Permita al Señor preparar nuestros corazones y mentes

Por Obispo Joseph R. Kopacz, D.D.
Después de la gran solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo y la culminación de otro año de la iglesia, fluimos sin problemas hacia la temporada de Adviento cuando la Palabra de Dios dirige nuestra mirada hacia la vida eterna, más allá del tiempo y del espacio. Es la temporada de luz en medio de las tinieblas, cuando nos preparamos para la venida final del Señor, en todo momento y en Navidad.

Ven, Señor Jesús, porque tú eres nuestra esperanza y paz, el camino y la verdad que puede guiarnos a la luz de la fe, a través de la incertidumbre y la vulnerabilidad.

La pandemia, junto con otras amenazas al bienestar digno de la humanidad, continúa intensificando los problemas personales y sociales, además de inspirar una resistencia asombrosa y una preocupación amorosa por los demás. Es una realidad que pone ante mí las atemporales palabras de Charles Dickens, en Historia de Dos Ciudades, muy adecuadas para la temporada de Adviento y para la época en que vivimos:
“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto.”

Obispo Joseph R. Kopacz

Cómo cada uno de nosotros, sabia y justamente, elige en las circunstancias y pruebas de nuestra vida, mientras nos cuidamos unos a otros, esto hace toda la diferencia en el mundo. Nuestro Dios de salvación nos llama a buscar lo mejor de lo que este mundo tiene para ofrecer: sabiduría, fe, luz, esperanza y una visión para la vida eterna cuando, en verdad, lo tendremos todo.

En algunos días no es fácil, pero en medio del torbellino recordamos que todo es posible para Dios. El Adviento es una temporada sagrada que nos invita a renovar nuestro compromiso con la reconciliación, la esperanza, la justicia y la paz.

La última mitad de mi columna de esta semana es una parte sustancial de mi carta anual de Adviento / Navidad, enviada a toda la gente en casa y en la diócesis:
“Espero que hayan experimentado muchas más bendiciones que cargas el año pasado. En el gran estado de la Magnolia, en toda la Diócesis de Jackson y al igual que en muchas organizaciones y eventos, ha habido un regreso constante a nuestras iglesias y una mayor participación en varios ministerios, con nuestras escuelas a la vanguardia hasta bien entrado el segundo año de la pandemia.

En el tiempo que se avecina, esperamos con ansias el Año de la Eucaristía a medida que los feligreses regresen a la iglesia en mayor número, y durante los próximos cuatro meses a reuniones en toda la diócesis en respuesta al desafío del Papa Francisco a la iglesia de permitir que el Santo Espíritu hable a través de todos los católicos bautizados.

En el ámbito personal, mi querido perro de 14 años, Amigo, tomó su último aliento el 5 de abril, lunes de Pascua. Vivió 14 años, siete como norteño y siete como sureño, una vida verdaderamente encantadora. No se necesita explicación con respecto al vacío que dejó su fallecimiento.

Por otro lado, más tarde en octubre, estando mi hermana Mary Ellen aquí de vacaciones, hicimos un descubrimiento asombroso entre las cartas de cortejo de mi padre a mi madre durante los años de la Segunda Guerra Mundial. Dentro del paquete de su correspondencia de Italia, donde sirvió durante la guerra, había varias cartas con matasellos de, ¡adivinen de dónde!; … la Base de la Fuerza Aérea en Columbus, Mississippi.”

¡Sorpresa, sorpresa! Justo hasta ese momento del descubrimiento, siempre había dicho que ‘nunca había conocido a nadie personalmente que hubiera vivido o viviera en Mississippi antes de mi asignación aquí.’ Comencé mi servicio aquí hacia fines de 2013; Papa (Pop) comenzó su servicio aquí a principios de 1943. Mis raíces en Mississippi son bastante profundas, se remontan a casi 70 años después.

Según la providencia y el destino, fui consagrado e instalado como el undécimo obispo de la Diócesis de Jackson el 6 de febrero, el mismo día del cumpleaños de mi padre. ¡Caramba, eso nunca lo vi venir!“

Que el tiempo de Adviento que se ha abierto ante nosotros permita al Señor preparar nuestros corazones y mentes para esperar su venida, para que en Navidad nuestras voces griten sin tregua y a pleno pulmón con el coro de los ángeles: “Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra.”

Corte Suprema parece favorecer límites al aborto en Mississippi

Por Carol Zimmermann

WASHINGTON (CNS) — En el primer caso importante sobre el aborto en la Corte Suprema en décadas, que examinó la prohibición de Mississippi sobre los abortos después de 15 semanas de embarazo, la mayoría de los jueces parecían dispuestos el 1 de diciembre a dejar que la prohibición se mantenga.

Pero no estaba claro si irían más allá y anularían el antecedente de Roe contra Wade que permitió el aborto en EE.UU. como un derecho.

Mientras los jueces consideraban la ley estatal y las posibles ramificaciones de apoyarla o no, partidarios de ambos lados del asunto estaban en las escalinatas de la Corte Suprema exponiendo la división en este tema por lo que gritaban o con sus mensajes en pancartas calificaban al aborto como un asesinato o un derecho esencial.

“La igualdad comienza en el útero” Se ve a un defensor pro-vida cerca de la Corte Suprema de los Estados Unidos el 1 de diciembre de 2021, el día en que los jueces escucharon los argumentos orales en un caso sobre una ley de Mississippi que prohíbe los abortos después de las 15 semanas de gestación. (Foto del SNC / Tyler Orsburn)

En varios momentos en la etapa de argumentos, el presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, John Roberts, continuó centrando la atención en el tema principal: la prohibición de abortar a las 15 semanas en Mississippi, que fue anulada por un Tribunal Federal de Distrito en Mississippi en 2018 y confirmada un año después por el Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el 5º Circuito, con sede en Nueva Orleans.

Una prohibición de 15 semanas no es “una desviación drástica de la viabilidad”, dijo Roberts.

El punto de viabilidad –cuando se dice que un feto es capaz de sobrevivir por sí mismo– fue clave en la discusión porque el Tribunal Supremo ha dictaminado sistemáticamente que los estados no pueden restringir el aborto antes de las 24 semanas o cuando se dice que un feto es capaz de sobrevivir por sí mismo.

Roberts parecía tener dudas en cuanto a llevar el asunto más allá al preguntar si en el caso que el tribunal anulara Roe vs. Wade, también se le pediría que reconsiderara varios otros casos que la gente podría decir que se han decidido erróneamente.

Y en esa discusión sobre decisiones anteriores del tribunal, el uso de “stare decisis” surgió con frecuencia. El término, que literalmente significa mantener lo que se ha decidido, se utilizó en referencia a casos anteriores sobre el aborto, pero también a otros varios casos en los que algunos jueces señalaron que el precedente no debería ser siempre un factor decisivo y que algunos casos debían ser revocados.

El juez Stephen Breyer indicó que el tribunal estaba pisando un terreno controversial y que le preocupaba que su decisión pudiera ser vista como algo meramente político.

La jueza Sonia Sotomayor fue más allá y dijo que el tribunal sería visto como altamente politizado si anulaba el antecedente Roe y otros fallos relacionados. “¿Sobrevivirá esta institución el mal olor que esto crearía en la percepción pública de que la Constitución y su lectura son sólo actos políticos?”, preguntó. “No veo cómo es posible”.

Pero a medida que los argumentos continuaban, la mayor reflexión parecía centrarse en la cuestión del aborto en sí y en la posibilidad de devolver el asunto “al pueblo”, como sugirió el procurador general de Mississippi, Scott Stewart.

Stewart subrayó que las decisiones judiciales Roe y Casey “persiguen a nuestro país” y “no tienen cabida en nuestra historia ni en nuestras tradiciones”.

El caso Casey contra Planned Parenthood es la decisión de 1992 que afirmó el fallo en Roe y también subrayó que una regulación estatal sobre el aborto no podía imponer una “carga indebida” a una mujer “que busca un aborto antes de que el feto alcance la viabilidad”.

El juez Brett Kavanaugh enfatizó que el tribunal se estaba viendo obligado a “elegir un bando” en un tema polémico y cuestionó por qué el tribunal tenía que ser el árbitro aquí.

“La Constitución no está ni a favor de la vida ni a favor del aborto”, dijo, y señaló que “deja la cuestión al pueblo para que la resuelva en el proceso democrático”.

El juez Clarence Thomas preguntó qué pensaban los que se oponían a la prohibición estatal sobre el derecho constitucional al aborto, y el juez Samuel Alito habló de que el feto tiene “un interés en tener una vida”.

Julie Rikelman, del Centro de Derechos Reproductivos, que representó a la Organización de Salud de la Mujer de Jackson en su impugnación de la ley de aborto de Mississippi, dijo que mantener la ley en vigor causaría “un profundo daño a la libertad de la mujer, a la igualdad y al estado de derecho”.

La procuradora general de EE.UU., Elizabeth Prelogar, continuó argumentando que anular las sentencias anteriores del tribunal sobre el aborto tendría efectos “graves y rápidos” que provocarían restricciones al aborto en otros estados.

Si el tribunal da la razón a Mississippi, sería la primera vez que el tribunal permitiría una prohibición del aborto antes del punto de viabilidad y podría sentar las bases para otras restricciones al aborto que podrían seguir en otros estados.

La Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU., en un escrito judicial de apoyo a Mississippi, subrayó que el aborto no es un derecho creado por la Constitución y lo calificó de “intrínsecamente diferente de otros tipos de decisiones personales a las que este tribunal ha concedido protección constitucional”.

Refiriéndose a las principales decisiones del tribunal sobre el aborto, el escrito advertía que si el Tribunal Supremo “sigue tratando el aborto como una cuestión constitucional”, se enfrentará a más preguntas en el futuro sobre “qué tipo de regulaciones del aborto son permisibles”.

Justo cuando comenzaron los argumentos, la USCCB emitió una declaración del arzobispo William E. Lori de Baltimore, presidente del Comité de Actividades Pro-Vida, que decía: “Rezamos para que el tribunal haga lo correcto y permita que los estados vuelvan a limitar o prohibir el aborto y, al hacerlo, protejan a millones de niños no nacidos y a sus madres de este doloroso acto que destruye la vida”.

Se espera un fallo sobre el caso en julio.

Nación y Mundo en fotos

Los estudiantes cantan antes del encuentro del Papa Francisco con los jóvenes en la Escuela San Dionisio de las Hermanas Ursulinas en Maroussi, Grecia, el 6 de diciembre de 2021. (Foto del CNS / Paul Haring)
Colegialas pasan frente a una barricada en llamas durante las manifestaciones contra los secuestros generalizados en Puerto Príncipe, Haití, el 25 de noviembre de 2021. Otros tres de los 17 misioneros cristianos estadounidenses y canadienses secuestrados en octubre han sido reemplazados, dijo el grupo misionero el 6 de diciembre. (Foto del SNC / Ralph Tedy Erol, Reuters)
Niños en Tapachula, México, cerca de la frontera con Guatemala, se miran a través de un cerco mientras migrantes esperan recibir ayuda del gobierno mexicano el 2 de diciembre de 2021 para obtener visas humanitarias para pasar por territorio mexicano. (Foto CNS/José Luis González, Reuters)
El arzobispo John C. Wester de Santa Fe, NM, visita una pequeña empresa en las afueras de Tegucigalpa, Honduras, el 25 de octubre de 2021. El prelado forma parte de un grupo de obispos estadounidenses involucrados en un esfuerzo con obispos centroamericanos que aboga por migrantes (foto del CNS / cortesía del obispo Mark J. Seitz)
El arte navideño de Jacob Cruz se ve en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington el 3 de diciembre de 2021. El trabajo de los estudiantes de sexto grado de la Arquidiócesis de Los Ángeles fue uno de los dos ganadores del gran premio en el concurso anual de arte navideño patrocinado por la Asociación de la Infancia Misionera, que es una de las cuatro Obras Misionales Pontificias. (Foto del SNC / Tyler Orsburn)

Historia del Adviento

Por Ruth Powers

¡Feliz Año Nuevo! No, no llego un mes antes: el primer domingo de Adviento marca el comienzo del nuevo año litúrgico para la Iglesia y comienza un nuevo ciclo de fiestas y lecturas para el año.

Adviento proviene del latín adventus, que significa “venida” o “llegada”. Es un tiempo observado por varias denominaciones cristianas para anticipar la venida de Cristo de tres maneras diferentes. Primero, nos prepara para celebrar la venida física de Cristo al mundo en Belén. En segundo lugar, nos prepara para recibir a Cristo en nuestro corazón como creyentes. Finalmente, nos recuerda que debemos estar alerta y prepararnos para la Segunda Venida de Cristo al final de los tiempos, cuando regresará en poder y gloria.

Mucha gente observa el Adviento con prácticas tales como llevar un calendario de Adviento, encender velas de Adviento o rezar un devocional; pero la mayoría de los cristianos desconocen cómo se desarrolló la práctica de observar el tiempo de Adviento.

 No hubo temporada de Adviento hasta que se fijó el 25 de diciembre como fecha definitiva para la celebración de la Natividad, que generalmente se cree que fue creada por el Papa Julio I, alrededor del 350 D.C. para corresponder y reemplazar la fiesta pagana de las Saturnales, de mediados de invierno. Los primeros padres de la iglesia, como Clemente de Alejandría, colocaron el mes del nacimiento de Jesús como abril o mayo. La fecha del 25 de diciembre se extendió gradualmente por todo el Imperio Romano y fue llevada al norte de Europa y las Islas Británicas por misioneros cristianos. En estas áreas, a menudo reemplazó a otras fiestas de invierno como Yule.

Una vez que se estableció la fecha de Navidad, la primera mención que vemos de un período de preparación para la fiesta fue en el Concilio de Zaragoza, España en 380, donde se mencionó un período de cuatro semanas. La práctica de observar un período de preparación para la Natividad se extendió y siguió siendo muy variable durante mucho tiempo. También varió de un lugar a otro. En muchos lugares, especialmente en Francia y Alemania, la preparación tomó la forma de un período de cuarenta días, llamado Cuaresma de San Martín, que comenzó el 11 de noviembre en la fiesta de San Martín de Tours y concluyó el 24 de diciembre. En otros lugares, comenzó el 1 de diciembre. En el siglo VI, San Gregorio Magno escribió un decreto para el clero que debía decirse los cinco domingos previos a la Navidad, por lo que algunos lo acreditan como el creador del Adviento.  Además, en algunos lugares solo el clero y los monjes observaban el Adviento, mientras que en otros lugares los laicos también lo observaban.

Las prácticas para observar el Adviento también fueron muy variables. La primera práctica parece ser la predicación de sermones especiales en las semanas anteriores al día de la fiesta. Algunos de estos todavía existen, incluidos los atribuidos a San Ambrosio y San Agustín a finales del siglo IV y principios del siglo V. Un poco más tarde, a finales del siglo V, comenzamos a ver la mención del ayuno como preparación para la Navidad y el Adviento se convierte en una segunda Cuaresma. La mayoría de las prácticas que muchos de nosotros asociamos ahora con el Adviento, como la corona de Adviento o los calendarios de Adviento, no se desarrollaron hasta los siglos XVII o XVIII.

A pesar de que el tiempo litúrgico de Adviento se formalizó en las reformas litúrgicas del Concilio de Trento, la observancia del tiempo por parte de los laicos estuvo dentro y fuera de la práctica durante varios siglos. San Carlos Borromeo trabajó para revivir la observancia del Adviento en su diócesis de Milán a fines del siglo XVI. El Papa Benedicto XIV a mediados del siglo XVIII dirigió un avivamiento en la observancia del Adviento para toda la iglesia. Finalmente, las reformas del Vaticano II llevaron a nuestro énfasis actual en la preparación triple que vemos ahora en nuestra liturgia.

Así que una vez más, ¡Feliz Año Nuevo! Y recordemos hacer tiempo en el ajetreo y el bullicio secular de la temporada para preparar nuestros corazones para recibir a Jesús en la celebración de su nacimiento y cuando regrese.

Quédate con nosotros, Señor

Por Fran Lavelle

El Año de la Eucaristía se inauguró en nuestra diócesis en la Fiesta de Cristo Rey y se celebrará hasta el año litúrgico 2022.

 Nuestro tema, “Quédate con nosotros, Señor”, proviene del evangelio de Lucas (Lc 24: 13-49) al que se hace referencia como la historia de Emaús. En él escuchamos acerca de dos discípulos, de camino a Emaús, hablando de los recientes acontecimientos en Jerusalén. Jesús se encontró con los dos en el camino y habló con ellos mientras continuaban su viaje, aunque no lo reconocieron. Al acercarse la noche, instaron a Jesús a que se quedara con ellos. Mientras estaba a la mesa, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio. Con eso se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús.

“El viaje más largo es de la cabeza al corazón”

Un elemento central de la historia de Emaús es el viaje de los dos discípulos. No solo el viaje físico de Jerusalén a Emaús, sino el viaje de fe y creencia en Cristo resucitado. Hay un viejo dicho atribuido a los indios Sioux: “El viaje más largo es de la cabeza al corazón”. Esto es cierto especialmente cuando se trata de asuntos de fe. Nuestra capacidad de creer en lo que no vemos y lo que no entendemos requiere mucha confianza y fe. Creer y comprender la Eucaristía es una de esas cosas que requiere una gran fe y confianza.

 Si no ha considerado su deseo al recibir la Comunión en la Misa, le invito a que lo haga. Un sacerdote de Kentucky, amigo favorito, les recordaría a sus feligreses con regularidad que debemos chequearnos para asegurarnos que nos estamos volviendo un poco en lo que recibimos, que es Jesús. Si nuestra respuesta es no, debemos considerar por qué no. Si nuestra respuesta es sí, debemos pedirle a Dios la gracia de seguir siendo transformados por la Eucaristía.

Para encontrar un mayor significado en los aspectos devocionales del Año de la Eucaristía, es oportuno centrarnos en nuestra comprensión personal de la Eucaristía. No importa cuántos años tengas o cuántos años hayas comulgado, haz que éste sea el año en el que te sumerjas más profundamente. Hay muchos, grandes libros, escritos sobre el tema por muchos teólogos dignos, desde la Summa Theologiae de Santo Tomás de Aquino hasta estudios más modernos como La Eucaristía: Sacramento del Reino de Alexander Schememann o el libro más reciente del Obispo Barron simplemente titulado Eucaristía. El punto es leer algo que te ayude a seguir siendo transformado por la Eucaristía.

Otra idea es pensar en cómo estamos presentes durante la Misa. Cuando estaba trabajando en mi maestría, tomé un curso sobre las oraciones eucarísticas. Antes de ese curso, nunca los había leído independientemente de la Misa. Hicimos una combinación de exégesis y Lectio Divina del texto. Al hacerlo, me di cuenta del texto de una manera más completa y que más me resonó. Me abrió una comprensión y una forma de pensar completamente nuevas sobre la Eucaristía. Entonces, en lugar de suspirar cuando el sacerdote comenzó la primera plegaria eucarística pensando que era larga, llegué a apreciar el mensaje lleno de esperanza que cada oración transmite de manera única.

El Año de la Eucaristía

En este año habrá devociones externas como procesiones eucarísticas, exposición y adoración y un Congreso Eucarístico diocesano. Todas estas, expresiones excepcionalmente buenas de fe y amor.

Pero también podemos realizar pequeños actos personales que nos acerquen a Jesús en la Eucaristía. Por ejemplo, ser consciente de cómo tratamos a las personas en el estacionamiento después de la Misa.

 Cuando vivía en el norte de Virginia, siempre me asombraba que necesitáramos que la policía local nos ayudara a navegar el tráfico después de la Misa. Quiero decir, ¡ya teníamos el incentivo para ser amables los unos con los otros!, minutos después que varios cientos de personas acabaran de recibir a Jesús!

Es apropiado que digamos: ¡Quédate con nosotros, Señor! Quédate con nosotros más allá del rito de la despedida. Quédate con nosotros en nuestros autos, en el restaurante cuando comemos y cuando empecemos la nueva semana, ya sea en la escuela, el trabajo o en casa. ¡Quédate con nosotros, Señor! cuando estemos en las redes sociales, en eventos deportivos y en los lugares comunes en los que nos encontramos cada día. ¡Quédate con nosotros, Señor! y juntos podemos llegar a ser como tú. Dejemos que la Eucaristía sea el espejo que sostenemos para vernos crecer y ser un poco más como Jesús.

Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad celebran 100 años

Por Berta Mexidor
JACKSON – Cientos de feligreses de cuatro iglesias se reunieron en Sacred Heart de Camden para celebrar los 100 años de las Misiones Trinitarias, en una Misa celebrada por el obispo Kopacz el sábado 13.

La misma fue concelebrada por los sacerdotes Misioneros Trinitarios: Padres Mike Barth, custodio general de Trinity Missions, Odel Medina, Guy Wilson, Gustavo Amell, Raul Ventura, Alexis Zúñiga Velásquez, Robert “Bob” Goodyear y el padre Mike O’Brien, pastor de Sacred Heart Canton.

El obispo Kopacz reconoció los actos de los siervos trinitarios al servir a miles de católicos de Mississippi durante más de 77 años “Tenemos el espíritu de asombro, por todo lo que Dios ha hecho por nosotros,” dijo el obispo Kopacz en su homilía.

Al final de la Misa, el padre Mike Barth entregó placas de reconocimiento a los representantes de Sacred Heart Camden, St Therese Kosciusko, Holy Child Jesus Canton, St Anne Carthage, Holy Rosary Indian Mission, la Hermana Mary Anne Poeschl RSM y el Obispo Kopacz por su contribución a las Misiones Trinitarias. El Padre Barth también bendijo la cruz renovada frente a la Iglesia del Sagrado Corazón de Camden. El padre Guy Wilson, ST creó un collar de cerámica como recuerdo de la celebración del centenario y cada asistente recibió uno de ellos.

CAMDEN – El frio no impidió el caluroso recibimiento de los Padres Trinitarios a cada uno de los asistentes a su centenaria celebración. (i-d) Padre Guy Wilson, ST; Padre Mike Barth, ST, Padre “Bob” Goodyear, ST; Bishop Joseph Kopacz; Padre Alexis Zuniga, ST; Padre Odel Medina, ST; Padre Raul Ventura, ST; Padre Mike O’Brien y Padre Gustavo Amell, ST en el momento de la Eucaristía, en Misa que co-celebraron con el obispo Kopacz el 13 de noviembre. (Fotos por Berta Mexidor)

Fundación de Trinitarios
Una idea puede ser una pequeña inspiración del Espíritu Santo para crear una institución que pueda ayudar a millones de personas durante 100 años o más. Este es el mensaje central detrás de la Misión Trinitaria.

En este caso, la chispa sagrada provino de seis mujeres, voluntarias en Brooklyn, que se reunieron con el Padre Thomas Augustine Judge alrededor de 1909, para discutir su interés en “ayudar a los nuevos inmigrantes de los países católicos de Europa del Este y del Sur. …Este fue el comienzo del Apostolado del Cenáculo Misionero de misioneros laicos,” según explica el sitio web de Trinity Missions.

Debido a su arduo trabajo y “celo por la salvación de las almas,” el Cenáculo fue reconocido formalmente por Edward Patrick Allen, Obispo de Mobile, Alabama en 1921, fecha registrada como la creación formal de la Congregación de los Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad, para más tarde, en 1929, ser reconocida como orden religiosa clerical de rango diocesano y finalmente en 1958 como una congregación pontificia.

77 años en Mississippi
Los libros de historia y los lugareños recordaron que los Trinitarios vinieron por primera vez en 1944, representados por el Padre Andrew Lawrence, ST asumiendo la responsabilidad de la iglesia Inmaculada Concepción y sus misiones en ese momento: Sacred Heart en Sulphur Springs Road y St. Anne en Carthage.

En los archivos de 1945, los registros muestran la solicitud del obispo Gerow pidiéndole al padre Lawrence “que busque hacer algo por las personas de color en Cantón.” Esta solicitud fue más que una aprobación de la Misión Trinitaria, fue aliento para continuar con ella.

Sulphur Spring y los Trinitarios: aquí jugaban la nieve y el fuego.
La historia antes de Internet, Facebook y YouTube está en los libros, algunos de ellos pesados, por cierto, pero también con mucha retórica similar a las de las redes sociales.

Un ejemplo es sobre las historias de un lugar llamado Sulphur Spring. Para saber los detalles, visita el sitio web diocesano Mississippi Catholic/Español.

Trinitarios y una futura Santa
Con la narración del padre Austin Walsh, ST en el libro antes mencionado, se puede aprender de como una pequeña niña negra, no católica, se inscribió en la escuela para terminar siendo una monja católica.

El sueño trinitario de una escuela para negros en 1944 traerá la primera santa de Mississippi, en la hermana Thea Bowman, sierva de Dios.

Los nativos americanos en el corazón de los trinitarios
Es asombroso cómo trabaja Dios, haciendo que una idea, en la ciudad cosmopolita de Brooklyn, Nueva York aterrize sus frutos en la Reserva Choctaw en Filadelfia, Misisipi.

Hace solo unos meses el trabajo del Padre Robert “Bob” Goodyear, ST se destacó en todo el país cuando fue nominado por la Diócesis de Jackson para el premio Lumen Christi de Catholic Extension.

El Padre Goodyear llegó a la Misión India del Santo Rosario en 1975 para continuar la labor de sus compañeros sacerdotes. Su nominación también fue para todos los Trinitarios, que sirvieron desde 1944 y que atienden ahora a más de 10,000 personas de la nación Choctaw.

Misión Trinitaria continua
En 2019, sacerdotes Trinitarios estuvieron en el centro de las secuelas de redadas masivas contra inmigrantes y el padre Odel Medina pastor de St. Anne Carthage fue uno de ellos. La historia a veces se repite.

Todos los sacerdotes se elevaron alto en torno a la adversidad para ayudar más allá de la capacidad humana a sus comunidades. El padre Odel Medina en Carthage fue hasta una Audiencia del Congreso para defender a las familias de los migrantes que trabajan duro poniendo comida en la mesa de todos los Misisipianos. El apoyo que recibieron de los voluntarios, de toda la comunidad y su liderazgo alcanzó los estándares establecidos hace años por los Padres Judge y Lawrence.

El Padre Odel explica que allá por 1909, era solo una ilusión “hacer de cada católico un Apóstol,”y ve en la participación de los laicos, como el sueño del Padre Judge, se hizo realidad; “El gigante dormido”, como llamó el padre Judge al laicado, es un verdadero motor para la iglesia, enfatiza el padre Odel. Después de casi 10 años en Mississippi, el Padre Odel fue testigo del crecimiento de la comunidad Hispana fruto del trabajo de “preservar la fe entre los inmigrantes y diferentes lugares” legado de los fundadores Trinitarios. “El Padre Judge comenzó principalmente con la inmigración italiana, aquí en Mississippi el inmigrante Hispano es un fenómeno nuevo y los números están aumentando al igual que nuestra forma de vida y fe. El futuro va a una iglesia pluricultural,” dijo.

El Padre Odel está siendo reasignado, es lo que hacen los Misioneros ir de un lugar a otro, “Este centenario es un jubileo… he estado caminando con todos mis feligreses, en las buenas y en las malas, pero principalmente con los más vulnerables, todo ha sido una gran bendición para mí”.

El Espíritu Santo al centro de todo
El obispo Kopacz dijo durante su Homilia “El Espíritu Santo está volando sobre esta asamblea … porque somos hijos de Dios, tenemos un espíritu de esperanza y gratitud.” En cien años, los Trinitarios han logrado más que escuelas, seminarios y edificios, han tocado a millones de personas de diferentes orígenes, razas y credos.

Este sábado en Camden, fue una congregación centenaria de las diferentes parroquias al cuidado de los Trinitarios; allí se podía ver la satisfacción, los sueños para el futuro y se podía sentir la presencia de los Padres Trinitarios Judge y Lawrence, de la Hermana Thea y de las seis almas de Brooklyn.

Nuestra Señora de Guadalupe, símbolo de Esperanza y Renovación

Por Hosffman Ospino Catholic News Service
La devoción mariana más popular entre los católicos estadounidenses hoy en día es la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe. Es la devoción mariana más conocida en el continente americano y quizás la imagen religiosa más venerada en todo el mundo. Pudiésemos decir que la admiración a esta devoción se debe al crecimiento rápido de los hispanos en nuestro país, quienes constituimos cerca de la mitad de todos los católicos estadounidenses. Sin embargo, la Virgen de Guadalupe tiene un lugar especial en los corazones de los católicos de toda cultura, raza y estatus social.

La primera vez que me encontré con Nuestra Señora de Guadalupe fue cuando era niño y escuché la historia de sus apariciones. El texto es hermoso y encantador. Es una historia en la cual lo humano y lo divino se entretejen con gran naturalidad al estilo de las historias bíblicas. La historia de su aparicion contiene todas las características de un verdadero drama.

La Virgen de Guadalupe, al centro del Mes de la Herencia Hispana y la Semana Nacional de la Migración en St James Tupelo. La parroquia se prepara para la celebración más esperada de la comunidad Hispana (Foto de Berta Mexidor)

¡Un drama cristiano; uno de los primeros en el continente del que tenemos un testimonio escrito!
Como en el caso de la gran narrativa cristiana, al final los pobres son exaltados, los oprimidos encuentran libertad, la vida vence a la muerte, la esperanza conquista la aflicción. No cabe duda de que estas características, todas presentes en la historia de las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, explican por qué millones y millones de personas han hecho suya esta devoción.

Todos somos Juan Diego en algún momento.
María de Guadalupe es un símbolo poderoso de esperanza.
He visto esto en la manera en que muchos católicos se acercan a la historia y veneran la imagen. Ella nos recuerda que no importa qué tan difícil la vida puede ser, Dios no nos abandona. Dios ama a los pobres y a los afligidos. Su cuerpo en embarazo es el santuario que guarda la esperanza última de Dios para la humanidad: Jesucristo.
María de Guadalupe es un verdadero símbolo de renovación.

No cabe duda de que el 2020 fue un año difícil. La pandemia nos trajo enfermedad, dolor, aislamiento, desesperanza e incluso muerte. Las tensiones sociales recientes abrieron heridas sin sanar causadas por el racismo, recordándonos de nuevo que esta iniquidad seguirá hasta que le confrontemos de una vez por todas. Nuestras comunidades sufren el dolor de la división mientras que nuestro sistema político pasa por el crisol de pruebas sin precedente.
Dios sabe que necesitamos esperanza y renovación. Tal como le prometió a Juan Diego, ella nos acompaña. De eso tengo la certeza.

(Dr. Hosffman Ospino es profesor de teología en el Boston College. Version completa de este artículo se puede encontar en la pagina web Mississippi Catholic/Español)

El principio del fin: Vivir hasta que Mueras

Por Padre Clem Oya
JACKSON – Todo lo que tiene un comienzo debe tener un final. El día comienza al amanecer y termina al atardecer; la vida humana en la tierra comienza con el nacimiento y termina con la muerte; el año calendario secular comienza en enero y termina en diciembre.
Este año litúrgico comenzó con el Adviento y terminará la semana que viene con la Fiesta de Cristo Rey. A medida que nos acercamos gradualmente al final de este año litúrgico, el Señor Jesús nos recuerda su segunda venida al “fin de los tiempos”.
En un pasaje del evangelio, Marcos 13: 32-33, el Señor Jesús nos pide que estemos atentos y cuidadosos porque nadie sabe la hora o la hora en que regresará.
¿Cómo nos afecta hoy este mensaje? ¿Cuál es el significado de este mensaje en nuestras vidas?
En el momento de la cosecha, el agricultor recoge los frutos buenos en el granero y tira los malos. De manera similar, en algún momento la creación de Dios experimentará su propia cosecha. Esta cosecha es un juicio en el que la gente buena será reunida y llevada al cielo, mientras que la mala será condenada. Pedimos que Él nos encuentre dignos de ser contados entre la buena gente.
Una cosa es cierta acerca de nuestra vida como seres humanos; el fin debe llegar. Sabemos prepararnos para las vacaciones en lugares lejanos; sabemos cómo prepararnos para las grandes celebraciones con anticipación. Algunos de nosotros hemos comprado nuestro pavo de Acción de Gracias desde septiembre. Algunos otros ya terminaron sus compras de Navidad.

En 1984, la hermana Thea, hija única, sufrió la muerte de sus queridos padres y ese mismo año a ella le diagnosticaron cáncer. Con la presión de la mortalidad y comprendiendo la gravedad de su enfermedad, proclamó valientemente que “viviría hasta que muriera.” En la foto Theresa Wilson Favors, ex directora de la Oficina de Ministerio Católico para Afro Americanos, Arquidiócesis de Baltimore, lleva un retrato de la Hermana Thea durante procesión de apertura de la Misa del Día de Todos los Santos en St. Ann Baltimore el 1 de noviembre de 2021. (Foto del CNS / Kevin J. Parks, Catholic Review)

Pero ¿cómo nos preparamos para el fin de los tiempos?
El fin de los tiempos para cada individuo es seguro. Todos los días, en la mayoría de nuestras iglesias, somos testigos del fallecimiento de nuestros seres queridos. Estas personas nacieron en un momento determinado, y justo frente a nosotros, los vemos experimentar “el final”. Sin embargo, hablamos de todo y planificamos todo excepto “el final.” Siempre fingimos como si la muerte no fuera parte de nuestra vida humana. Es hora de que reflexionemos sobre esta realidad.
Mucha gente se ha estado preguntando: “¿Qué día o qué hora llegará a su fin este mundo?” Luego, “¿Qué debemos hacer para prepararnos?” El Señor Jesús nos dice que no nos preocupemos por la fecha y la hora porque Dios no opera en “nuestro reloj.” No trabaja con el calendario humano. La fecha y la hora son solo para nosotros. Para Dios todo es AHORA. Para Dios, no hay pasado, presente ni futuro. Vive en “Eterno AHORA”.
Somos los únicos que podemos ser jóvenes y envejecer. En otras palabras, nuestra vida aquí es muy corta, por lo tanto, como ciudadanos del cielo deberíamos ver cada día como “el principio del fin”.

El volcán Cumbre Vieja continua haciendo erupción en la isla canaria de La Palma, España desde que comenzaron las erupciones el 19 de septiembre (foto 24 de octubre de 2021 CNS / Borja Suarez, Reuters )

¿Qué fue de las predicciones de que el mundo llegaría a su fin en el año 2012?
Vea lo que Jesús tiene que decir al respecto: Mientras estaba sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron en privado y le dijeron: “Queremos que nos digas cuándo va a ocurrir esto. ¿Cuál será la señal de tu regreso y del fin del mundo? Jesús les respondió: ” Tengan cuidado de que nadie los engañe. Porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí. Dirán: “Yo soy el Mesías”, y engañarán a mucha gente. Ustedes tendrán noticias de que hay guerras aquí y allá; pero no se asusten, pues así tiene que ocurrir; sin embargo, aún no será el fin. Porque una nación peleará contra otra y un país hará guerra contra otro; y habrá hambres y terremotos en muchos lugares. Pero todo eso apenas será el comienzo de los dolores. » Entonces los entregarán a ustedes para que los maltraten; y los matarán, y todo el mundo los odiará por causa mía. En aquel tiempo muchos renegarán de su fe, y se odiarán y se traicionarán unos a otros. Aparecerán muchos falsos profetas y engañarán a mucha gente. Habrá tanta maldad, que la mayoría dejará de tener amor hacia los demás. Pero el que siga firme hasta el fin, se salvará. Y esta buena noticia del reino será anunciada en todo el mundo, para que todas las naciones la conozcan; entonces vendrá el fin.” Mt 24: 3-14
Jesús continúa: »Si entonces alguien les dice a ustedes: “Miren, aquí está el Mesías”, o “Miren, allí está”, no lo crean, porque vendrán falsos mesías y falsos profetas; y harán grandes señales y milagros, para engañar, a ser posible, hasta a los que Dios mismo ha escogido. Ya se lo he advertido a ustedes de antemano.” Mt 24: 23-24
La escatología es un aspecto de la teología que es muy delicado de discutir. Por eso la Iglesia lo maneja con cuidado. Sorprendentemente, las enseñanzas sobre el “tiempo del fin” se mezclaron con las predicciones sobre el Templo de Jerusalén en Mateo 24. Sin embargo, sabemos por la historia que el Templo de Jerusalén, con su sorprendente belleza, fue destruido alrededor del 70 al 72 d. C. Y hasta ahora, ninguna de sus piedras está sobre otra (cf. Mt 24, 1-2).
El “tiempo del fin”
Desde la antigüedad ha habido guerras, terremotos, temblores, huracanes, inundaciones y todo tipo de catástrofes naturales, pero no acabaron con el mundo.
Por lo tanto, en esta época podríamos escuchar noticias de guerras, terremotos, huracanes y desastres naturales de gran magnitud; asteroides y todo tipo de cuerpos celestes, movimientos intergalácticos de planetas y amenazas astronómicas y lecturas super – científicas del sistema solar.
Todos estos podrían representar una amenaza para nosotros. Las industrias de los medios de comunicación y el cine están ganando mucho dinero al proyectar ideas en la cabeza de las personas de que el mundo está llegando a su fin, en una fecha determinada. Pero, yo le diría que no se asuste. Ningún ser humano puede saber cuándo el mundo está llegando a su fin.
Ha habido, y habrá, guerras y desastres naturales de gran magnitud, pero todo eso no significará el fin de nuestro mundo. Jesús nos ha enseñado a manejar todo eso: “Estén preparados en todo momento”. (cf. Mt 12, 35-40)
El “tiempo del fin” por el que usted y yo deberíamos estar más preocupados es el tiempo de nuestra muerte. Eso seguramente llegará, incluso sin observación. Tu “hora de finalización”; mi “hora de finalización” podría ser mañana por la noche.
Así que vivamos cada día como si fuera el último.

Un surfista en Huntington Beach, California, se lanza a las olas, el 4 de noviembre de 2021, aproximadamente un mes después que un derrame de petróleo cerró el área. (Foto del CNS / David Swanson, Reuters)

Papa: Justicia, paz y la ecología se basan en los valores del Evangelio

Por Catholic News Service

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — El Evangelio lleva a los católicos a trabajar por la justicia y la paz y la protección del medio ambiente, pero los retos son tan grandes que trabajar con miembros de otras religiones y personas de buena voluntad es esencial, dijo el papa Francisco.

“El cuidado de nuestra casa común y de la fraternidad y la amistad social” son caminos que “tienen su origen en el Evangelio de Cristo, y sobre esta base podemos avanzar junto a muchos hombres y mujeres de otras denominaciones cristianas, de otras religiones e incluso con aquellos que no tengan una pertenencia religiosa particular”, dijo el papa.

El Papa Francisco toca la imagen de la Virgen Maria a la conclusión de la Misa por la Festividad de Cristo Rey en la Basílica de San Pedro en el Vaticano , noviembre 21,2021. (CNS photo/Remo Casilli, Reuters)

El aliento del papa Francisco a la colaboración fue parte del discurso del 17 de noviembre a los oficiales de justicia y paz de las conferencias episcopales y órdenes religiosas nacionales y regionales.

El Dicasterio Vaticano para la Promoción del Desarrollo Humano Integral celebró una reunión en línea el 17 de noviembre con representantes de las comisiones de justicia y paz de Europa, Oceanía, África y Asia, y el 18 de noviembre con sus homólogos de América Latina, el Caribe, Canadá y Estados Unidos.

El dicasterio dijo que las reuniones estaban diseñadas para promover la colaboración entre las comisiones locales y la oficina del Vaticano, y encontrar un balance de los desafíos nacionales y regionales a la justicia, la paz y la integridad de la creación y para “fomentar la creación de una red de estas comisiones incluso mediante el intercambio de experiencias y buenas prácticas”.

El papa Francisco dijo que las comisiones “tienen la tarea de difundir y dar a conocer la doctrina social de la iglesia, trabajando activamente por la protección de la dignidad de la persona humana y sus derechos, con una opción preferencial por los pobres y los más necesitados”.

Abogando por “la justicia social, económica y ecológica, y por la construcción de la paz”, dijo, las comisiones pueden extraer de sus encíclicas “Laudato Si'” sobre ecología integral y de “Fratelli Tutti” sobre la fraternidad mientras buscan dirigirse a cuestiones que encuentra en las comunidades locales.

La pandemia de COVID-19, dijo, “ha puesto de manifiesto numerosas contradicciones en el sistema económico y político, al tiempo que persisten desafíos no resueltos que requieren el esfuerzo conjunto de muchos actores. Los exhorto, por tanto, a abordar estas cuestiones también en colaboración con otras realidades eclesiales y civiles —locales, regionales e internacionales— comprometidas con la promoción de la justicia y la paz”.

Obispos destacan programas sobre Eucaristía, jóvenes, y mamás necesitadas

Por Catholic News Service

BALTIMORE (CNS) — Los obispos estadounidenses destacaron dos iniciativas importantes centradas en la Eucaristía el 17 de noviembre, el segundo de dos días de sesiones públicas de su asamblea general de otoño.

La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos aprobó un documento de 26 páginas, titulado “El misterio de la Eucaristía en la vida de la Iglesia”, con 222 votos a favor; también aprobó planes para un avivamiento eucarístico nacional de tres años, que culminará con el Congreso Eucarístico Nacional en Indianápolis en 2024.

Abarcando otros asuntos, se invitó a los obispos a emprender un viaje multicultural con jóvenes católicos a Chicago el próximo junio; se les instó implementar un marco para el matrimonio y el ministerio familiar, que se había aprobado en su asamblea de primavera en junio; acordaron comenzar la revisión de la “Carta para la Protección de Niños y Jóvenes” antes de lo planeado; y escucharon sobre cómo la pandemia había frenado, pero no detenido, una iniciativa pro-vida llamada “Caminando con mamás necesitadas”.

El arzobispo José H. Gómez de Los Ángeles, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, hace gestos junto al arzobispo de Detroit Allen H. Vigneron, vicepresidente, durante una sesión del 17 de noviembre de 2021 de la asamblea general de otoño de los obispos en Baltimore. Debido a la pandemia de COVID-19, es la primera reunión de obispos en persona desde 2019. (Foto del CNS / Bob Roller)

Los obispos aprobaron las pautas que rigen las inversiones financieras de la USCCB, que ahora incluyen límites más amplios sobre dónde se invertiría el dinero. Las directrices promueven una política de participación en las prácticas corporativas, que tienen un impacto en la dignidad humana.

Los prelados — quienes se reunieron en persona para una reunión nacional por primera vez desde 2019 — también aprobaron pautas para la exposición de la Eucaristía y la Bendición, avalaron las causas de santidad de tres laicos estadounidenses, aprobaron las revisiones de los estatutos para el catecumenado, y votaron por la revisión de las ediciones en inglés y español de la Orden de Iniciación Cristiana de Adultos.

Ellos también asignaron una fecha de fiesta a Santa Teresa de Calcuta: el 5 de septiembre, fecha de muerte en 1997 de la fundadora de las Misioneras de la Caridad. Será una conmemoración opcional en el calendario litúrgico de Estados Unidos.

El voto de los obispos sobre el documento de la Eucaristía se produjo un día después de su discusión sobre el mismo — una discusión que fue marcadamente diferente a su debate en junio sobre lo que este podría contener, incluyendo un llamado para que se niegue la comunión al presidente Joe Biden y a políticos católicos que apoyan el aborto. Sin embargo, el documento final no tenía nada de eso y está dirigido a todos los católicos de Estados Unidos.

“(El documento) se esfuerza por explicar la centralidad de la Eucaristía en la vida de la iglesia”, expresó el obispo Kevin C. Rhoades de Fort Wayne-South Bend, Indiana, presidente del Comité de Doctrina de los obispos, en una breve presentación sobre el documento el 16 de noviembre. “Aborda la doctrina fundamental sobre la Eucaristía, que la iglesia necesita recuperar y revivir”.

Incluso más grande que este documento es el plan para el avivamiento eucarístico de tres años, que termina con el Congreso Eucarístico Nacional en Indianápolis en 2024. Los obispos lo aprobaron 201-17, con cinco abstenciones.

Esta iniciativa de avivamiento comenzará oficialmente en la fiesta de Corpus Christi, el 16 de junio de 2022, con un enfoque diocesano que incluirá procesiones eucarísticas y otros eventos de adoración y oración en todo el país. En 2023, el énfasis estará en las parroquias y los recursos serán destinados a aumentar la comprensión de los católicos de lo que realmente significa la Eucaristía.

Como presidente del Comité de Evangelización y Catequesis, el obispo auxiliar Andrew H. Cozzens de St. Paul y Minneapolis — quien recientemente fue nombrado obispo de Crookston, Minnesota — dio detalles a los obispos sobre este avivamiento planeado justo antes de que ellos emitieran su voto.

El avivamiento podría ser un momento de curación para toda la iglesia, acotó, así como un movimiento de evangelización y un despertar de la comprensión del Sacramento de la Eucaristía para los católicos de todo el país.

El arzobispo de Filadelfia, Nelson J. Pérez, invitó a sus hermanos obispos a una reunión nacional en Chicago en junio para participar con jóvenes católicos en un diálogo sobre temas de cultura, racismo, e inclusión a través del prisma de la fe.

“Quizás fue la manera en que el Espíritu Santo nos dijo a los obispos que realmente necesitábamos tomarnos un tiempo para escuchar a los jóvenes, a (las personas) que los ministran y, especialmente, a los que están en las periferias, sintiéndose poco importantes y no amados, y a menudo alienados de la iglesia”, manifestó el arzobispo Pérez el 17 de noviembre. Él es presidente del Comité sobre la Diversidad Cultural en la Iglesia.

El arzobispo Pérez habló de la oportunidad que la pandemia de coronavirus ha brindado para facilitar reuniones virtuales entre jóvenes católicos y obispos durante el último año y medio. Más de 60 obispos se han unido a reuniones virtuales como parte de un proceso llamado “Viajar Juntos”, indicó.

Las reuniones han tenido lugar en línea en medio de una pandemia, bajo malestar social, tensiones raciales, y la polarización que afecta a la sociedad estadounidense, dijo. El proceso creó “una oportunidad para que obispos, adultos jóvenes, ministros de jóvenes y ministros universitarios, y líderes de varios otros ministerios con los jóvenes, participen en un diálogo respetuoso pero honesto sobre asuntos de fe, cultura, racismo, inclusión, y problemas que les afectan a ellos como jóvenes”, explicó.

El presidente del Comité de Laicos, Matrimonio, Vida Familiar, y Juventud pidió a los otros obispos que trabajen “de todas las formas posibles” para implementar el marco pastoral nacional para el matrimonio y el ministerio familiar que aprobaron en junio.

El arzobispo Salvatore J. Cordileone de San Francisco dijo que abordar el matrimonio y la vida familiar es vital en un momento en que las familias están bajo amenazas crecientes de “corrientes ideológicas arrolladoras que destruyen y socavan nuestra identidad sexual como hombre y mujer y las vocaciones dadas por Dios como padre y madre, hijo o hija”. Reforzar el ministerio matrimonial y familiar es el compromiso apropiado para comenzar durante el “Año de la Familia Amoris Laetitia”, declarado por el papa Francisco, expuso el arzobispo.

Titulado “Llamados al gozo del amor: un marco pastoral para el ministerio del matrimonio y la vida familiar”, el documento puede servir como una guía práctica para parejas y familias porque ofrece un conjunto adaptable de principios y estrategias para el cuidado pastoral, explicó.

El arzobispo Joseph F. Naumann de Kansas City, Kansas, presidente del Comité de Actividades Pro-Vida, expresó a sus compañeros obispos que la iniciativa “Caminando con las mamás necesitadas” del Secretariado para Actividades Pro-Vida puede haber sido frenada por la pandemia de coronavirus, pero de ninguna manera ha dejado de ayudar a mujeres embarazadas de distintos ámbitos sociales. Se lanzó el 25 de marzo de 2020, justo cuando la pandemia comenzaba a tomar fuerza.

Esta iniciativa “tiene la capacidad de tomar lo que a menudo se ve como una división partidista y transformarla en unidad pastoral, creando un puente entre los católicos que se describen a sí mismos usando las etiquetas de ‘pro-vida’ o ‘justicia social'”, expuso. “La visión de WWMIN (el acrónimo en inglés del proyecto) es que una madre embarazada o madre necesitada puede acudir a cualquier parroquia católica local y estar conectada con la asistencia y el acompañamiento de afirmación de vida que necesita”.

El sitio web de la iniciativa es WalkingWithMoms.com.

Los obispos de Estados Unidos también votaron para aprobar los presupuestos para 2022, que se elaboraron teniendo en cuenta los trastornos provocados por la pandemia de coronavirus. “La anomalía del 2020 planteó desafíos para predecir el 2022”, indicó el obispo Gregory L. Parkes de St. Petersburg, Florida, tesorero de la USCCB y presidente del Comité de Presupuesto y Finanzas, en un mensaje introductorio a sus compañeros obispos.

Debido a una enfermedad, el obispo Parkes no estuvo presente en Baltimore, donde se llevó a cabo la reunión general de otoño de los obispos del 15 al 18 de noviembre. A pesar de las incertidumbres, el presupuesto general tiene un superávit de ingresos de $527,080, señaló el obispo Parkes. Parte de eso se debe al promedio de ingresos por inversiones de los últimos tres años. “En este caso”, dijo, “si bien el 2018 fue una pérdida, tanto el 2019 como el 2020 experimentaron ganancias de dos dígitos”. La votación fue 223-4 para aprobar los presupuestos, con cinco abstenciones. La aprobación requirió una mayoría de obispos presentes y votantes.