Reflexiones sobre la vida y la muerte

En los últimos años, en momentos tranquilos de reflexión, el tío Joe, como Simeón, justo y devoto, expresó su gratitud por muchas bendiciones y su amor por todos en su vida. De hecho, Dios permitió a su siervo ir en paz en la mañana de la fiesta de la Sagrada Familia …

Obispo Joseph R. Kopacz

Por Obispo Joseph Kopacz
Durante la mañana de la Fiesta de la Sagrada Familia, el 29 de diciembre de 2019, en el corazón de la temporada navideña, mi tío Joe Calomino murió pacíficamente, en su cumpleaños, a la edad de 96 años. Tuve la bendición de estar, en mis vacaciones anuales al noreste, con la familia en este momento notable cuando cayó el telón sobre el último miembro de esa generación, respetuosamente llamada “la más grande.”
Fueron nueve hermanos del lado de mi madre y siete del lado de mi padre. Mi tío Emil murió el verano pasado a la edad de 94 años y él y el tío Joe desafiaron el tormentoso clima invernal del 6 de febrero de 2014 para estar presente en mi ordenación e instalación como el onceavo Obispo de Jackson. Ambos vivieron vidas de servicio amoroso profundamente arraigadas en la fe en el Señor Jesús y en el amor por él en la Eucaristía. La misa diaria, con el rosario de antemano, fue la piedra angular del día del tío Joe, su pan de cada día y que lo inspiró a aferrarse a nuestro objetivo final de tener comunión con Jesucristo para siempre. Un paseo por el carril de la memoria proporciona los antecedentes de por qué nuestra familia celebró su funeral con alegría, orgullo y un poco de tristeza por una vida bien vivida.
El tío Joe nació en 1923 y se graduó de la escuela secundaria en 1942 cuando se desataba la Segunda Guerra Mundial. Inmediatamente, se alistó en el ejército y fue enviado al sur de Inglaterra para ser parte del esfuerzo que se alzaría con la invasión de Normandía. Eran seis hermanos, en esta rama del clan Calomino, y cinco de ellos sirvieron en la Segunda Guerra Mundial. El sexto estubo desconsolado cuando no pudo alistarse debido a discapacidades físicas descalificantes. Las familias y la nación estuvieron abrumados, en un corazón y una mente, en la década de 1940 en defensa de nuestros aliados y la libertad, tal vez por única vez en nuestra historia.
Después, como muchos otros, el tío Joe regresó a casa para casarse y construir una vida con su amada Angeline, la tía Lena, un matrimonio de 62 años que terminó cuando ella murió en 2009. No fueron bendecidos con hijos, pero la extensa familia habría tenía un gran agujero sin su presencia amorosa. En el funeral, no pudimos contar cuántos ahijados estuvieron juntos, tal vez una docena o más. Después de su retiro a la edad de 65 años, como almacenista de distribuidores de alimentos, comenzó a ofrecerse como voluntario en el puesto de alimentos de la asociación local de juegos, sirviendo a los jugadores de béisbol y fútbol y a sus familias hasta el pasado octubre, cuando terminó la temporada. En el transcurso de esta vida extraordinaria, fue una bendición para la familia, los vecinos, la iglesia, la comunidad y la nación.
Al reflexionar sobre su vida y muerte, me recuerda a Simeón y Anna, que fueron las figuras venerables que aparecen en la narración de la infancia del Evangelio de San Lucas durante la presentación del niño Jesús en el Templo por José y María. Sus vidas fueron un testimonio de fe y esperanza, esperando fielmente y orando activamente por el cumplimiento de la promesa del Mesías. Habría un gran vacío en la historia de Navidad si no fuera por estos ancianos que estaban allí para alentar y apoyar espiritualmente a María y José en el plan de salvación de Dios, para ellos y para todas las naciones.
Recordemos estas palabras inspiradas en el Evangelio de San Lucas. “En aquel tiempo vivía en Jerusalén un hombre que se llamaba Simeón. Era un hombre justo y piadoso, que esperaba la restauración de Israel. El Espíritu Santo estaba con Simeón, y le había hecho saber que no moriría sin ver antes al Mesías, a quien el Señor enviaría. Guiado por el Espíritu Santo, Simeón fue al templo; y cuando los padres del niño Jesús lo llevaron también a él, para cumplir con lo que la ley ordenaba, Simeón lo tomó en brazos y alabó a Dios, diciendo: «Ahora, Señor, tu promesa está cumplida: puedes dejar que tu siervo muera en paz. Porque ya he visto la salvación que has comenzado a realizar a la vista de todos los pueblos, la luz que alumbrará a las naciones y que será la gloria de tu pueblo Israel.» (Lucas 2: 25-32)
En los últimos años, en momentos tranquilos de reflexión, el tío Joe, como Simeón, justo y devoto, expresó su gratitud por las muchas bendiciones y su amor por todos en su vida. De hecho, Dios permitió a su siervo ir en paz en la mañana de la fiesta de la Sagrada Familia, cuando nació en la vida eterna.
Este fin de semana es la culminación de la temporada navideña con el Bautismo del Señor Jesús en el río Jordán a manos de Juan el Bautista. A través de la fe y el bautismo, nos convertimos en miembros del Cuerpo de Cristo y la familia de Dios, hijos adoptados, ya no esclavos del pecado, más bien herederos de la vida eterna.
Somos los hijos de Dios, hermanas y hermanos del Señor Jesús, y Templos del Espíritu Santo. Que no recibamos el don de Dios en vano, derrochando nuestra herencia en las vanidades de la vida. En cambio, estamos invitados a hacer de nuestras vidas algo hermoso para Dios. Que seamos inspirados por otros en nuestras vidas, en cada generación, que responden diariamente al llamado de Dios con sabiduría, conocimiento y gracia.
Requiescat in pace, tío Joe, mientras te unes a la Nube de Testigos que nos alienta a “pelear la buena batalla, mantenernos fiel y terminar la carrera” en la vida eterna. (2 Timoteo 4: 7)

Seamos un faro de justicia y paz

Obispo Joseph R. Kopacz

Por Obispo Joseph Kopacz
La Palabra de Dios en Adviento se desborda con una visión de justicia y paz, esperanza y reconciliación, solidaridad y comunidad para que este tiempo sea un anticipo de la eternidad. Al comienzo de esta temporada de expectativa y preparación, el primer domingo de Adviento, proclamamos el sueño de Dios para nuestro mundo según el profeta Isaías.
El siguiente pasaje de las Sagradas Escrituras se escuchó en toda la Iglesia Católica poco después que el Papa Francisco habló, con gran emoción, en los memoriales de Nagasaki e Hiroshima, sitios de las pesadillas nucleares que marcaron la culminación de la devastación al final de la Segunda Guerra Mundial:
“Éstas son las profecías que Isaías, hijo de Amós, recibió por revelación acerca de Judá y Jerusalén: En los últimos tiempos quedará afirmado el monte donde se halla el templo del Señor. Será el monte más alto, más alto que cualquier otro monte. Todas las naciones vendrán a él; pueblos numerosos llegarán, diciendo: «Vengan, subamos al monte del Señor, al templo del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos y podamos andar por sus senderos.» Porque de Sión saldrá la enseñanza del Señor, de Jerusalén vendrá su palabra. El Señor juzgará entre las naciones y decidirá los pleitos de pueblos numerosos. Ellos convertirán sus espadas en arados y sus lanzas en hoces. Ningún pueblo volverá a tomar las armas contra otro ni a recibir instrucción para la guerra. ¡Vamos, pueblo de Jacob, caminemos a la luz del Señor!”
En estos monumentos, donde antes se abrieron las puertas del infierno, el Papa Francisco se solidarizó, una vez más, con la larga lista de profetas del Antiguo Testamento y papas de la era moderna y posmoderna, para clamar por justicia y paz con el ser humano.
San Juan XXIII escribió Pacem en Terris en 1963, menos de dos décadas después del final de la Segunda Guerra Mundial, abordando, en parte, el terrible desperdicio de recursos en la enloquecedora carrera armamentista, la bestia voraz del complejo militar-industrial, del cual el presidente Dwight D. Eisenhower advirtió en la década de 1950.
El 4 de octubre de 1965 el Papa Pablo VI, primer papa en comparecer ante las Naciones Unidas, habló de los horrores de la guerra y de la absoluta necesidad de la paz mundial. Él suplicó, con profunda emoción en su voz, “¡No más guerra! ¡Guerra, Nunca jamás!!
Dos años más tarde, escribió Populorum Progressio, el Desarrollo de los Pueblos, en el que abordó el terrible costo que el desarrollo, el despliegue y el uso de armas causaron en la familia humana, drenando los recursos necesarios para el desarrollo y matando el espíritu humano. Esta enseñanza apostólica exigía el pleno desarrollo de cada persona y de toda la persona. (n. 14)
El Papa Juan Pablo II y el Papa Benedicto vivieron directamente el infierno de la Segunda Guerra Mundial en Polonia y Alemania y a menudo hablaron con celo profético por la dignidad de la persona humana, la justicia y la paz. En el 50 aniversario de Populorum Progressio en 2017, el Papa Francisco estableció el Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, aplicando su pasión a la visión de Isaías, citada anteriormente. El Papa Francisco ama el concepto de integración y ve su necesidad urgente en todas las dimensiones de la vida. El desarrollo no puede restringirse al crecimiento material; significa integrar cuerpo y alma que encuentra su fuente en la Encarnación, el Dios-Hombre, Jesucristo. El desarrollo integral le da gloria a Dios y está en una relación con los demás. Desde lo personal a lo global, nuestro llamado es integrar a los pueblos de la tierra en armonía sostenible. La solidaridad y la subsidiariedad están en el corazón de la integración social de la economía, las finanzas, el trabajo, la cultura, la vida familiar y la religión al servicio de la red de la vida.
El Papa Francisco afirmó elocuentemente que “la vida humana es como una orquesta que suena bien si los diferentes instrumentos están acordes y siguen un puntaje compartido por todos: persona significa relación, no individualismo; afirma la inclusión, no la exclusión, la unicidad con una dignidad inviolable, en lugar de la explotación; libertad no coerción. El desarrollo humano integral es el camino del bien que la familia humana está llamada a recorrer.”
Más tarde, en noviembre de 2017, en Roma, en un simposio internacional llamado: “Perspectivas para un mundo libre de armas nucleares y para el desarrollo integral,” el Papa recordó a los participantes que el desarme integral solicitado por el Papa Juan XXIII en Pacem en Terris aún no se ha logrado. El pesimismo sombrío debe dar paso a un realismo saludable. El Papa Francisco declaró y citó la reciente declaración de las Naciones Unidas en 2015 que condena las armas nucleares como un medio ilegal de guerra, uniéndose a las filas de las armas biológicas y químicas prohibidas. Los catastróficos efectos humanitarios y ambientales serían impensables. El Santo Padre insistió en que la implacable carrera armamentista, nuclear y llamada convencional, “desvía recursos de la lucha contra la pobreza, la realización de proyectos educativos, ecológicos y de salud y el desarrollo de los derechos humanos. … No se pueden mantener las relaciones internacionales cautivas de la fuerza militar, la intimidación mutua y el desfile de arsenales. … El progreso que es efectivo e inclusivo puede lograr la utopía de un mundo libre de instrumentos mortales y de agresión, contrario a las críticas de aquellos que consideran idealista cualquier proceso de desmantelamiento.”
En el vuelo de regreso desde Japón, después de visitar Nagasaki e Hiroshima y al hablar sobre el uso de las armas nucleares, el Papa recordó a los periodistas “…Dije nuevamente que el uso de armas nucleares es inmoral; Esto debe ir al Catecismo de la Iglesia Católica. Y no solo el uso, sino también la posesión.”
Estados Unidos es la única superpotencia en este momento de la evolución de la humanidad y tenemos el potencial de ser un faro de mayor justicia y paz que puede guiar a las naciones del mundo en el camino del desarme integral. hacia el desarrollo humano integral, con el anhelo de Isaías, “¡Vamos, pueblo de Jacob, caminemos a la luz del Señor!”

En tiempos ordinarios y extraordinarios

Obispo Joseph R. Kopacz

Por Obispo Joseph Kopacz
La Palabra de Dios en nuestras celebraciones de sábado por la tarde y domingo a fines del otoño y principios del invierno nos retan con un espíritu de urgencia a considerar nuestras elecciones diarias y el impacto que tienen en nuestras relacione con Dios, los demás y nosotros mismos. El Señor Jesús, en el Evangelio del domingo pasado, abordó el trauma de los desastres naturales y las inevitables persecuciones y martirios que golpearían a muchos de sus fieles discípulos.
¿Son estos los signos reveladores de los últimos tiempos? En realidad, no, Jesús responde, pero tenga la seguridad de que el Espíritu Santo, la promesa de la vida eterna, habita dentro de usted y “con perseverancia salvará sus vidas”. El profeta Malaquías pronuncia audazmente que “para aquellos que temen el nombre del Señor,” surgirá el sol de la justicia con sus rayos curativos “. Nuestra respuesta cantada o hablada siguió:” El Señor viene a gobernar la tierra con justicia.“ ¡Por supuesto!
Mientras tanto, San Pablo, en armonía con las enseñanzas del Evangelio del Señor sobre la perseverancia, instruyó a sus amados hermanos y hermanas en Tesalónica, viviendo en previsión de la segunda venida, que la vida diaria tiene un patrón justo hasta el momento en que el Señor vuelva a llevarse a cada uno de ustedes. “De hecho, cuando estuvimos con usted, le indicamos que, si alguien no estaba dispuesto a trabajar, tampoco debería comer … Oímos que algunos se están comportando entre ustedes de manera desordenada, al no mantenerse ocupados sino ocuparse del negocio de otros.” En períodos ordinarios y extraordinarios, por la gracia de Dios, debemos perseverar en amar todo lo que es santo, bueno y digno de alabanza, hacer justicia y caminar humildemente con nuestro Dios.
Al regresar de la Conferencia Anual de los Obispos en Baltimore, reflexioné sobre la variedad de asuntos urgentes que se abordaron en el transcurso de cuatro días. Mi período de tres años en el Comité para la Protección de Niños y Jóvenes ha finalizado y estoy agradecido por haber tenido la oportunidad de servir con laicos, sacerdotes y obispos de todo el país que están comprometidos con la promesa de proteger y la promesa. para sanar a todos los que han experimentado el crimen y sufren el trauma del abuso sexual como menores. Del mismo modo, estoy orgulloso de la dedicación en toda nuestra diócesis para todos los que abrazan esta causa justa y permanecen atentos, como lo confirmó nuestra auditoría recientemente completada.
Durante la Conferencia, el Obispo Robert Barron ofreció un camino claro para la evangelización en nuestra cultura posmoderna, un asunto urgente, especialmente a la luz del fuerte desgaste de la fe religiosa entre las generaciones más jóvenes. ¿Cuál es la respuesta urgente? Su investigación atestigua que las obras de justicia, la belleza de nuestras liturgias, la arquitectura de la iglesia, la música y el arte, la profundidad, altura y aliento de nuestra tradición intelectual, y el compromiso sabio e inteligente de las redes sociales son, individual y colectivamente, caminos para invitar, a aquellos al margen de la fe religiosa para encontrar al Señor crucificado y resucitado. El bien, la belleza y la verdad fundamentales, después de todo, es una relación personal con el Señor Jesús, el Camino, la Verdad y la Vida, y una vida al servicio del Reino de Dios. Es una forma de vida marcada por el propósito y la promesa, pero también invita al rechazo, la hostilidad y la persecución.
El obispo Barron ofreció esta reflexión a través del lente del Evangelio del domingo pasado de San Lucas. “Amigos, en el Evangelio de hoy, Jesús describe la resistencia violenta del mundo al establecimiento del reino de Dios. Desde los primeros días hasta el presente, la comunidad de Jesucristo ha sido el foco de la violencia del mundo. El viejo principio de ‘matar al mensajero’ se aplica aquí. La Iglesia anunciará hasta el fin de los tiempos, que el viejo orden está desapareciendo, que está surgiendo un nuevo mundo de amor, no violencia y vida. Este anuncio siempre enfurece al mundo del pecado, siempre. El siglo XX lo demostró siendo el más sangriento de la historia y el siglo con más mártires.“
Por lo tanto, en el tiempo ordinario somos testigos, a través del servicio, la adoración, la enseñanza y empleando lo último en comunicaciones. En tiempos extraordinarios, morimos por la fe, sabiendo que la sangre de los mártires, más que todos los demás esfuerzos de evangelización combinados, garantizará que la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, perdure hasta el fin de los tiempos. En el vasto paisaje en el que la iglesia vive, se mueve y tiene su ser, tanto en la longevidad como en nuestra misión múltiple, hay potencialmente un hogar para muchos en el banquete de la vida. Una fe personal que ve la urgencia de una vida bien vivida en el Señor puede manifestarse en su mandato de hacer discípulos a través de la Palabra, la Adoración, el Servicio y la Justicia Social, desde la fundación de la vida en el útero hasta que la eternidad amanezca a través de la puerta de muerte.
Junto con el Obispo Barron, el Obispo Nauman, el presidente del Comité de Pro-Vida habló elocuentemente sobre el compromiso de crear una cultura de vida donde cada niño no nacido pueda encontrar un hogar. Asimismo, el obispo Mark Sis y el obispo Shelton Fabre abordaron la urgente necesidad de una reforma migratoria justa y una nación libre del flagelo del racismo.
Hay muchas fuerzas que trabajan para socavar la perseverancia en la fe, pero hay muchos caminos que conducen a la vida. La mayor seguridad para el creyente es el Espíritu Santo prometido, cuyo poder amoroso perdura para siempre. Que el Señor crucificado y resucitado nos conceda una temporada de refrigerio y esperanza, individualmente, en nuestras familias y en todas nuestras comunidades de fe, un espíritu de perseverancia que nos permitirá salvar nuestras vidas.

Celebraciones Virgen de Guadalupe y Posadas

Virgen de Guadalupe

Festividades Guadalupanas
Diciembre tiene dos fiestas marianas significativas: la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre y Nuestra Señora de Guadalupe el 12 de diciembre. El Obispo John Joseph Chanche, primer obispo de la Diócesis de Jackson tuvo una devoción especial a la fiesta de la Inmaculada Concepción y ayudó llevar la devoción a los Estados Unidos.
Nuestra señora de Guadalupe es patrona de las Américas. La fiesta celebra la aparición de Maria a San Juan Diego, un indígena mexicano. Mexicanos e inmigrantes de América Central y del Sur han adoptado esta celebración aquí.
En la Diócesis de Jackson muchas parroquias, desde 1979, celebran alguna celebración de esta fiesta. Las celebraciones incluirán procesiones, Santo Rosario, Misa, una dramatización de la aparición de Nuestra Señora de Guadalupe, novena, vigilia, “Mañanitas” (canción tradicional de cumpleaños mexicana) y convivencia comunitaria – recepciones con canciones y bailes folclóricos.

Posadas
Otra tradición latina, las Posadas, es una recreación del viaje que Jose y Maria emprendieron buscando refugio para ellos y su bebé. Muchas comunidades organizarán Posadas de varios días como parte de la temporada de Adviento. Estas reuniones pueden incluir representaciones de la sagrada familia en busca de posadas, rosarios, villancicos, piñatas y recepciones.

Aquí hay una lista de las celebraciones de Guadalupe en toda la diócesis. Para más detalles, y fechas de Posadas, por favor contacte a su parroquia.

Amory, St. Helen. Jueves 12 de diciembre.
Canton, Sacred Heart. Domingo 15 de diciembre, 9.30 am
Carthage, St. Anne. Sábado 14 de diciembre, 10 a.m.
Cleveland, Our Lady of Victories. Jueves, 12 de diciembre, 5.30 p.m.
Corinth, St. James de Less. Sábado 14 de diciembre, 6 p.m.
Forest, St. Michael. Inicio de Novena Nuestra Sra. de Guadalupe; martes, 3 de diciembre; Celebración de Nuestra Sra. de Guadalupe, jueves, 12 de diciembre, 6 p.m.; Celebración Guadalupana Parroquial en Centro Krudop de Forest, domingo, 15 de diciembre, 11 a.m.
Greenville, Sacred Heart. Jueves 12 de diciembre, 6 p.m.
Greenwood, St Francis. Rosarios. Misa, jueves 12 de diciembre, 6 p.m.
Hazlehurst, St. Martin of Tours. Mañanitas, miércoles 11 de diciembre, 7-9 p.m.; y Misa, jueves 12 diciembre, 6.30 p.m.
Holly Springs, St. Joseph. Misa, jueves 12 de diciembre, 7.30 p.m.
Houston, Immaculate Heart of Mary. Novena, comienza el jueves 3 de diciembre. Mañanitas, 12 diciembre, 5 a.m. y Misa, 7 p.m.
Indianola, Immaculate Conception. Domingo, 8 de diciembre, Rosario y Misa 10.30 a.m.
Jackson, Catedral de San Pedro. Domingo 8 de diciembre, procesión, 11.30 a.m. y Misa, 1 p.m.
Jackson, St Therese. Rosario bilingüe, mañanitas y convivio, jueves, 12 de diciembre, 8-10 p.m.; Misa, fiesta y danzantes, domingo, 15 de diciembre, 12:30 p.m.
Kosciusko, St. Therese. Domingo 15 de diciembre, 1 p.m.
Meridian, St. Patrick. Domingo, 8 de diciembre, 2.30 p.m.
Morton, St Martin de Porres. Celebración de la Inmaculada Concepción, sábado, 7 de diciembre, 7 p.m.
New Albany, St Francis of Assisi. Domingo, 15 de diciembre, 6 p.m.
Olive Branch, Queen the Peace. Misa, jueves, 12 de diciembre, 7 p.m.
Oxford, St. John. Novena de rosarios, del 3 al 11 de diciembre, 6 p.m. Mañanitas y Misa Guadalupana, jueves, 12 de diciembre en la Iglesia, 4.30 a.m.
Pearl, San Judas. Rosario y Misa, sábado, 14 de diciembre, 7 p.m.
Pontotoc, St. Christopher. Vigilia, miércoles 11 de diciembre, 6 p.m. Mañanitas, jueves 12 de diciembre, 5.30 a.m.
Ripley, St Mattew. Celebración de la Inmaculada Concepción. Misa bilingüe, lunes 9 de diciembre, 7 p.m.; Procesión, Rosario y Misa bilingüe, miércoles, 11 de diciembre, 7 p.m.; Mañanitas a media noche; Liturgia, comunión y convivio, jueves 12 de diciembre, 7 p.m.
Senatobia, St. Gregory. Misa, jueves 12 de diciembre a las 5.30 pm.
Southaven, Christ the King. Mañanitas, jueves 12 de diciembre a las 5.30 am. Misa a las 7.00 pm.
Tupelo, St. James. Domingo, 15 diciembre, 11 a.m.

Tome nota

Vírgenes y Santos.
Martes 4 de diciembre: Santa Barbara, mártir
Sábado 8 de diciembre: Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María
Domingo 9 de diciembre: San Juan Diego
Miércoles 12 de diciembre: Nuestra Señora de Guadalupe
Martes 25 de diciembre: Natividad de Nuestro Señor Jesucristo
Viernes 28 de diciembre: Dia de los Santos Inocentes

Convocatoria. Cardenal Ramazzini
Santa Ana, Carthage, jueves 19 dic.
Sacred Heart, Canton, viernes 20 dic.
San Miguel, Forest, sábado 21 de diciembre. Posada
Para detalles llame a cada parroquia

Ley, tecnología y caridad

Por Berta Mexidor
RIDGELAND – El padre Odel Medina, sacerdote de St. Anne-Carthage y St. Therese-Kosciusko expresó las preocupaciones, frustraciones y esperanzas de su comunidad y del resto de los católicos de la diócesis, preocupados por las familias afectadas después de las redadas de inmigración, durante una audiencia pública celebrada por el congresista estadounidense Bennie Thompson, presidente demócrata del Comité de Seguridad Nacional, el jueves 7 en Tougaloo College, tres meses después de las redadas que arrestaron a 680 inmigrantes y que impactaron directamente a tres parroquias de la diócesis y siete comunidades en el estado.
El representante Thompson estuvo acompañado de la representante Sheila Jackson Lee, de Texas, el representante Al Green, Texas y Steve Cohen, Tennessee, todos demócratas y también miembros de su comité, para pedir cuentas a la Oficina de Investigación del Departamento de Seguridad Nacional de Nueva Orleans, representada por el agente especial Jere Miles.
Miles defendió a su agencia diciendo que cumplieron con la ley y como resultado de la redada se han encontrado 400 casos de uso ilegal del número de seguro social (SSN, por sus siglas en inglés) para robo de identidad. Al padre Odel se unieron seis líderes comunitarios, públicos, policiales y de organizaciones que tuvieron la oportunidad de expresar sus testimonios, dentro de los que estaba Lorena Quiroz Lewis, organizadora de Working Together Mississippi.

Durante la audiencia, Monserrat Ramírez y Roberto Tijerina, miembros de Southerners on New Ground (SONG) mostraron una habilidad tecnológica para ayudar a los hispanos a comprender la audiencia. Transmitieron la audiencia en la página de Facebook de Mississippi Resiste, y para aquellos que no pueden hablar inglés, hubo un número de teléfono al que podían llamar y recibir la traducción al momento.
Decenas de personas portaron carteles con mensajes como” Dejennos trabajar”, “Vinimos a Trabajar, Progresar y Amar” y “A más redadas, mas familias separadas.”

Guíanos “Amable Luz”

Obispo Joseph R. Kopacz

Por Obispo Joseph Kopacz
A medida que profundizamos en el mes de Todos los Santos y Todas las Almas en nuestra fe y tradición católicas, impulsadas por la muerte y resurrección de Jesucristo, podemos apreciar “la Nube de Testigos” que han pasado el umbral hacia la vida eterna. Estos fieles discípulos son de nuestras propias familias y de la familia de la Iglesia. En el caso de este último, no necesitamos ancestry.com para desenterrar la historia; Hay un amplio testimonio en los archivos de casi 2000 años. La canonización más reciente en Roma levantó a John Henry Newman a la comunidad de los de túnica blanca que se encuentran alrededor del trono de la majestad de Dios. A mitad de la vida, “Kindly Light” condujo al cardenal John Henry Newman al redil de la Iglesia Católica, lejos de sus raíces anglicanas. ¡Es una historia notable! Su mente brillante, corazón amoroso y hambre insaciable y sed de verdad ya no podían tolerar una vida vivida en sombras e ilusiones.
“El 9 de octubre de 1845, renunció a su seguridad de por vida como profesor anglicano en Oxford y se convirtió en católico, uniéndose a las filas de los perdedores despreciados en la sociedad británica, perseguido y sujeto a hostigamiento. A pesar de sus propios prejuicios anticatólicos, un estudio honesto de las Escrituras y los primeros escritores cristianos lo convenció de que la fe católica era verdadera. Perdiendo a la mayoría de sus amigos y su seguridad, se embarcó a la edad de 45 años en un futuro incierto. Newman pudo ver mucha corrupción e incompetencia en la Iglesia Católica. De hecho, fue rechazado por muchos en la Iglesia después de su conversión. Pero a pesar de todo esto, nunca se arrepintió de ser católico, una decisión que tomó no porque admiraba a los católicos, sino porque se dio cuenta de que la Iglesia Católica es verdadera. Dependemos de Jesucristo, y de la iglesia que él estableció, en la cual viene a nosotros en palabra y sacramento, y la fe que profesa que nos lleva a casa a la Jerusalén celestial.“ (Extractos de una charla del cardenal Thomas C. Collins, arzobispo de Toronto)
Se necesitaría un esfuerzo considerable y se pensaría sondear las profundidades del legado del cardenal Newman, pero en este mes de Todos los Santos y Fieles Difuntos, es notable reflexionar en sus propias palabras sobre su conversión y el sentido permanente de la eternidad en su vida diaria. Después de recuperarse de una grave enfermedad cerca de Roma, escribió el poema El pilar de la nube, una referencia a Exodus 13: 21-22 a la nube que guiaba a los israelitas en el desierto durante el día y el pilar de fuego que los guiaba ellos en la noche Esta obra maestra es el viaje de su alma.
A medida que la segunda mitad de su vida giraba frente a cambios terrenales tan dramáticos, la relación personal del Cardenal Newman con el Señor crucificado y resucitado continuó creciendo. Su lema como obispo era Cor ad cor loquitur, o Corazón le habla al corazón. De hecho, su oración diaria y su comunión con Dios profundizaron su sentido de inmortalidad, que es el corazón del mes de Todos los Santos y Almas.
“Bajo la bendición de Dios, llegamos a vislumbrar nuestra independencia del significado de las cosas temporales y nuestra inmortalidad. Y si sucede que las desgracias nos sobrevienen como lo hacen a menudo, entonces aún más se nos lleva a comprender la nada de este mundo; entonces aprendemos aún más a desconfiar de él, y estamos destetados del amor por él, hasta que por fin simplemente flota ante nuestros ojos como un velo ocioso, que, a pesar de sus muchos matices, no puede ocultar la visión de lo que hay detrás, y comenzamos gradualmente a percibir que hay dos seres en todo el universo, nuestra propia alma y el Dios que la creó … Estas son las grandes verdades que están envueltas incluso en la mente de un niño, y que la gracia de Dios puede desarrollarse allí a pesar de la influencia del mundo externo.“
El cardenal John Henry Newman nos inspira a ver más claramente que hay un costo para el discipulado en todas las épocas, pero la “Luz amable” revela la esencia de la verdad, el amor y la paz en esta vida, con la visión de la vida eterna detrás del velo.

Elsa Baughman Mensajera Católica

Elsa Baughman

Antes de ser conocido como Mississippi Católico, el periódico de habla hispana de la Diócesis de Jackson fue publicado como “El Mensajero Católico” por más de diez años.

Con la anuencia del obispo William Houck, la acción de varias personas que reconocieron la necesidad de comunicarse en español con una comunidad en crecimiento y un equipo dedicado a informar se creó una idea. Es así como el 10 de octubre de 1997 salió a la luz la primera edición de “El Mensajero Católico”, hace ya más de 22 años.

 Elsa Baughman comenzó a trabajar en 1996 en la diócesis para el periódico diocesano, llamado en ese entonces” Mississippi Today”.

Venezolana de nacimiento, graduada de Periodismo en la Universidad del Zulia en Venezuela, y con una maestría en Comunicación de Masas de la University of Southern Mississippi (USM),  madre y abuela, Elsa trajo al periódico su rica experiencia, su cultura y el deseo de romper con estereotipos.

Elsa recuerda que llegó a Mississippi en el año 1976, cuando eran pocos los hispanos en el estado. Después de graduarse, casarse y trabajar en varias empresas internacionales y ser maestra de español, comenzó a trabajar en Mississippi Catholic.

 En diciembre del año 1979 el Padre Mario Viscaíno, fundador del SEPI, celebró una misa para conmemorar el aniversario de la Virgen de Guadalupe en la Catedral de San Pedro, junto al Obispo Houck y desde allí se estableció la tradición de la Misa en español y la necesidad de atender a la comunidad Latina que cada vez crecía más.

Elsa dice, “…Para mi trabajar en el periódico fue un sueño hecho realidad. El haber conocido a tantas personas y sacerdotes, viajar por todo el estado y trabajar para tres obispos- William Houck, Joseph Latino y Joseph Kopacz- fueron experiencias maravillosas”.

“ … Una de mis mejores memorias y que guardo con mucho cariño fue la visita a la Misión de Saltillo en México, por invitación del Obispo Kopacz, después de haber reportado por muchos años acerca de la importancia de esta misión en la diócesis,” concluye Elsa.

Al principio el Mensajero Católico de Mississippi solo se publicaban cuatro ediciones al año. Con el aumento de la población hispana y las actividades en cada parroquia a las que asistían, el periódico paso a publicarse mensualmente, como hasta ahora.

“Mississippi Today” cambio su nombre el 3 de diciembre de 1999, a Mississippi Catholic como es conocido hoy. El nombre de “Mensajero Católico” cambió también, a “Mississippi Católico” en junio del 2008.

Entre las muchas personas que contribuyeron a promover el periódico en español hay que mencionar a Janna Avalon, quien por más de 40 años dirigió “Mississippi Catholic,” Fabvienen Taylor, quien escribió el primer artículo acerca de las diferencias y similitudes de los Latinos, Elizabeth Ayala, quien escribió acerca de los sacramentos, la hermana Patricia Brown, que fundó y dirigió el Ministerio Hispano,  la hermana Day, Ligia Fenton,  Susan Falkner, y los sacerdotes Jerry Mattingly- Hazlehurst, Richard Smith- Forest, Anthony Quyet-Forest, quienes siempre apoyaron las celebraciones de los Hispanos y su divulgación en el periódico en español.

Como editora, reportera y católica comprometida, todo el mundo conoció a Elsa. Hoy todavía, después de su jubilación, Elsa sigue los aconteceres de su comunidad y aún se le ve tomando fotos en la Parroquia Santa Teresa en Jackson, donde continúa activa como parroquiana. Actualmente disfruta su tiempo libre con su esposo, Brian, sus hijas, Carla y Verónica y sus nietos, Arianna y Roman.

Arzobispo Gómez, primer Latino, presidente de USCCB

Por Dennis Sadowski
BALTIMORE (CNS) – El arzobispo José H. Gómez de Los Ángeles fue elegido para un mandato de tres años como presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) durante la asamblea general de otoño de los obispos en Baltimore.
El nativo de México fue elegido el 12 de noviembre con 176 votos de una lista de 10 nominados.

Archbishop Jose H. Gomez of Los Angeles, right, speaks alongside an unidentified clergyman during a meeting in Rome with U.S. Encuentro representatives Sept. 13, 2019. Encuentro representatives were in Rome to present findings from the Fifth National Encuentro to Pope Francis and Vatican officials. (CNS photo/USCCB)

El arzobispo Gómez, de 67 años, es el primer latino en ser elegido presidente. Se ha desempeñado como vicepresidente de la conferencia durante los últimos tres años, trabajando junto al cardenal Daniel N. DiNardo de Galveston-Houston, el presidente saliente. Su mandato como presidente comienza cuando termina la asamblea.
El prelado de Los Ángeles ha sido uno de los principales defensores de los derechos de los inmigrantes, y a menudo ha expresado su apoyo a los recién llegados a medida que enfrentan las crecientes restricciones implementadas por el Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias federales.