Todas las Vidas Importan

Por Rhina Guidos
WASHINGTON (CNS) – Últimamente, las calles frente a la Casa Blanca se llenaron de miles de rostros juveniles con carteles o camisetas que pedían justicia racial, con los puños levantados en el aire o posando para selfies con un gran signo de “Black Lives Matters”.
Ese letrero ahora cuelga de una valla alta destinada a mantener a los manifestantes fuera del Parque Lafayette, el lugar al que los turistas generalmente acuden y se toman sus fotos con el emblemático edificio en el fondo.
Pero el 8 de junio, el espacio estaba lleno de mujeres y hombres religiosos que vestían sus hábitos y sacerdotes con collares romanos; algunos llevaban rosarios y letreros con Nuestra Señora de Guadalupe y la imagen de San Oscar Romero. Y cientos de laicos y al menos dos obispos de la Arquidiócesis de Washington se unieron a la protesta católica.
“La voz católica como grupo, como familia necesita ser escuchada”, dijo el padre Cornelius Ejiogu, miembro de la Sociedad de San José del Sagrado Corazón, mejor conocido como los Josefitas. Él, junto con otros, ayudó a organizar el evento. “Sé que muchos sacerdotes y hermanas han venido aquí individualmente para rezar por la paz y la justicia, pero sentimos que nuestra iglesia, como una sola, puede unirse”.

WASHINGTON – Una mujer religiosa sostiene una pancarta en la que se lee ” Me arrepiento de mi racismo”, mientras participa en una protesta en oración frente a la Casa Blanca el 8 de junio de 2020, luego de la muerte de George Floyd, un hombre afroamericano desarmado, inmovilizado por el cuello, por un policía durante más de ocho minutos antes de ser llevado al hospital. (Foto CNS / Bob Roller)

Los Obispos Auxiliares de Washington Roy E. Campbell y Mario E. Dorsonville asistieron al evento que incluyó oraciones, canciones y lecturas de la Biblia y una lectura de los nombres de los negros estadounidenses que murieron en actos violentos de injusticia racial, más recientemente George Floyd, el 25 de mayo, cuando un agente de policía blanco de Minneapolis lo inmovilizó en el suelo; visto en un video presionando su cuello con su rodilla durante casi nueve minutos, lo que provocó protestas, no solo en los EE. UU., sino en otras partes del mundo.
El padre Ejiogu dijo que el obispo retirado John H. Ricard de Pensacola-Tallahassee, Florida, que vive en Baltimore, donde es el superior general de los josefinos, asistió al evento.
La multitud oró por aquellos cuyos nombres se mencionaron, pero también por “aquellos que murieron y cuyos nombres no conocemos”, dijo el padre Ejiogu. El evento fue rezar por justicia y paz “y pedirle a Dios reconciliación”, dijo.
“Lo que hemos visto estas últimas semanas … no es la nación que queremos, la América en la que creemos”, dijo en una entrevista con Catholic News Service. “Estados Unidos está destrozado por el orgullo, el racismo y la injusticia. Por lo tanto, queremos aprovechar esta oportunidad para pedirle a Dios que nos reconcilie”.
Católicos se han unido a la multitud de manifestantes que han salido a las calles de Washington desde el asesinato de Floyd.
“Creo que todas las vidas importan, Jesús específicamente diría que todas las vidas importan, pero ¿todos en este país tienen la misma justicia? ¿Todos tenemos los mismos privilegios? No. Hay algunas personas que no tienen los mismos privilegios,” Padre Dijo Ejiogu.
“Entonces, estamos diciendo que esas personas que están privadas de sus derechos,…no es una cuestión de separación, no. Le estamos pidiendo a Dios que nos sane para que podamos reconocer que todos somos hermanos y hermanas”.
Dijo que reconoció que no todos los católicos estaban de acuerdo con lo que el grupo se proponía hacer.
Una de ellas era Maryanne Pennell, de Front Royal, Virginia, que llevaba un cartel de “Trump Pro-Life” cerca del grupo. “Estoy aquí, así que digamos Pro-vida es lo que importa”, dijo. “Todas las personas, no basadas en su piel o su nacionalidad o su historia, basadas en ser estadounidenses o estar en Estados Unidos”.
Lo que se necesita es más diálogo, le dijo a CNS, y estaba haciendo su parte, hablando pacíficamente con otros que, curiosos por su defensa del presidente Donald Trump, se detuvieron para hablar con ella.
“Eso es parte de lo que debería ser hoy”, dijo. “Otros dicen, ‘¿Qué piensas?” y yo digo: “¿Qué te parece?” Así es como funciona Estados Unidos, no hay juicio. Funciona en diálogo y podemos estar en desacuerdo respetuosamente”.
Por supuesto, las vidas de los negros importan, “pero todas las vidas importan, comenzando por los no nacidos”, dijo, y agregó que creía que ningún otro presidente había hecho tanto como Trump por la causa pro vida.
“Estoy aquí para decir que el Sr. Trump nos ha dado una voz para toda la vida”, dijo. “Ha defendido la vida y la Constitución de los Estados Unidos”.
Pero para aquellos como ella, dijo el Padre Ejiogu, él solo quería decir que “simplemente estamos aquí para rezar y llamar a nuestra Santísima Madre de la iglesia, los santos, para que nos ayuden a sanar y poder reconocer las vidas importan, las vidas blancas importan, las vidas españolas importan, las vidas asiáticas importan, todas las vidas, sí, pero hay algunas de esas vidas que parecen sentir que no importan. Eso es todo lo que pedimos”.
Darwin Kemp, miembro de los Caballeros de Colón en Washington, dijo que asistió porque, como otros, “la gente está harta y cansada de la injusticia”.
“Todos hemos sufrido alguna injusticia durante bastante tiempo, incluyéndome a mí mismo. He estado luchando durante mucho tiempo, pero he estado luchando individualmente”, dijo. Ahora es el momento de hacerlo como grupo, dijo, porque el racismo debe terminar.
La hermana Nancy Conboy, de las Hermanas Franciscanas de la Expiación, dijo que asistió en solidaridad con los demás, pero también para afirmar las enseñanzas de la iglesia que dicen que “como católicos, realmente creemos en la igualdad para todas las personas,… pero creo que en nuestro país, tenemos una historia de racismo, así que es importante que lo reconozcamos”.
Aunque no todos estarían de acuerdo con el evento, dijo el Padre Ejiogu, él continuaría orando por la unidad en el tema dentro y fuera de la iglesia.
“No puedo decirle a Dios qué hacer, pero puedo preguntar”, dijo. “Lo que le pido a Dios con mis amigos, familias y feligreses que están ayudando a organizar esto, le estoy pidiendo a Dios que nos sane. Eso es todo lo que podemos hacer es orar por la curación y, con suerte, Dios escuchará nuestras peticiones y responderá , y nuestro país puede ser mucho mejor de lo que es porque simplemente estar sentado en casa sin hacer nada no me sirve de nada”.
Dijo que las imágenes que más le han dado esperanza, incluso en medio de las tensas protestas, eran de jóvenes blancos, negros, asiáticos, latinos, “personas de todos los colores que salen y protestan pacíficamente”.
“Esa es la imagen que se destacó para mí”, dijo.”decir la verdad al poder y hacerlo de una manera más orante.”

Vida sin esperanza: Vida sin sentido

Por Hermana Maria Elena Mendez, MGSpS.
“El que espera desespera”, dice el dicho, pero la vida sin esperanza pierde su rumbo. La espera se relacionada con la paciencia como virtud y, como tal, la podemos practicar todos los días al tomar conciencia de nuestra impaciencia. De lo contrario, forzamos el tiempo y abortamos la vida en cualquiera de sus circunstancias.
Desesperarse en el tiempo, arruina el proceso natural de la flor, de la naturaleza, del bebé, de la vida, de Dios.
En Juan 16, 12-15, Jesús dijo a sus discípulos: “Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender, pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena”. Con esa frase, pienso en la importancia y el beneficio de la espera (ante esta pandemia que les tocó vivir) para poder aprender de ella más tarde.
Todos los días esperamos algo o a alguien, aunque no siempre lo hacemos de la mejor manera y por la impaciencia, destruimos fácilmente la belleza de lo que se aproxima a nuestras vidas. Si aprendemos a esperar, gozaremos al máximo el momento esperado.

BRANDON – Después de una larga espera por la cuarentena del COVID-19, las Hermanas Misioneras Guadalupanas del Espíritu Santo de Alabama, visitan a las hermanas en MS. Se saludan, aunque sea de “codazo” (antes un gesto de mal gusto y ahora prueba de amor). (i-d) María Eugenia Moreno y María Elena (Foto cortesía de Maria Elena Méndez, MGSpS)

Según el diccionario, esperar es “tener esperanza de lograr algo que se desea. “Creer que sucederá.” “Detener el movimiento hasta la llegada de algo, hacer tiempo.”
En estos momentos de la vida, con el COVID-19 en nuestro entorno, practicar la espera o la paciencia es fundamental:
Esperamos que los científicos se dejen iluminar por el Espíritu de Dios, que descubran pronto la vacuna y que trabajen mundialmente unidos y, no cada país por su cuenta.
Esperamos a que los negocios, las Iglesias, los trabajos, las escuelas abran y que nos sintamos seguros para salir de casa.
Esperamos con ansia el encuentro afectuoso de familiares y amigos, el abrazo y poder celebrar juntos.
Esperamos desesperados, “la normalidad”, aunque sabemos que esto no será posible, la realidad nos pide volver con actitudes y comportamientos nuevos.
Esperamos la noche para dormir y el canto de los pájaros que nos dicen que el movimiento ha empezado al amanecer.
Esperamos que transcurra el día sin contratiempos y aparezca en sol en el ocaso despidiendo el día y dándole la bienvenida a la noche.
Esperamos a que la oruga se convierta en una bella y juguetona mariposa en la primavera, ver el capullo del árbol brotar y aparezca la hoja, la flor, el fruto.
Esperamos la lluvia, el calor para la siembra y la cosecha.
Esperamos que el calor y viento del otoño sacuda lo seco de la naturaleza, se renueve en invierno y resurja el ciclo de vida nuevamente.
Esperamos a que el enojo pase para darnos el abrazo de la reconciliación.
En nuestra vida espiritual, esperamos recorrer la sequedad del desierto en la cuaresma con la Pasión, Muerte de Jesús y para gozar luego de Resurrección en el Oasis que saciará la sed del corazón en nuestra propia vida.
Uno de los grandes ejemplos de paciente espera es una madre embarazada que aguarda en su vientre pacientemente el crecimiento de su hijo o hija por nueve largos meses, sin importar la incomodad que vive todos los días, hasta tenerlo gozosa en sus brazos.
Así como la naturaleza y como los discípulos, esperamos que el “Espíritu nos guie hasta la verdad plena” es esos días que siguen siendo de incertidumbre.
¡Practiquemos la paciencia y la espera, creamos en que las cosas cambiarán en nuestro entorno y en nosotros mismos, pero no sin la práctica de la espera de nuestra parte!

(La hermana María Elena Méndez es Misionera Guadalupana del Espíritu Santo. Es actualmente la Directora Ejecutiva de Servicios Católicos de West Alabama)

¡El mundo se paralizó, el MFCC y la fe de todos sus miembros no!

Por Susana y Edward Flórez
JACKSON – Ninguna epidemia había tenido un impacto tan severo en el mundo entero como el producido por la pandemia del coronavirus, e infelizmente nuestra iglesia Católica no estuvo ajena a esta conmoción. El confinamiento (aislamiento) y distanciamiento social fueron medidas que fueron acatados por todos los ciudadanos ante el incremento acelerado de infectados y decesos que obligó a nuestras iglesias a suspender temporalmente la celebración de la Santa Misa y a una celebración inédita de la Semana Santa.
El panorama no fue distinto para el Movimiento Familiar Cristiano Católico (MFCC) que vió interrumpidas sus actividades correspondientes al ciclo 2019-2020 por causa del virus. Sin embargo, ante los desafíos en estos tiempos de COVID-19 la presidencia del MFCC junto a su cuerpo de colaboradores y coordinadores, no se quedaron de brazos cruzados y actuaron decididamente en pos de buscar un camino para retomar y continuar trabajando con las familias hasta completar el programa planeado. En ese propósito, el uso de la tecnología jugó un papel preponderante y se convirtió en el mejor aliado para contrarrestar las limitaciones generadas por el COVID-19, permitiendo retomar las reuniones de coordinación, los asesoramientos espirituales, así como las reuniones grupales de las diferentes etapas de manera virtual.

BRANDON – Reunión virtual del equipo “San Martín de Porres” de cuarta etapa conformada por Ernestina y Neo Martínez, Matilde y Jorge Hernández, Araceli y Héctor Peñaloza (ausentes) y, Susana y Edward Florez (coordinadores) a la que participaron también los presidentes del MFCC, Maribel y Juan Melo. (Foto por Susana Salazar, coordinadora de cuarta etapa).

Con la culminación de este ciclo 2019-2020 también finalizará la gestión de los señores Juan y Maribel Melo como presidentes del MFCC Federación Jackson, MS quienes asumieron la dirección del Movimiento en mayo del 2017. Estos intensos 3 años estuvieron repletos de muchos logros y retos extremos, como las adversidades que sin embargo, el saldo final es muy positivo con numerosas y fructuosas enseñanzas en todos los integrantes del MFCC que permanecerán como el mejor legado. La clave del éxito de la gestión de la Familia Melo al frente del MFCC se resume en entrega, humildad, obediencia, empatía, comunicación en todos los frentes de trabajo, intensificación de las actividades espirituales y bastante oración. Quizás esto último sea el gran sello y diferencial de esta admirable gestión que llega a su fin.
Irma y Ernesto Sánchez fueron elegidos como los nuevos Presidentes del MFCC para el periodo 2020-2023, el sábado 13 de Junio. Estos comicios electorales contaron con la grata participación de los delegados Francisco e Isabel Mazy, los presidentes Maribel y Juan Melo y cuerpo directivo, los asesores espirituales Rdo. Padre Odel Medina, ST, Rdo. Padre Juan Chavajay, Hno. Theodore “Ted” Dausch, CFC y la Hna. Josefina García Álvarez, MGSpS y 17 matrimonios coordinadores de las cuatro diferentes etapas.
Con gran júbilo y alegría, todos los miembros de esta gran familia del MFCC se preparan para iniciar una nueva aventura al lado de sus nuevos líderes en busca de continuar fortaleciendo lo que Dios enseña por medio del MFCC Federación Jackson, MS en cada uno de los matrimonios católicos dentro de su jurisdicción. Nos encomendamos a la bendición de Dios para que los senderos del MFCC sigan promoviendo matrimonios más santos y comprometidos. ¡Qué DIOS permanezca en medio del MFCC y de todos nosotros!

JACKSON – Junta de Coordinadores virtual presidida por los presidentes salientes del MFCC, Maribel y Juan Melo, con la participación de los delegados, Isabel y Francisco Mazy, los vice-Presidentes, Lizet y Miguel Cruz y los coordinadores de las cuatro etapas. (Foto de Maribel Melo, presidenta saliente del MFCC Federación Jackson, Mississippi).

Tome Nota

Vírgenes y Santos
Santo Tomas. 3 de julio
Dia de la Independencia.
4 de julio
San Benito. 11 de julio
Virgen del Carmen. 16 de julio
San Joaquín y Santa Ana.
26 de julio
Santa Marta. 29 de julio

Ordenación
Tenga en sus oraciones a los diáconos César Sánchez y Andrew Nguyen, próximos a recibir su ordenación el sábado 27 de junio. Por restricciones de distanciamiento social, la ceremonia será privada. La Misa de Ordenación podrá ser vista en vivo a través de la página de Facebook de la diócesis.

Primera Misa:
Padre Andrew Nguyen, Assumption of Mary, domingo, junio 28, 2020. Dirección: 172 Anre Dung Lac Drive, Avondale LA 70094.
Padre Cesar Sánchez, St. James, Tupelo, domingo, junio 28, 12 p.m.

Primera Bendición
Padre César Sánchez, Sacred Heart, Canton. Sábado 27 de junio 2-4 p.m. La bendición se recibirá desde el auto. (Drive-Thru).

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Algunas parroquias están ofreciendo la Santa Misa, el Sacramento de la Reconciliación y la Adoración. Consulte con su parroquia para más detalles.

NACIÓN
WASHINGTON (CNS) – El presidente del Comité de Migración de los obispos de Estados Unidos exhortó al Senado tomar medidas y aprobar un proyecto de ley para proteger a los “Dreamers” y también a los beneficiarios de los programas de Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés) y de Salida Diferida Forzada. La declaración del obispo auxiliar de Washington Mario E. Dorsonville, emitida el 4 de junio pasado, se realizó para celebrar el primer aniversario de la aprobación de la Ley de Promesas y Sueños Americanos, HR6, en la Cámara de Representantes. Esta ley proporciona una vía a la ciudadanía para aquellos traídos ilegalmente a Estados Unidos por sus padres cuando eran niños. Más conocidos como “Dreamers”, ellos son beneficiarios de DACA, la sigla en inglés del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia.
WASHINGTON (CNS) – Los obispos católicos de Estados Unidos dijeron el 29 de mayo que están “con el corazón roto, asqueados al ver otro video de un hombre afroamericano siendo asesinado ante nuestros ojos”. “Lo que es más sorprendente es que esto está sucediendo a pocas semanas de otros hechos similares …” dijeron en un comunicado sobre la muerte del 25 de mayo de George Floyd mientras estaba bajo custodia policial en Minneapolis. Hace unas semanas, Ahmaud Arbery, un hombre afroamericano desarmado de 25 años en Georgia recibió un disparo mortal, y tres hombres blancos fueron arrestados y enfrentan cargos de asesinato por su muerte. En marzo, Breonna Taylor, una mujer afroamericana de 26 años, murió a manos de policías blancos cuando ingresaron a su departamento en Louisville, Kentucky.
NEW HAVEN, Conn. (CNS) – Los Caballeros de Colón llamaron a los católicos de la nación a participar en una novena a partir del 7 de junio para rezar por la unidad nacional y el fin del racismo en medio de los disturbios tras la muerte de George Floyd a manos de un oficial de policía de Minneapolis. “Pedimos a todas las personas que se unan en solidaridad para forjar un camino hacia adelante, libre de discriminación y odio, para nuestra nación”, dijo el Caballero Supremo Carl A. Anderson.

VATICANO
CIUDAD DEL VATICANO (CNS) – El Papa Francisco en sus misas matutinas ha estado rezando por:
• Estados Unidos, y califica el racismo como un asunto provida
• Las personas que viven en países donde COVID-19 todavía está causando una gran cantidad de muertes.
– En la historia del patriarca Abraham – respetado por judíos, cristianos y musulmanes – la fe se convierte en una relación directa con Dios que se caracteriza por una oración constante, la cual a veces toma la forma de “debate” con Dios, “el Dios de Abraham se convierte en “mi Dios”, el Dios de mi historia personal, que guía mis pasos, que no me abandona; el Dios de mis días, el compañero de mis aventuras”, dijo el papa Francisco el 3 de junio.

MUNDO
CHALCO, México (CNS) – El padre jesuita Raúl Vázquez siempre había deseado incluir mejor a los barrios marginados a lo largo del alcantarillado, que varios siglos antes, se había llamado el “Canal de la Compañía”, por la Compañía de Jesús. A medida que la crisis de COVID-19 se introducía en México, investigó sobre las necesidades del barrio, pero descubrió que la mayoría de la gente de allí ya recibía algún tipo de asistencia social o patronazgo político. El verdadero problema, descubrió, venía de los barrios habitados por mercaderes, muchos de los cuales vendían sus artículos en mercados itinerantes y “ya no tenían lugar donde vender”, dijo el padre Vázquez. Otros, sencillamente perdieron sus trabajos.

EL SALVADOR – Una mujer con una mascarilla protectora pasa frente a un grupo de autos dañados en San Salvador, El Salvador, el 31 de mayo de 2020, después de que la tormenta tropical Amanda afectara el área. Centroamérica, batallando el COVID, ahora enfrenta efectos de tormentas tropicales causando destrucción en la región. (Foto CNS / José Cabezas, Reuters)

LIMA, Perú (CNS) – Diego Ramírez, un padre soltero que vive en una aldea rural en el sur de Guatemala, trabajaba en un restaurante y mantenía una granja de pollos, vendiendo las aves en un mercado para mantener a sus tres hijas. Luego se produjo la pandemia del coronavirus y en abril los funcionarios guatemaltecos ordenaron el cierre del país en un esfuerzo por prevenir la propagación de la enfermedad, que había llegado junto a un residente que regresó a su hogar desde Europa. Con el restaurante y el mercado cerrados, Ramírez está vendiendo sus pollos uno por uno para mantener a flote a su familia. Frente a un futuro incierto, la fé que tiene es lo que hace que siga adelante.
SAO PAULO (CNS) – Los misioneros católicos en América Latina expresan haber notado signos preocupantes de un aumento en el abuso infantil durante la pandemia del COVID-19. El desorden social provocado por la enfermedad y algunas de las restricciones impuestas por los gobiernos para evitar una mayor propagación del virus pueden estar amplificando los riesgos, dijeron. La Organización Mundial de la Salud anunció el 26 de mayo que las Américas se habían convertido en el nuevo epicentro de la enfermedad ya que la tasa de mortalidad diaria de Brasil se había constituido en la más alta del mundo. La organización está preocupada por las curvas ascendentes en países como Perú, Chile y El Salvador.
TANZANIA (CNS) – Cuando tenía solo 8 años, Ghati fue vendida por su hermano mayor a un hombre de 55 años, quien colocó al huérfano en una motocicleta y se dirigió a su casa cerca de Musoma, Tanzania. Allí, el hombre la violó. Después de dos semanas de asaltos diarios, Ghati escapó mientras el hombre trabajaba en sus campos. En el camino hacia la aldea local, conoció a una joven y pidió ayuda. La mujer, que tenía entrenamiento legal, le aconsejó a Ghati que regresara a la casa del hombre y esperara hasta que pudiera ir a buscarla esa noche. Cuando la mujer llegó esa noche, trajo a la policía, que se enfrentó al hombre. “Oh, no”, dijo el hombre. “Ella es solo la chica de mi casa” – “Pero me llamas tu esposa”, dijo Ghati. El hombre fue arrestado y finalmente sentenciado a prisión. Ghati, un seudónimo para proteger su identidad, fue llevada a la ciudad de Musoma, a orillas del lago Victoria, y colocada en un refugio bajo el cuidado de las Hermanas del Inmaculado Corazón de África.

TANZANIA – Se ven dos mujeres jóvenes en el jardín del centro Jipe Moyo en Musoma, Tanzania. Jipe Moyo, un programa de la Diócesis de Musoma, cuida a los niños que han estado viviendo en la calle o que han sido abusados. (Foto CNS/ Sean Sprague, cortesía de Maryknoll)

Caminando por fe

Sin embarg todos los días, en la iglesia y el mundo, se deben tomar decisiones para mantener nuestra forma de vida y nuestras preciadas tradiciones, y al mismo tiempo para proteger el bien común.

Obispo Joseph R. Kopacz

Por Obispo Joseph Kopacz
Durante los próximos nueve días, la iglesia en todo el mundo se prepara de diversas maneras para celebrar la solemnidad de Pentecostés, la efusión del Espíritu Santo, la culminación del misterio pascual, la muerte, resurrección y ascensión del Señor Jesús al cielo.
Al igual que las cabeceras de los ríos poderosos en su punto de origen, que parecen tan modestos en su punto de origen, caen en cascada en impresionantes corrientes de aguas que dan vida, también la experiencia de Pentecostés, de alcance modesto, con solo 120 discipulos que se reunieron en el espacio sagrado del Aposento Alto, se convirtió en ríos salvadores de gracia que aún continúan empoderando a la iglesia y animando a muchos en nuestro mundo. En ambos casos, considere el impacto de largo alcance del río Mississippi y de la iglesia católica universal.
El Espíritu Santo de Dios, la mente y el corazón de Jesucristo, es al mismo tiempo obvio con el plan de salvación aún envuelto en misterio. Tenemos la ventaja de casi 2,000 años de historia para observar lo que el Señor quiere para su pueblo y lo que no quiere. Sin embargo, en el momento presente, a menudo vemos las cosas tenuemente como en un espejo, recordando las palabras de Jesús: “El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su ruido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así son también todos los que nacen del Espíritu.” (Juan 3:8)
En los últimos dos meses y medio, hemos pedido al Espíritu Santo que tome las decisiones correctas con respecto a nuestra respuesta a COVID-19. Al igual que el viento, no estamos seguros de dónde vino esta fuerza destructiva, ni a dónde va, ni a dónde nos llevará. Sin embargo, todos los días en la iglesia y el mundo, se deben tomar decisiones para mantener nuestra forma de vida y nuestras preciadas tradiciones, y al mismo tiempo para proteger el bien común. Esto requiere la sabiduría de Salomón, por así decirlo, o mucho más abarcador, los dones del Espíritu Santo.
La celebración de la Confirmación en toda nuestra diócesis se ha retrasado, pero los dones del Espíritu Santo están a nuestra disposición: conocimiento, comprensión, sabiduría, juicio correcto, coraje, piedad y temor al Señor. En nuestra diócesis, con estos dones como nuestros principios rectores, hemos tomado medidas para ofrecer a los fieles los dones de los sacramentos, especialmente la Eucaristía a través de transmisión en vivo y el Sacramento de la Reconciliación. Grupos de diez o menos personas también se han reunido en oración para funerales, el bautismo, el matrimonio y el R.C.I.A.
Con mucho cuidado, decidimos reanudar la celebración pública de la Misa en nuestras iglesias para el fin de semana de Pentecostés. Este plazo permite un tiempo suficiente para preparar el liderazgo de la parroquia para dar la bienvenida a las congregaciones más pequeñas con el fin de cumplir con las formas reconocidas de contener el virus.
El paquete de directivas y pautas se difunde ampliamente para que la parroquia y el liderazgo diocesano se implementen y adapten a cada parroquia según la capacidad de asientos y la composición de la congregación.
En el pasaje evangélico de Juan, del fin de semana pasado, Jesús estaba preparando a sus discípulos para su retirada de sus vidas, mientras les aseguraba que no se quedarían impotentes, como los huérfanos. Él trató de aliviar sus ansiedades con la promesa del don del Espíritu Santo, los fortificó con el don de la paz y les prometió en la Ascensión que estaría con ellos siempre hasta el final de los tiempos.
Caminando por fe, todavía sacudidos por la duda y la ansiedad, fueron obedientes a las instrucciones del Señor de regresar a Jerusalén y esperar en oración para ser revestidos con el poder de lo alto, el Espíritu Santo.
Cada generación de cristianos, incluidos especialmente nosotros mismos, en medio de la pandemia de un siglo, puede ser sacudida por la duda y la ansiedad en nuestros intentos de reconciliar las promesas de Dios con las sombras y la oscuridad en nuestras vidas y en nuestro mundo. No nos tomamos estos asuntos a la ligera.
Antes de la recepción de la comunión en cada misa, el sacerdote reza ardientemente: “Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.”
Hay la sensación creciente que la pandemia nos obligará a correr una maratón en el futuro. En cuyo caso, junto con los dones del Espíritu Santo, también necesitaremos el fruto del Espíritu que “…produce amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio.” (Gálatas 5:22-23).
Mientras esperamos la reanudación de la celebración pública de la Misa en Pentecostés, que el Espíritu Santo de Dios nos ilumine para santificar a Jesucristo en nuestros corazones (1Pedro 3:15) para continuar sirviéndose unos a otros y al bien común de todos y, en todos los casos, para darle a Dios la gloria.

Inmigrantes deciden entre vida y muerte

Mensaje del Departamento de
Salud del Estado de Mississippi

NO se le pedirán documentos.
Las pruebas están disponibles en centros de salud comunitarios, a través del Departamento de Salud del Estado de Mississippi y en clínicas temporales de UMC, que hacen la prueba sin que usted salga
de su automóvil.
• Para obtener una cita para las clínicas de
MSDH/UMC, llame al
601-496-7200
• Su información no se comparte con ninguna agencia gubernamental encargada de hacer cumplir la ley.
• Las pruebas positivas para COVID-19 no son
absolutamente nada de lo que avergonzarse.
• Es importante saber si eres positivo. Esto protege a su familia y lo ayuda a obtener atención médica.
Distancia social y lavarse las manos son importantes para prevenir la propagación de COVID-19.
• No vaya a trabajar si se siente enfermo.

Por Berta Mexidor
JACKSON – Durante la crisis de COVID-19 los inmigrantes se cruzan hoy entre la ayuda económica y su estado legal. Las medidas de “distanciamiento social”, los paquetes de ayuda gubernamental y los debates sobre cómo reabrir la economía se siguen con atención. Cada persona está contemplando su propia situación, cómo mantener a su familia o cuidando a las personas en riesgo en su propio círculo. Todo esto está dejando un lugar muy pequeño de caridad para los extraños.
Algunos residentes legales e inmigrantes indocumentados ahora son parte “esencial” para la sociedad por su participación en la entrega de productos y servicios, haciendo que el tema sea más confuso y controvertido.
Todos están en la “misma tormenta, pero no en el mismo bote”, según Kimberly Mukherjee, MD, profesora asistente de pediatría clínica de la Facultad de medicina de la Universidad de Tulane, quien, entre otros, buscan nuevas formas de atender a los pacientes de la población vulnerable, en especial a inmigrantes. El mismo sentimiento se comparte con varias voces que reclaman atención a los inmigrantes, desplazados y víctimas de la trata de personas.
La reciente legislación de EE. UU. para el alivio financiero a individuos y familias durante la actual pandemia de COVID-19 no incluyó ninguna asistencia a inmigrantes ilegales, pero también excluyó a los niños ciudadanos estadounidenses que pertenecen a una familia con un estatus migratorio mixto. Para recibir los $500 por cada niño menor de 18 años, los padres tenían que haber presentado el impuesto sobre la renta y poseer un número de seguro social. Muchas familias inmigrantes pagan sus impuestos, bajo un TPIN, pero debido a la falta de SSN, no reciben los fondos de ayuda por cada menor de edad elegible.
Otra de las preocupaciones es sobre los 643,560 adultos y jóvenes adultos bajo la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), aprobada en 2012 y pendiente hoy de una decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos. Algunos de los beneficiarios son médicos, enfermeras y trabajadores esenciales en la primera línea contra la pandemia, y por ley, a la espera de la deportación si el estado de DACA se niega en el futuro.
Dauda Sesay, presidente de la Organización de Louisiana para Refugiados e Inmigrantes reconoce la intrincada participación emocional de los inmigrantes y refugiados legales, que son elegibles para los beneficios y temen que recibir los mismos. Algunos refugiados e inmigrantes legales están teniendo problemas con los beneficios de desempleo debido a la falta de familiaridad con el proceso, la barrera del idioma, las habilidades de internet y que declarar una reducción de ingresos se considere en el futuro como Cargo Público, lo que afectará sus intenciones de ciudadanía. o continuación de la residencia legal.
Existe una aprehensión nacional sobre la liberación a la sociedad de los reclusos infectados por el nuevo coronavirus. ICE también liberó a algunas personas con condiciones de alto riesgo, que no representan un peligro para la población en general. Amelia McGowan, abogada de inmigración del Centro de Justicia de Mississippi, ha seguido de cerca el número de 181 inmigrantes internos afectados por COVID 19, reportados por ICE 15 en Mississippi y 166 en Louisiana. McGowan tiene la respuesta a la pregunta: ¿Por qué los centros de detención son tan vulnerables al virus?:
• El hacinamiento debido a las transferencias regulares entre las instalaciones, el aumento de las redadas, la mayor colaboración entre el estado, la policía local y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el aumento de la detención de personas que huyen de la persecución y la tortura, en busca de asilo político y humanitario.
• Limitado acceso a productos de limpieza e higiene.
• Atención médica deficiente
Las familias con todos los miembros indocumenta
dos, algunos de ellos en centros de detención, dependen de sus propios ingresos y caridad del público, esta vez al final de la lista, cuando más de 36 millones de estadounidenses están desempleados y millones de personas están necesitadas.
En Mississippi: la ayuda humanitaria proporcionada por Caridades Católicas a las parroquias con familias indocumentadas afectadas después de la redada de ICE, el 7 de agosto de 2019, continúa. Después de las redadas, alrededor de 700 familias se vieron afectadas, principalmente trabajadores en fábricas de pollos en Carthage, Canton, Forest y Morton. Muchos han estado recibiendo apoyo emocional y fondos de donaciones nacionales y Extensión Católica a través de Caridades Católicas. Además del miedo a la deportación y la separación de la familia se suma al miedo a enfermarse.
Muchos guatemaltecos se vieron afectados en Forest. Monika Soto es tutora de inglés para el distrito escolar municipal de Forest y está preocupada porque los niños están en casa, enfrentando la agravada situación de sus padres, la falta de comidas escolares y de materiales de aprendizaje for falta de computadoras personales y servicio de internet para continuar sus clases, viviendo con padres que no pueden ayudarlos en sus deberes escolares debido a la falta de instrucción y las barreras del idioma que tienen muchos.
Monika también describió que algunos trabajadores reciben una carta donde se les considera “trabajadores esenciales”, pero si se enferman, los beneficios del desempleo o los fondos de ayuda no son una opción. La necesidad de ingresos lleva a un trabajador de una planta procesadora a traer la infección por COVID-19 al hogar, donde todos se enferman. Varios de ellos tienen miedo de admitir que están enfermos y siguen trabajando. Los inmigrantes se encuentran en una encrucijada con dos problemas, la propagación de la enfermedad y la falta de dinero. Esta situación se reproduce no solo en Forest pero en todo el estado y país.

Rose Ocampo, a leader in the Coalition for Spiritual and Public Leadership, urges passersby in Maywood, Ill., May 9, 2020, to complete the U.S. census, while she maintains social Rose Ocampo, líder de la Coalición para el Liderazgo Espiritual y Público, insta a los transeúntes en Maywood, Illinois, el 9 de mayo de 2020, a completar el censo de EE. UU., mientras mantiene el distanciamiento social debido a la pandemia del coronavirus. (Foto del CNS/cortesía Coalition for Spiritual and Public Leadership)

Obispos de Estados Unidos consagran de nuevo país a María

Por Mark Pattison
WASHINGTON, (CNS) – Los obispos de Estados Unidos reconsagraron el país a María mientras la nación continúa luchando en medio de la pandemia por el coronavirus. Los obispos en Canadá también utilizaron el 1 de mayo para volver a dedicar su país a la Santísima Madre.
El arzobispo José H. Gómez de Los Ángeles, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, fue quien presidió la “Renovación de la Consagración de los Estados Unidos de América a la Sagrada Virgen María” el 1 de mayo. en la Catedral Nuestra Señora de los Ángeles en Los Ángeles, California.
El arzobispo Gómez dijo: “En este momento difícil recurrimos a la Santísima Virgen María, madre de la iglesia, para que interceda ante su hijo por todos los afectados por la pandemia. Imploramos por su maternal cuidado.” El arzobispo Gómez hizo notar la historia de María en Estados Unidos. “Los primeros misioneros llegaron a este país bajo el manto de Nuestra Señora de Guadalupe. Más tarde, los obispos la consagraron como patrona de los Estados Unidos de América”, manifestó. “La Virgen María ha acompañado a esta gran nación desde nuestros comienzos”, agregó el arzobispo. “Ahora en este momento difícil, renovamos nuestra consagración a ella”.

JACKSON – El viernes primero de mayo, el obispo Kopacz de la Diócesis de Jackson, en solida
ridad con todas las diócesis católicas en los Estados Unidos y en Canadá, renovó la consagración de los Estados Unidos a la Bienaventurada Virgen María. (Foto por Joanna Puddister) King)

El color del cristal de la Esperanza

LA ESPERANZA ES UNA VIRTUD

De Diógenes compré un día
la linterna a un mercader;
distan la suya y la mía
cuánto hay de ser a no ser.
Blanca la mía parece;
la suya parece negra;
la de él todo lo entristece;
la mía todo lo alegra.
Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira.

Fragmento del poema, “Las Dos Linternas” del escritor y
filósofo Ramón Campoamor

Por Berta Mexidor
JACKSON – Cuando alguien juzga un hecho como bueno o malo, se puede decir “eso será, según el color del cristal con que se mira.” Este refrán popular proveniente de la “Ley Campoamor”, es parte del poema “Las dos linternas” del escritor y filósofo Ramón Campoamor, que muestra la sabiduría de los años, y es usado cuando se quiere abrir la mente a posibilidades.
Y es que la Esperanza es una actitud, un modo de mirar la realidad. “A veces tenemos la misma realidad, pero no la misma mirada, la mirada pascual ve posibilidades,” dijo el doctor Francesc Torralba, teólogo y filósofo, en un webinar sobre la “Esperanza en tiempos de COVID 19”, el pasado 5 de mayo y organizado por Aletelia. El profesor Torralba es doctor en Teología, Filosofía y Educación, profesor en la Universidad Ramon Llull, donde encabeza la Cátedra Ethos, y es miembro del Concejo Pontifico para la Cultura.

FLOWOOD – A las puertas de Pentecostés y a través de todo el año: “Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu Amor.” De la oficina del Padre Gerard Hurley (Parroquia de St Paul) es la ilustracion de una paloma, representacion del Espíritu Santo. (Foto por Berta Mexidor)

Ningún acontecimiento es bueno o malo dependiendo solamente de la creencia e historia de cada persona. Para los cristianos, bajo el manto de la Fe, cada hecho debe ser analizado desde la palabra de Dios, que deja la Esperanza a la disposición de todos, “La esperanza se funda en la fe, en el apoyo de Dios”, fue otra de las afirmaciones del Dr Torralba, en medio de su mensaje al recordar que los católicos deben mantenerse firmes en medio de la crisis porque la Esperanza es “una virtud teologal porque ‘No estamos solos,’” dijo el profesor enfatizando que en lo más oscuro de la vida, cuando todo se desmorona, la Esperanza se basa en ser sostenido por Dios y esta virtud debe ser entrenada diariamente.
La contrapartida de la Esperanza es la desesperación, la desesperanza. Según el profesor Torralba las crisis son ocasiones, una oportunidad no deseada, es cierto, pero una ocasión para comenzar nuevas formas, donde la desesperanza por el contrario es la falta de ver ninguna posibilidad de cambio para bien.
Para los cristianos esperanzados, en donde otros ven carencias, ellos pueden entrever posibilidades que pueden ser cultivadas.
Es allí, en la crisis, donde las miradas no pueden ser neutrales, afirma el profesor Torralba ”Cuando se ven posibilidades hay que actuar, cuando se dice no hay nada que hacer, eso conduce a la dejadez, a la pasividad y a la inacción.”
La necesidad de actuar es el motor de la Esperanza, para mantenerse activo en medio de las crisis, el individuo debe aplicar su experiencia y compartirla con otros, para poder superar la crisis. De aquí se deriva la importancia de mantenerse en grupo, en sociedad, aun desde el aislamiento temporal, para “compartir talentos,” dice el profesor.
Su mensaje de Esperanza, basado en las escrituras y la historia enfatizó en la importancia de mirar hacia el futuro, porque el ser humano ha vivido otras crisis y ha sabido superarlas y reconstruirse para bien, con lo que el profesor concluyó, “La Esperanza tiene que ver con el futuro y un futuro abierto, para ser construido en comunidad y con la compañía de Dios.”

El sacerdocio en su soledad

El Padre Domingo Rodríguez Zambrana, S.T. E, foto by Valentin Mendoza

Por Domingo Rodríguez Zambrana, S.T.
El Sacerdocio, … misterio, sacramento, mediador de gracia, ¡otro Cristo! Y hoy, en tiempo de pandemia, … en soledad, aislado, destituido de su Pueblo. ¿Cómo validar su ministerio?, ¿Cómo procesar sentimientos? ¿Cómo manejar un corazón enamorado? Como niño inconforme que se enfrenta al dilema de la obediencia, pero se somete, ¡al estilo “ni modo”! Las señalo como ideas que golpean brutalmente la mente en momentos de ansiedad. Nadie se imaginaba nos tocaría vivir amenazados por otra plaga, especialmente cuando fácilmente olvidamos lo que nos ocurrió más de un siglo atrás. Fue en el 1918-19 que “la influenza (el flu)” arrojó unos 50 millones de muertes alrededor del mundo, más muertes que las causadas por la primera guerra mundial, convirtiéndose en una de las más catastróficas epidemias de la historia.
Pero nuestra reflexión no es necesariamente sobre tragedias del pasado. Hoy, aquí y ahora, la urgencia del momento es abrazar con entereza de carácter una situación que no podemos de inmediato alterar. Nos referimos a lo que posiblemente no siempre tomamos en cuenta, que “la pastoral moldea al pastor y el pastor moldea la pastoral”.
Un aspecto de nuestro sacerdocio que vale la pena tomar en cuenta en estos días de confinamiento, es la “soledad involuntaria” a la cual nos sometemos mientras dure la amenaza de la plaga. Es muy diferente, notemos, a la quietud y recogimiento que voluntariamente escogemos en nuestro retiro espiritual anual. Inquietos, pero sumisos, aprovechamos la oportunidad para disfrutar de la lectura, comunicarnos con familia y amistades y descansar un poquito más. Posiblemente el ministerio “at distans” se ha hecho más frecuente a través del teléfono. ¡Nuestra gente es indomable! Su amor y preocupación por nosotros es impresionante y motivo de gran humildad. Nada como una tragedia para demonstrar el aprecio sincero y estima de un pueblo que de veras ve al sacerdocio como “sacramento de Cristo”, (P.Ord, II, sec.I, #4)
Quizás y solamente como una posibilidad, podríamos enfocarnos en lo impresionante de la fe de nuestro pueblo hispanounidense. ¿Cuáles son sus expectativas, sus ansiedades, sus anhelos? No nos piden mucho, solamente que le mostremos el rostro de Cristo, ese mismo Cristo que nos llamó, que nos consagró. Un proverbio muy caribeño dice, “Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena.” Fue esa misma necesidad, la de un pueblo con hambre de Dios, que llevó a Jesús a la multiplicación de los dos pescados y cinco panes (Lucas 9:10-17). Obviamente, no son milagritos lo que nuestro pueblo espera de nosotros en este momento de aprieto, pero sí un corazón compasivo y misericordioso, uno que se conduele y se desborda en súplica ardiente de sanación, de consuelo y alivio.
Encerrados, pero no acabados, se vuelca el corazón en rebuscar razones para seguir fieles al llamado y al que nos llamó. Encerrados, pero no acabados, sacudidos por la ineptitud de vencer el estigma del microbio, nuestro corazón busca refugio en Aquel que nos llamó.
Oportuno es el momento, de volver al Evangelio de Marcos. Él es el único de los evangelistas que detalla el llamado de sus discípulos, estableciendo como primer motivo, el que ellos “estuvieran con él”. Aquí el pasaje bíblico: “Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar…” (Marcos 3:13-14).
Bien sabemos que ningún sacerdote se atribuye a sí mismo ningún mérito por su propia vocación. “No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure” (Juan 15:16).
Dejémonos impresionar por los antojos del Amado, como solía decir la gran Teresa de Ávila. En tiempos de soledad, no nos toca cuestionar, “¿y ésto, hasta cuándo?” Más bien, en actitud de humilde sumisión, “Aquí estoy…habla que tu siervo escucha” (I Samuel 3:4;10). A lo mejor y solo como una posibilidad, volveremos a descubrir la grandeza y belleza de nuestra “soledad privilegiada”.

(El Padre Domingo Rodríguez Zambrana, S.T. Es
columnista de varias publicaciones de arquidiócesis de Estados Unidos y Puerto Rico. ha sido vicario de los Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad y presidente del Consejo Nacional Católicos de Pastoral Hispana (NCCHM). El padre Domingo nació en Puerto Rico y reside en California. Con más de cincuenta años de sacerdocio es buscado como orador y motivador para eventos católicos, retiros, misiones y conferencias.)