera de su tierra, sino que ahora comparten con el pueblo santo los mismos derechos, y son miembros de la familia de Dios. Ustedes son como un edificio levantado sobre los fundamentos que son los apóstoles y los profetas, y Jesucristo mismo es la piedra principal. En Cristo, todo el edificio va levantándose en todas y cada una de sus partes, hasta llegar a ser, en el Señor, un templo santo. En él también ustedes se unen todos entre sí para llegar a ser un templo en el cual Dios vive por medio de su Espíritu.” (Efesios 2:19-22)

Un componente clave de nuestro respeto por la vida en estos días es nuestra vigilancia constante durante la pandemia. Aunque la dispensa de la Misa dominical todavía está en vigor, el mandamiento de santificar el día del Señor nunca se dispensa. Ya sea en casa o en la iglesia, sean fieles guardianes de su fe. Sepa que nuestras iglesias mantienen el estricto protocolo de desinfección, distanciamiento y uso de máscaras. Esto también es respeto por la vida de los demás. Para terminar, los animo a permanecer santos, vigilantes y respetuosos, y a ser guardianes de todo lo sagrado y precioso, especialmente el don de la vida.


Catequistas: comisionados para recibir y compartir la fe

Por Obispo Joseph R. Kopacz, D.D.
El Domingo Catequético, evento anual en la iglesia, que establece el tema para el año de la formación de la fe, se celebró el domingo pasado. El tema de este año es de la carta de San Pablo a los Corintios: “Lo que yo recibí del Señor, les he transmitido”. De su relación personal con Jesucristo, San Pablo habla enfáticamente que recibió del Señor es tanto sobre la Eucaristía como del contenido de la fe.

Obispo Joseph R. Kopacz

Se invita a todos los bautizados a encender el fuego del don que hemos recibido, que nos ha sido transmitido a través de la formación de la fe en nuestros hogares e iglesias. Estamos agradecidos a Dios por todos los catequistas que abrazan la misión de la iglesia de formación de fe y evangelización.

El recientemente promulgado Directorio para la Catequesis declara con claridad la Gran Comisión del Señor, “de hacer discípulos en todas las naciones.” El Directorio afirma que la catequesis debe estar al servicio de la Nueva Evangelización para que cada persona tenga un acceso personal y abierto al encuentro con Jesucristo.

San Juan Pablo II enseñó con celo que “el propósito de la catequesis es la comunión con Jesucristo.” El fruto de esta comunión es una misión, una vida bien vivida al servicio del Evangelio. La catequesis requiere que acompañemos a quienes nos han sido confiados en la maduración de las actitudes de fe. “La cercanía de la iglesia a Jesús es parte de un camino común: la comunión y la misión están profundamente interconectadas”.

El Directorio para la Catequesis expone además que la Iglesia está llamada a proclamar y enseñar su verdad primaria, que es el amor de Cristo, porque la esencia del misterio de la fe cristiana es la misericordia encarnada en Jesús de Nazaret.

La catequesis puede ser una realización de la obra espiritual de la misericordia, “instruir al ignorante”. La acción catequética, en efecto, consiste en ofrecer la posibilidad de escapar de la mayor forma de ignorancia que impide a las personas conocer su propia identidad y vocación en Jesucristo. San Agustín afirma que la catequesis se convierte en “ocasión para una obra de misericordia” en cuanto satisface “con la Palabra de Dios la inteligencia de quienes tienen hambre de esta.” En virtud de nuestro bautismo, la familia y la comunidad de la iglesia, los catequistas tienen la tarea de despertar esa hambre.

La fiesta de San Mateo celebrada recientemente el 21 de septiembre ilustra esta visión para la formación en la fe. Su primer encuentro con Jesucristo fue nada menos que un hambre despertada que fue satisfecha. San Beda, El Venerable, un santo inglés del siglo VII, escribe conmovedoramente. “Jesús vio al recaudador de impuestos y porque lo vio con los ojos de la misericordia y lo eligió, dijo: ‘sígueme’.” Este seguimiento significó imitar el patrón de su vida, no solo caminar tras él. No hay razón para sorprenderse de que el recaudador de impuestos abandonara las riquezas terrenales tan pronto como el Señor se lo ordenó. Tampoco debería sorprenderse que, descuidando su riqueza, se uniera a una banda de hombres cuyo líder, según la evaluación de San Mateo, no tenía ninguna riqueza en absoluto. Por un impulso interior invisible que inundó su mente con la luz de la gracia, Jesús lo instruyó a caminar en sus caminos, siendo llamado desde las posesiones terrenales a los tesoros incorruptibles del cielo y su regalo.”

Por el catequista y el catequizado, oramos por un corazón y una mente abiertos a esos impulsos internos, impulsados por la luz de la gracia, que permitan responder a la mirada y llamada misericordiosas del Señor.

En medio de la pandemia, muchos no están experimentando la catequesis y la evangelización en las reuniones habituales de la comunidad parroquial. Este es un desafío para las familias y los programas, pero no es insuperable. La iglesia doméstica, en colaboración con el liderazgo parroquial, puede cultivar los tesoros y el contenido de nuestra fe de manera vivificante. La mirada misericordiosa de Jesucristo está presente allí donde dos o tres se reúnen en su nombre.

Por supuesto, la piedra angular del tesoro de nuestra tradición católica y el contenido de la fe es la Misa. La dispensa de la obligación de asistir a Misa en persona sigue vigente como una adaptación necesaria. Sin embargo, se anima a todas las familias e individuos a asistir a Misa si la salud lo permite, ya sea en el Día del Señor o durante la semana. Con razón, estamos atentos para mantener el virus “afuera mirando hacia adentro” por el bien de nuestra salud física. Pero aún más debemos permanecer atentos para nutrir nuestra relación con Jesucristo en permanecer fuertes espiritual y mentalmente para involucrarnos en todo lo que la vida nos depara.

Con St. Paul estamos comprometidos con la misión que él articula. “yo recibí esta tradición dejada por el Señor, y que yo a mi vez les transmití.” “Que el Dios de perseverancia y aliento les dé la buena actitud mental hacia el otro, Dios, que es quien da constancia y consuelo, los ayude a ustedes a vivir en armonía unos con otros, conforme al ejemplo de Cristo Jesús.” (Romanos 15:5)

Recuerdos de Sacramentos

FOREST y MORTON – Después de la apertura de la iglesia de San Miguel, siete niños recibieron la primera comunión y seis jóvenes su confirmación (i-d) Emily Ponce, Hugo Salazar, Diana Carrillo, padre Roberto, Catti Pérez, Iris Pérez y Marvin. (Fotos por cortesía del padre Roberto Mena, ST)

Forest
Morton

CARTHAGE – En la foto (arriba-centro), en el día de su Confirmación (i-d) primera fila de arriba Edgar Modesto, Anthony Garcia, Sandra Pérez, P. Odel Medina ST, Efraín López, Giovany Garcia, Karol López; fila de abajo: (i-d) P. Gustavo Amell ST, Tracy López , Daysy Modesto, Yazmin González, Yocelyn González, Evelio Ramírez y Nicodemo López (catequista). (foto cortesía de Oscar Aguilón.)
En foto (derecha), en el día de su confirmación, arriba (i-d) Anderson Morales, Fr. Odel Medina S.T, Héctor Raúl; abajo (i-d) Hugo Agustín, Marco Vásquez, Mirna Miranda, Yesica López, Cheryl Salvador, Suleima Anahi, y Nicodemo Lopez (catequista). (fotos cortesía de Gionavy Garcia)

En foto (izquierda), primer grupo que recibió primera Comunión, el 25 de julio para celebrar la fiesta de Santa Ana, (i-d) en altar Poedro López, Padre. Odel Medina S.T, Enmanuel Modesto, Yens Snyder López; abajo (i-d) Edward López, Amber Salvador, Alan Modesto, Casandra López, JaDavis L. Rayveon y Lou Joyner (catequista).

Mes Nacional de la Herencia Hispana 2020

Celebrando contribuciones de estadounidenses, con raíces en España, México, América Central, América del Sur y naciones del Caribe de habla hispana, a sociedad y cultura de Estados Unidos

Por Berta Mexidor
JACKSON – En Estados Unidos, desde 1968, cada año se reserva un mes para celebrar la cultura y éxitos de los Hispanos en el país. Una larga historia de guerra territorial dejo la marca de Hispanidad en varias regiones del país. Hasta acá han llegado además varias generaciones de inmigrantes de países de habla hispana.
60.6 millones de Hispanos-Latinos viven en el país, según un estimado de la población del 2019 del Buro del Censo, señala un artículo publicado por el Pew Research.
Color, sabor, alegría, familia, patriotismo y Fe
Estos atributos son el común denominador, reconocido en la declaración oficial de la Casa Blanca por el comienzo del mes de la Herencia Hispana 2020, “… Durante el Mes Nacional de la Herencia Hispana, celebramos las innumerables contribuciones de más de 60 millones de hispanoamericanos a nuestra cultura y sociedad. Los hispanoamericanos son el grupo minoritario más grande de los Estados Unidos en la actualidad, y generaciones de hispanoamericanos han ayudado constantemente a que nuestro país sea fuerte y próspero. Contribuyen a nuestra Nación más allá de toda descripción. Los hispanoamericanos personifican lo mejor de nuestros valores estadounidenses, incluido el compromiso con la fe, la familia y el país.” En este año, el mes de la Herencia Hispana es celebrado desde el 15 de septiembre hasta el 15 de agosto.
La huella de la cultura se hace notar en cada uno de los rincones de este enorme país. La cultura, tradiciones e idiosincrasia de los Hispanos hace que no pase desapercibido su aporte al país que los acogió. Y todo en derroche, con pasión, humildad y sentimiento de amor. Durante este mes se destacan a personas de raíces hispanas, con contribuciones importantes al país. Esta conmemoración es para no dejar en el olvido a los hombres y mujeres que sembraron la semilla del acontecer hispano y abrieron el camino para la realización del “sueño americano,” con una mezcla de colores y tradiciones autóctonas.
Hasta aquí han llegado, para quedarse, las tradiciones católicas de las celebraciones vistosas de la Virgen de Guadalupe, la advocación Mariana de cada país, Santos patrones en cada parroquia y el movimiento nacional de Encuentro. La población Hispana está haciendo crecer los servicios en cada uno de los estados de la unión. Todavía hay que esperar los resultados finales del Censo de 2020, pero en Mississippi, ciudades como Forest, Pontotoc y Ripley, dan cuenta del incremento de la población hispano parlante en el estado.
Cada ciudad, en dependencia de la mayoría Hispana que posee, tiene su acento diferente. Mexicanos, Argentinos, Cubanos, Guatemaltecos y demás, sientan su cultura, sabor y tradiciones donde quieran que vayan. Houston, Los Ángeles, Miami Dade y Maricopa, en Arizona hablan por sí solos.
!Feliz Mes de la Hispanidad!

Hermanas en la Línea del Frente

Por Berta Mexidor
JACKSON – Las dificultades económicas y de salud provocadas por COVID-19 se han sentido en todo el mundo. Para ayudar en los EE. UU., la organización Catholic Extension lanzó la alianza Sisters on the Frontlines, (Hermanas en la Línea del Frente, por su traducción al español) a fines de junio en respuesta a la pandemia, prestando especial atención a ayudar a las comunidades desproporcionadamente afectadas por la pobreza y la falta de recursos.

FOREST – La hermana Ma. Eugenia Moreno extraña a sus parroquianos de Forest. Ella sirve a una nueva comunidad en el estado de Alabama. (Foto de archivo)

El objetivo de la iniciativa es dar a mil hermanas, $1,000 cada una para brindar una respuesta rápida a los pobres y afligidos. Desde que comenzó el programa en junio, más de 378 hermanas han recibido apoyo del programa y otras 622 han solicitado fondos.

FOREST – Las hermanas Obdulia y María Eugenia se fueron del área, pero antes se aseguraron que esta madre soltera, con dos hijos y gran necesidad, recibiera asistencia con parte de los fondos de Extensión Católica. (Fotos cortesía del Padre Roberto Mena, ST)

Hasta ahora, cinco hermanas de la Diócesis de Jackson han recibido fondos a través de este programa especial: las hermanas Lael Niblick y Mary Christine Fellerhoff de St. Helen Amory; Nancy Schreck de Excel en Okolona; María Eugenia Moreno, MGSpS y Obdulia Olivar, MGSpS de St. Michael Forest, por su dedicación y servicio a su comunidad para ayudar en su labor con las familias que sufren por el COVID 19.
Según Joe Boland, vicepresidente de la misión de Catholic Extension, los fondos no tienen restricciones y el proceso para solicitar y recibir fondos es simple. “Si participan en algún ministerio que está sirviendo a los pobres, o tiene acceso a los pobres, determinan cómo se gastará el dinero”, dijo Boland. “Conocen a los de sus comunidades, conocen los nombres, los rostros, las familias. Podrán entregarlo u organizarlo de tal manera que el apoyo llegue a quienes más lo necesitan.” Boland dijo que los fondos se liberan a medida que se recaudan.
Forest
La hermana Obdulia, que trabaja con familias hispanas en el condado de Scott afectadas por las redadas de ICE de agosto de 2019 y ahora afectadas por COVID-19, dijo: “Las familias para ayudar son muchas, no fue difícil identificarlas. Sabemos qué familias se vieron afectadas por COVID y cuáles eran las que más necesitaban esta ayuda “.

FOREST – Las hermanas Obdulia y María Eugenia, ambas MGSpS, se llevan muchos recuerdos de la comunidad, muchos tristes, pero los más, de alegría y gratitud por el servicio prestado. En foto de archivo Hna. Obdulia ayuda en juego de la cuerda, durante la celebración comunitaria de la instalación del Padre Roberto Mena, ST en octubre del 2018, después de Misa celebrada por el obispo Joseph Kopacz. (Fotos por Berta Mexidor)

Amory
La subvención se utilizó para ayudar a las familias afectadas, “… no porque ellos mismos tuvieran COVID, sino porque sus vidas cambiaron por la pandemia”, dijo la hermana Mary Christine Fellerhoff CSA, Directora Ejecutiva de CHANGE, una organización sin fines de lucro ecuménica de toda la comunidad ubicada en el centro parroquial de la Iglesia Católica St. Helen, proporcionando asistencia financiera desde 2014 a familias que viven en la pobreza.
La hermana Mary dijo que CHANGE cerró sus operaciones alrededor de marzo y reabrió nuevamente en junio, tomando todas las medidas de higiene y distancia social para la seguridad del personal y los clientes. “… Para mí, como hermana religiosa, COVID-19 ha intensificado los sentimientos que siempre experimento al ministrar a nuestros clientes. Compartimos su sufrimiento, sus frustraciones, sus lágrimas y, sí, sus pequeños triunfos”, explicó la hermana Mary.

AMORY – Annie S. camina con seguridad en su nueva rampa, construida con la donación de un contratista local y parte de los fondos de Extensión Católica. (Foto cortesía de la hermana Lael Niblick)

La hermana Lael Niblick, CSA es la Ministra Eclesial Laica de la Iglesia Católica St. Helen con responsabilidades pastorales, espirituales y administrativas para una congregación diversa de aproximadamente 100 familias, con un número creciente de familias hispanas entre blancas, algunas afroamericanas, filipinas y vietnamitas. “Me siento bendecida al ayudar a nuestros miembros a crecer como discípulos de Cristo”.
La hermana Lael cuenta cómo su ministerio se vio afectado por la pandemia de COVID-19; pocos de los miembros de la parroquia han sido diagnosticados positivos, un par de ellos en un hogar de ancianos y dos casos asintomáticos en una familia, ninguno ha muerto aún por el virus, y en medio de todo, la hermana Lael tuvo un accidente automovilístico que la tuvo físicamente invalidada para ayudar a otros, haciéndola depender de otros feligreses para continuar su misión.A pesar de la crisis, el ministerio debe continuar y las subvenciones de Extensión Católica fueron útiles para las hermanas Mary y Lael en Amory. La cantidad puede ser pequeña, pero el impacto en la vida de las personas es enorme. Estas son las historias de los beneficiarios de Amory, contadas por las hermanas Lael y Mary. Los nombres se cambian para preservar la confidencialidad.
Sally A. perdió su trabajo en mayo de 2020. Ella es el único sostén en este momento para dos hijas adolescentes y un hijo de doce años. Tiene una orden de alejamiento contra un esposo abusivo del que solicita el divorcio. Ella está buscando activamente un nuevo trabajo.
Sasha W. perdió su trabajo cuando la pandemia golpeó porque estaba embarazada, y el restaurante no quería que una mujer embarazada trabajara allí con riesgo de contraer COVID-19. Sus ingresos se redujeron a $ 120 por desempleo, cupones de alimentos y el cheque del gobierno de $ 600 de abril a julio. Vino a CHANGE a fines de agosto para pedir ayuda con su factura de servicios públicos. Ahora su bebé tiene 4 meses.
Mary J. es la principal proveedora para su familia de un hijo adulto soltero y un hijo casado con su esposa y sus dos hijas, y la otra recién nacida. El hijo casado es asmático, pero obtuvo algunos ingresos para ayudar con los gastos. Mary trabajaba en un restaurante que cerró. Toda la familia tuvo que ponerse en cuarentena debido al asma del hijo, el embarazo de su esposa y el niño pequeño vulnerable.
Annie S. estaba en un hogar de ancianos para recibir terapia de rehabilitación después de la cirugía de su cadera rota. . Aunque Annie no contrajo el virus, su terapia se suspendió ya que estuvo en cuarentena durante semanas. Una vez que la terapia fue posible nuevamente, se enteró de que necesitaría que se construyera una rampa para poder caminar con seguridad con un andador. Annie tiene un ingreso fijo limitado y no tenía fondos para una rampa.
Stacy M. vino a CHANGE en busca de ayuda con el alquiler de su familia de cinco, que incluye a su esposo, dos hijos y una hija, de 15, 12 y 10 años. Cuando el COVID-19 golpeó, su esposo perdió su trabajo. Stacy cambió de trabajo cuatro veces tratando de ganarse la vida mientras atendía las necesidades de sus hijos que se quedaban en casa. No fue suficiente, y la familia pronto se retrasó varias semanas en el pago del alquiler.
Okolona
La hermana Nancy explicó el cómo ayudan a una comunidad de 500 familias en un área sin una parroquia católica. El Excel, una organización sin fines de lucro en el área, es el centro para que las hermanas ayuden. “… Hay cinco hermanas de tres congregaciones religiosas diferentes trabajando en Okolona.” El alcance regular incluye la escuela para niños y adultos, un centro para personas mayores y una tienda de reventa. Lo que hacemos es diferente a una parroquia tradicional. Estos programas de Excel nos brindan un buen conocimiento de las necesidades de la comunidad,” dijo la hermana.

OKOLONA – La hermana Mary Beth Goldsmith, OSF distribuye comida a varias familias. Aquí se ve cuando lleva alimentos a una de las familias beneficiadas, después que las hermanas Nancy Schreck, OSF, Liz Brown, CSJ y la Sra. Verdine Judd, Miembro de la Junta de Excel, organizaran los artículos y Reyna Badillo, OSF preparara las cajas de alimentos para su distribución. (Foto cortesía de la Hermana Nancy Schreck)

Debido a COVID, todos los programas se concentran en brindar asistencia material y emocional a personas que viven al borde de la pobreza, familias inmigrantes de la zona que no califican para la asistencia disponible para los ciudadanos, familias con niños en edad escolar y especialmente ancianos. La hermana Nancy refuerza que “… la escasez de alimentos se convirtió en un problema a tratar. La asistencia que recibimos en Excel es desigual, a veces la gente trae carne, en otro momento han sido productos lácteos de Prairie Farms en Tupelo, algunos fondos de United Way y Create, la subvención de Extension Society, etc.” finalizó hermana Nancy.
Retos y gratitud
Todos los beneficiarios de la beca de Extensión Católica están de acuerdo y comparten estos desafíos: tratar de encontrar una nueva forma de entregar programas y crear socialización esta vez con fuertes medidas de seguridad y distancia social.
Ni el COVID-19 ni un mal accidente de coche detuvieron a la hermana Lael en su optimismo y miras hacia el futuro “… esta difícil situación despierta creatividad. Estamos desarrollando formas de conectarnos con nuestros miembros a través de las redes sociales, la tecnología.
Las hermanas expresaron su gratitud, Hna. Obdulia por la oportunidad de servir, aun días antes de mudarse del estado, Hna. Nancy porque la “flexibilidad de la Beca de Extensión ha sido muy útil,” Lael dio “Gracias a Catholic Extension and FADICA,” y la Hna. Mary concluyo “Nos sentimos bendecidas de compartir las historias de estos clientes, sus lágrimas y su gratitud. Tenemos el privilegio de servirles”.
La Diócesis de Jackson ha sido bendecida por el servicio de muchas órdenes de hermanas a lo largo de los años.
Catholic Extension compartirá las historias de las hermanas a medida que las reciba. Para obtener más información o para donar, visite https://www.catholicextension.org/sisters-on-the-frontlines/.

Solidaridad católica con valientes trabajadores hispanos

By Hosffman Ospino – CNS
Los primeros días de septiembre nos brindan la oportunidad de dirigir nuestra atención a una de las actividades más nobles: el trabajo humano.
Trabajamos para apoyar a nuestras familias, cumplir con nuestras vocaciones, vivir una vida mejor y asegurarnos de que nuestra nación prospere. Trabajamos para tener un presente digno y asegurar un futuro estable para nuestros hijos.
En un mundo ideal, trabajamos haciendo lo que nos gusta. La educación nos acerca a ese ideal. Millones de personas, sin embargo, simplemente deben trabajar en lo que esté disponible para llegar a fin de mes. Para ellos, un trabajo es un trabajo y eso por sí solo es una bendición. Permítanme llamar la atención sobre los valientes trabajadores hispanos que son la columna vertebral de las industrias principales de los EE. UU., Como la agricultura, la pesca, la construcción, la hostelería, los restaurantes, el cuidado personal y de niños, los servicios de limpieza, la asistencia médica y la minería, entre otros.

GREENWOOD – En el área de Indianola y Greenwood existen, entre muchas de todo el estado de Mississippi, granjas agrícolas, donde se cultivan diferentes verduras y hortalizas. En el área del Delta hay, además, plantas de captura y procesamiento del pez gato(catfish). En todas ellas trabajan Hispanos. En foto de archivo, obreros agrícolas, mayormente mexicanos con visa de trabajo, hacían la cosecha de calabacines. (Foto por Berta Mexidor)

¿Por qué hablar de estos trabajadores como valientes?
Además de las obvias exigencias físicas y mentales de estos trabajos, la pandemia actual colocó a millones de trabajadores hispanos cara a cara con el altamente contagioso y letal virus COVID-19. Los trabajadores como médicos, enfermeras, maestros y otros en profesiones similares también están expuestos regularmente a este virus. Sin embargo, es más probable que sus industrias ofrezcan protecciones de seguridad que no siempre están disponibles para, digamos, agricultores, trabajadores de hoteles y personas que realizan servicios de limpieza.
No es ningún secreto que los trabajadores de las industrias de la minería, la agricultura, los servicios y la hostelería suelen estar mal pagados. Muchos necesitan dos o tres trabajos para llegar a fin de mes. El impacto de tales circunstancias en la vida personal y familiar es evidente. COVID-19, en cuestión de meses, hizo aún más difíciles los trabajos duros. Muchos de los trabajos que realizan los hispanos son trabajos de supervivencia, literalmente. COVID-19 ha dado un nuevo significado al término supervivencia. Millones de hispanos no pueden darse el lujo de trabajar desde sus hogares, desde sus computadoras o en oficinas debidamente ventiladas. Recoger cultivos, cuidar a los ancianos en hogares de ancianos, limpiar espacios, cuidar niños, cocinar y servir comida en restaurantes, etc., son tareas que los hispanos y otros trabajadores en el terreno no pueden hacer de forma remota. Deben estar en el lugar y, por lo tanto, arriesgarlo todo, incluida la salud y la vida. También ponen en riesgo el bienestar de sus familiares y amigos.
Los hispanos tienen de tres a cuatro veces más probabilidades de infectarse con COVID-19 que los blancos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informaron recientemente que más del 26% de las muertes por COVID-19 en los EE. UU. Se produjeron entre hispanos. Aproximadamente el 70% de los hispanos identificaron el COVID-19 como el problema más urgente que amenaza sus vidas y su bienestar. Más urgente que la inmigración, la economía y el racismo. Casi el 60% de los hispanos vive en hogares donde alguien recientemente perdió su trabajo o tuvo una reducción de salario significativa.
Teniendo en cuenta que aproximadamente la mitad de todos los hispanos se identifican a sí mismos como católicos, es probable que muchos de estos valientes trabajadores compartan nuestras parroquias. Muchos de ellos llevan a sus bebés para que sean bautizados, van a misa para ser sostenidos con la Eucaristía y buscan apoyo espiritual de los líderes pastorales católicos.

¿Nos hemos reunido con ellos? ¿Les hemos dicho, “Gracias por lo que hacen”? ¿Hemos expresado nuestra solidaridad con ellos diciendo: “¿Cómo puedo apoyarte?”
Aquellos trabajadores hispanos que arriesgan sus vidas para sobrevivir y asegurar que nuestra economía prospere no deben pasar desapercibidos para nuestra comunidad católica. Necesitamos participar en la solidaridad católica con estos valientes trabajadores. Son nuestros hermanos y hermanas. Con ellos, somos una nación y una iglesia. Oramos con gratitud por estos trabajadores, millones de ellos inmigrantes y refugiados, y todos los demás que trabajan todos los días con amor y sacrificio.

(El Dr. Hosffman Ospino es profesor de teología y educación religiosa en Boston College. Ha visitado varias veces el estado de Mississippi para dirigir talleres y ofrecer conferencias sobre inmigración, la familia y el papel de los Hispanos en la Iglesia católica de los Estados Unidos en enero y agosto de 2018.)