Declaración Diocesana sobre sentencia penal de Paul West

JACKSON – Paul West fue maestro y director de la Escuela St. Francis en Greenwood, Mississippi, desde julio de 1993 hasta octubre de 1998.

La Diócesis de Jackson cooperó plenamente con el Estado de Mississippi en la reciente condena penal de Paul West, incluyendo la prestación de testimonios de antecedentes en su juicio para lista diocesana de clérigos que han sido acusados de manera creíble de abuso sexual de menores. La lista se proporcionó por primera vez al fiscal general del estado de Mississippi en 2002, que luego se actualizó y se hizo pública en marzo de 2019.

La Diócesis informó la acusación inicial contra Paul West al Departamento de Servicios Humanos y al Departamento de Policía de Greenwood en 1998 e informó las acusaciones posteriores al Fiscal de Distrito del Condado de Leflore en 2018. West fue destituido del ministerio después de la denuncia original de 1998.

La Diócesis de Jackson está comprometida con la protección de los niños. La mala conducta sexual por parte del personal de la Iglesia viola la dignidad humana y la misión de la Iglesia.

La Diócesis ha dedicado una cantidad considerable de tiempo y recursos para garantizar que los niños atendidos por la Iglesia no estén en riesgo de abuso sexual por parte del personal de la Iglesia.

Durante los últimos treinta años, la Diócesis de Jackson ha desarrollado e implementado un programa de ambiente seguro. La Diócesis ha publicado normas de conducta para sus sacerdotes y diáconos, así como para empleados diocesanos, voluntarios y cualquier otro personal de la Iglesia en puestos de confianza que tenga contacto regular con niños y jóvenes.

A partir de 1986, la Diócesis implementó una política y un procedimiento por escrito con respecto a la denuncia y el manejo de reclamos por conducta sexual inapropiada. La política se actualizó en 1994 con la adición de un Comité Diocesano de Revisión de Aptitud y nuevamente en 2002 para que reflejara los mandatos de la Carta Episcopal.

Si la fe no nos sirve para vivir, ¿para qué nos sirve?

Por Diácono Carlos Solá
Experiencias sobre audiencias regionales del Sínodo de la Sinodalidad junto al Obispo José Kopacz y la comunidad Hispana.

JACKSON – La experiencia de una iglesia que decide caminar junta, pastores y pueblo, es algo que se hace patente en este ejercicio de las consultas en las que un Obispo se sienta a escuchar activamente lo que su pueblo le quiere comunicar.

Este proceso es una espiritualidad de comunión de todo el pueblo santo de Dios. Este mismo ejercicio de ir al encuentro de la gente por parte del pastor es en sí mismo un momento de Sinodalidad. El Obispo Joseph Kopacz, con su equipo de trabajo, discernirá según sus mejores habilidades, para descubrir la voluntad de Dios que se revela en la lectura de “los signos de los tiempos.”

Soy empresario y mi servicio a la Diócesis de Jackson es en carácter de voluntario, como el de tantos que ofrecen su tiempo, talento y tesoro a la causa de la evangelización, desde la experiencia de una iglesia que quiere ser sinodal.

Diácono Carlos Solá

Mi primer servicio, como facilitador de la experiencia de escucha del obispo con su pueblo, invitado por el Departamento de Formación de Fe, fue el martes 24 de marzo, en la comunidad de St. Michel de Forest y cuyo párroco es el Padre Adolfo Suárez, en la que habría como mínimo cerca de 70 a 80 personas, mayoritariamente guatemaltecos. Fue una experiencia muy positiva de la que salieron reclamos que merece la pena tener presentes.

El jueves 29 de marzo, en la Parroquia de St. Jude nos encontramos por segunda vez con el obispo y su párroco, el Padre Lincoln. Entiendo que el grupo era cerca de 30 personas de los que la mayoría eran mexicanos. Fue una noche en que las mujeres hicieron la mayoría de las contribuciones y muy buenas, por cierto.

El jueves 31 de marzo en la Parroquia de St Francisco, junto a los padres Capuchinos y un grupo de cerca de 30 personas, pudimos disfrutar de un diálogo en el que surgieron diferentes aportaciones.

El jueves 5 de abril el obispo asistió a su último encuentro en español de la diócesis. Esta vez con la comunidad del Decanato V, en la parroquia de St. James en Tupelo. Fueron cerca de 100 participantes, que aportaron opiniones en la misma sintonía de los grupos anteriores.

En una de esas sesiones, un joven nos compartió que cuando estuvo en una fuerte depresión, que lo llevó a intentar acabar con su vida, buscó en muchos lugares hasta que llegó de nuevo a la iglesia. La verdad es que los católicos no fueron a su casa a buscarlo ni a invitarlo, sino los cristianos de otras denominaciones. Él visito algunas iglesias, pero no encontraba ahí su lugar. Como es hijo de familias católicas le preguntó a su hermana, que ha sido una católica sin muchos contenidos y que como no lo podía ayudar, ella le indicó que buscara en YouTube a ver si algún “cura de esos” le podía ayudar. Encontró a uno, de tantos buenos que hay, que lo ayudó a conseguir respuestas que lo trajeron de nuevo a su casa, la iglesia católica.

De esta experiencia se levantan preguntas importantes:
• ¿Porqué no nos sentimos enviados a invitar a otros a la iglesia?
• ¿Porqué no sentimos que es nuestro deber evangelizador salir al encuentro de otros que nos necesitan desesperadamente?
• ¿Porqué alguien tiene que salir a buscar explicaciones que deberían ser del dominio de los católicos de a pie y que vivimos nuestra fe de manera sencilla?
• ¿Porqué teniendo buenos sacerdotes o laicos preparados, no logramos motivar a hermanos de nuestra comunidad, para que sigan creciendo en la fe dentro de nuestras familias parroquiales?

Una cosa es lo que se dice y otra lo que se comunica, ¿cuál es el mensaje detrás de las palabras y los gestos?

Sería bueno saber qué ha experimentado el Obispo en esta experiencia y cómo cree que le ha iluminado su entendimiento para servir a esta iglesia local. A mí me dice que es una dinámica de compromiso mutuo, en la iglesia que se levanta para atender los reclamos de una sociedad que necesita testigos del Reino, en una Iglesia que se siente y actúa como sal de la tierra, fermento de la masa y luz del mundo.

Este espíritu, y más aún espiritualidad sinodal nos obliga a ver a los otros como dignos compañeros de camino, a todos y todas sin importar género, nacionalidad, etnia, condición económica, ni creencias religiosas o políticas.

Es importante que todos aprendamos a escuchar activamente, y el Obispo es un modelo por seguir. Si él se mueve al encuentro de los demás en sus vecindarios, si él se sienta a escuchar, si él preside en la caridad a la comunidad de fe, si él acepta comentarios, señalamientos – algunos muy atrevidos que rayan en ataques poco edificantes – y los asume buscando el bien que puede haber en ellos, entonces, nosotros podemos hacer lo mismo. Hay cosas que el Obispo puede hacer en su diócesis ya, pues entra en su discreción local; otras irán a ser discutidas en otras esferas, pero ya podemos corregir el camino según lo ya caminado.

Eventualmente podremos evaluar e integrar los aportes que el Espíritu nos muestre de lo que el Sínodo del 2023 nos regale. Por ahora podemos asumir e interiorizar lo que ya nos está comunicando la experiencia.

Personalmente de lo que escuché, en las cuatro de diez sesiones de escucha en la que estuve, me resuena más la formación coordinada desde la diócesis para los líderes de las parroquias que formarán a los miembros de las comunidades.

La formación básica y avanzada en Biblia para todos, pero coordinada por la diócesis para tener criterios claros tanto, pedagógicos, catequéticos y de contenidos. Toda la formación debe mirar a ser testigo y evangelizadores. Se debe incluir formación para ayudar a la comunidad a salir a encontrar a los demás – no necesariamente a los miembros – pero poder llegar a otros y compartir nuestra experiencia de Dios y de comunidad, para acercarlos. Necesitamos aprender a expresar nuestro interés por los demás y su bienestar.

También que haya la posibilidad de que aquellos que así lo deseen puedan seguir estudios más avanzados en Teología, Pastoral, Liturgia y Espiritualidad, entre otros.

Las comunidades hispanas necesitan clases de inglés para mayores, ya que muchos ni siquiera dominan el español – pues hablan diferentes dialectos – y no se pueden comunicar adecuadamente.

Para sanar las divisiones étnicas se planteaban encuentros comunitarios en que se celebraran las diferencias culturales y se reconociera su aporte en diferentes áreas: alimentos, arte, creencias, aportes fuera de sus comunidades particulares. Se podrían hacer festivales comunitarios en donde cada cultura se pudiera expresar, para la consideración de los demás. En la comunidad de St. Jude, por ejemplo, había un grupo de hermanas, algunas anglo – americanas y otras afro – americanas, que se reunían periódicamente para conocerse y compartir experiencias.

No recuerdo que se presentaran ejemplos de acciones a seguir para acercar las posturas partidistas en los temas políticos, se dijo que “La Iglesia no se debe meter en política, pero que a la vez debe defender los derechos de los no nacidos y denunciar el pecado.” Pienso que en las divisiones por posturas partidistas hay grandes retos que atender.

El tema de centrar la acción de la iglesia en la familia y la pareja me pareció que resonó mucho con las comunidades al igual que la formación humano – psico – histórica – espiritual. La atención por la salud emocional y mental de las personas me tocó mucho, el joven que comentó sobre su búsqueda y desespero, todavía lo tengo presente en mi mente y mi corazón.

La gente está buscando una experiencia de fe que les ayude para la vida, y me parece muy importante este punto: si la fe no nos sirve para vivir, ¿para qué nos sirve?

La iglesia debe ser ese espacio donde hermanos y hermanas debemos encontrar la manera de vivir, con intensidad y gozo, al estilo de Jesús: Camino, Verdad y Vida; en esa dirección debe ir nuestra búsqueda.

La version completa de esta reflexion puede ser encontrada en sitio web:
https://www.mississippicatholic.com/category/es/

(El Diácono Permanente Carlos A. Solá Fonseca, tiene 31 años al servicio del pueblo Santo de Dios. Comenzó a servir en la parroquia de St. James Tupelo en noviembre 2021. Empresario, de 64 años, felizmente casado, por más de 44 años, con María de los Ángeles Cosme con la que ha creado una familia de dos hijos de 40 y 39, una hija 42, dos nietos de 18 y 12 y una nieta de 17.)

FOREST – En el salón de St Michael, el 24 de marzo, el diácono Carlos A. Solá, invitado por Fran Lavelle, sentada al fondo, a cargo de Formación de Fe de la Diócesis, fue el moderador en las sesiones de escucha con Hispanos, en las cuales motivó a los participantes a expresar sus opiniones para mejorar la iglesia. (Fotos de Berta Mexidor)

Sínodo: Audiencia Pública de Obispo Kopacz con feligreses

Por Berta Mexidor y Joanna King
JACKSON – Católicos Hispanos y angloparlantes han compartido con el Obispo Joseph Kopacz sus opiniones y esperanzas en el cambio para bien de toda la comunidad y la Iglesia. El Obispo Kopacz participó en diez sesiones de escucha, desde el 21 de marzo al 19 de abril, a través de toda la diócesis para recibir las sugerencias de soluciones a varios de los cambios y retos de la Iglesia para el futuro.

Las cuatro audiencias públicas con la comunidad Hispana fueron conducidas por el diácono permanente Carlos A. Solá, de St .James Tupelo. El diácono Sola tiene 31 años al servicio del pueblo Santo de Dios y comenzó a servir en la parroquia de St. James Tupelo en noviembre 2021.

Las audiencias públicas regionales son el paso posterior a las discusiones en cada parroquia de los objetivos del Sínodo de la Sinodalidad, propuesto por el Papa Francisco, para responder a interrogantes que tienen los católicos alrededor del mundo. Los puntos que resumen todas las intervenciones en las parroquias y que fueron analizados en las audiencias públicas regionales son tres:

FOREST– Fredy Orozco, líder en la comunidad de Forest por más de diez años, reparte el material con los puntos a debatir en audiencia pública el 24 de marzo en el salón de St. Michael. (Foto de Berta Mexidor)

— Sanación y Unidad
— Formación de Adultos para la Evangelización
— Educación: Niños y Jóvenes

Al recoger todas estas impresiones, el Obispo someterá un informe Diocesano a la Conferencia de Obispos de Estados Unidos (USCCB), que elaborará un resumen nacional para presentar al Papa. A continuación, Mississippi Católico ofrece un resumen de cada una de las sesiones.

St. Michael Forest
El jueves 24 de marzo, en la parroquia de St. Michael, Forest, el obispo Joseph Kopacz asistió a una audiencia pública con parroquianos de la región.

Junto a los presentes, en el salón de la iglesia, estuvieron los padres Adolfo Suárez, párroco de San Miguel Forest y Padre Marco Antonio Sánchez, ST, párroco de St. Anne Carthage y conocidos líderes de toda la comunidad católica como Blanca Peralta de Sacred Heart, Canton y Fredy Orozco líder en la comunidad de Forest y quienes, resumiendo muchos años de servicio a sus comunidades, dieron también sus impresiones al obispo. El padre Adolfo instó a todos los presentes a decir en que forma la parroquia y la diócesis puede ayudar a los adultos, principalmente a los padres de familia.

Una parroquiana dijo que la mejor forma para la sanación y unidad de las comunidades, problema básicamente relacionado con la diversidad de culturas que hay en la parroquia, sería el aprendizaje del inglés, como lenguaje común para poder transmitir tradiciones y fe. Los parroquianos que tomaron la palabra coincidieron en que hay que identificar a los líderes que estén listos a ayudar a los demás “por amor a Dios,” dijo uno de ellos.

St. Jude Pearl
Olinsser y Nadya Villafranca son mexicanos y líderes de la comunidad Hispana, después que se unieran a Ismael y Nadia Garcia en su sueño de fortalecer la comunidad católica que asiste a la parroquia.

El matrimonio Villafranca estuvo presente en la sesión de escucha el martes 29 de marzo y allí le expresaron al obispo su mayor preocupación para el futuro de la Iglesia: la educación y formación de los jóvenes, concentrada en el punto #3 de la agenda.

Nadya resume que la sesión “… fue una buena oportunidad para dirigirse directamente a la Diócesis,” cuando en la audiencia habían católicos de muchos años en Mississippi y otros que solo tienen tres o cuatro meses y andan en busca de seguir su tradición católica, “me llamo mucho la atención la disponibilidad del Obispo para acercarse a toda la comunidad y como al final de la misma, continuó conversando con varios de los presentes,” concluyó Nadya.

St. Francis Greenwood
El diácono Solá califica la reunión, de alrededor de 30 personas y los padres capuchinos, de buena y en donde sobresalió el deseo de aprender la palabra de Dios, manejo de la Biblia y la oportunidad de crecer en la espiritualidad con contenidos sólidos de la fe católica.

St. James Tupelo
Danna Johnson, quien es Ministra Eclesial Laica del Inmaculado Corazón de María en Houston, resumió la audiencia como “muy positiva y donde la gente estaba dispuesta a compartir con espíritu de fe, sus opiniones con el obispo.” Parroquianos de todo el decanato V participaron en la misma. Allí la participación de jóvenes fue impresionante y sus intervenciones versaron acerca de la Formación de adultos y jóvenes, donde pidieron retiros y encuentros para conocerse mejor y la preocupación por aquellos que se van y no regresan.

Sínodo al Futuro
Ahora que las sesiones del sínodo regional están completas, el Consejo Asesor del Sínodo y el obispo Kopacz compilarán un informe de 10 páginas para el 30 de junio. Luego, el informe entra en una “fase de síntesis nacional”, que se enviará al Vaticano a fines de agosto.

Fran Lavelle, a cargo del Departamento Formación de Fe de la Diócesis, dice que mientras tanto “no tenemos que esperar un documento de Roma, podemos comenzar a marcar la diferencia hoy.”

MADISON – El Obispo Kopacz se dirige a los parroquianos en St. Francis, Madison el 21 de marzo, durante la primera Audiencia Pública, donde el obispo escuchó opiniones variadas para mejorar la Iglesia. (Foto de Joanna King)
TUPELO – Una audiencia de Hispanos, de todas las parroquias del Decanato V, intercambió con el Obispo Kopacz el 5 de abril en St. James Tupelo, en reunión donde los jóvenes fueron muy activos. (Foto cortesía de Danna Johnson)

Nación y Mundo en Fotos

Refugiados ucranianos en Zaporizhzhia, Ucrania, caminan hacia un centro de registro para desplazados internos el 21 de abril de 2022, luego de llegar en un pequeño convoy que atravesó un territorio controlado por las fuerzas rusas. (Foto del CNS/Ueslei Marcelino, Reuters)
Un participante en la cuarta Marcha Anual por la Vida de Virginia en Richmond, Virginia, el 27 de abril de 2022, lleva un cartel en español que dice “Reza por el fin del aborto”. (Foto de CNS/Michael Mickle, The Catholic Virginian)
Jefferson Guardado, de 10 años, interpreta el papel de Jesús en una de las Estaciones de la Cruz el Viernes Santo, 15 de abril de 2022, en Chalatenango, El Salvador en una Semana Santa en la que más de 12,000 salvadoreños han sido detenidos por el gobierno desde el 27 de marzo en un esfuerzo para combatir la violencia de las pandillas. (Foto del SNC/Rhina Guidos)
Una joven migrante haitiana que viaja con sus padres, buscando llegar a los EE. UU., se encuentra frente a un refugio temporal en una iglesia en Ciudad Juárez, México, el 20 de diciembre de 2021. La Diócesis de Nuevo Laredo advirtió sobre una “crisis humanitaria”  y emitió un llamado urgente de asistencia a medida que cientos de inmigrantes haitianos llegan a la violenta ciudad de Nuevo Laredo.
Estudiantes de la Escuela Católica St. Anthony en Washington asisten a la dedicación y bendición de la hermana Thea Bowman Drive en la Universidad Católica de América el 29 de abril de 2022. La hermana Bowman, quien murió en 1990, es una de los seis católicos negros que son candidatos a la santidad. Su causa de santidad se abrió en 2018 y tiene el título de “Sierva de Dios”. (Foto del SNC/Tyler Orsburn)
El obispo Thomas R. Zinkula de Davenport, Iowa, entrega el Premio Paz y Libertad Pacem in Terris a la Hermana Norma Pimentel, directora de Caridades Católicas del Valle del Río Grande en Texas, en la Universidad St. Ambrose en Davenport el 21 de abril de 2022. (CNS foto/Anne Marie Amacher, El Mensajero Católico)
Esta foto representa a un adolescente con problemas de ira. Parece que la ira está en un nivel epidémico en muchas discusiones y acciones en estos días. (Foto de CNS/Parentinglogy a través de Creative Commons)

Detenciones ensombrecen días sagrados de Semana Santa en El Salvador

Por Rhina Guidos

Catholic News Service

SAN SALVADOR, El Salvador (CNS) — La imagen de Jesús, esposado y con ojos vendados en las procesiones de Semana Santa aquí, entró muy cerca en el corazón de Gabriela Rivas. Como muchas mujeres en El Salvador, Rivas pasó la Semana Santa buscando ayuda para su esposo, detenido sin causa, dijo, por autoridades el 10 de abril, Domingo de Ramos.

“No sabemos en qué condición está, no tenemos acceso a nada, no hay comunicación, no hay visitas”, y no hay forma de sacarlo de la carcel, dijo Rivas, una madre católica de dos hijos, en una entrevista el 15 de abril con Catholic News Service.

El esposo de Rivas es uno de los más de 12,000 salvadoreños que el gobierno ha detenido desde el 27 de marzo, el día en que legisladores aprobaron una ley de emergencia que facilitó las detenciones en el país centroamericano, una medida necesaria, dijeron las autoridades, para combatir la violencia de las pandillas tras un fin de semana que cobró un número récord de homicidios a finales de marzo.

“Más de 12,000 terroristas capturados en solo 21 días”, tuiteó el presidente salvadoreño Nayib Bukele el 15 de abril.

Pero Rivas dijo que su esposo no era terrorista ni pandillero. Era un motorista que intentaba ganarse el pan de cada día para sostener a su familia cuando el gobierno lo detuvo injustamente usando la ley de emergencia.

La medida suspende por 30 días libertades constitucionales, como el derecho de reunión, debido proceso, privacidad en las comunicaciones, y amenaza con detener a presuntos “colaboradores” de pandillas.

Muchos en el país centroamericano de alrededor de 6 millones han aplaudido las detenciones, algunas que han salido en la cuenta de Twitter del presidente con fotos de algunos de los detenidos con tatuajes afiliados a pandillas. Pero recientemente, Marvin Reyes, representante del Sindicato de Trabajadores de la Policía de El Salvador, dijo a las agencias de noticias en una conferencia de prensa que los policías han sido presionados para dar “falsas declaraciones” para cumplir con una cuota de detenciones.

Hombres esposados ingresan a un centro de detención policial en San Salvador, El Salvador, el 31 de marzo de 2022. Más de 12,000 salvadoreños han sido detenidos por el gobierno desde el 27 de marzo en un esfuerzo para combatir la violencia de las pandillas, pero un representante de un sindicato policial dijo que oficiales han sido presionados para dar “declaraciones falsas” y cumplir con una cuota de detenciones. (Foto CNS/José Cabezas, Reuters)

Rivas cree que eso fue lo que le sucedió a su esposo, quien no tiene antecedentes penales ni afiliación con pandillas. Era solo un número para complacer una cuota, cree ella.

“Un oficial me dijo a mí de que era por las amistades que él tenía”, dijo, y piensa que se inventó la acusación, señalando a su esposo como un colaborador de pandillas sin tener pruebas.

Bukele reconoció a través de Twitter la probabilidad del “1%” de que algunas personas inocentes puedan ser detenidas bajo las detenciones masivas, sin embargo, organismos que velan por los derechos humanos en el país consideran que el porcentaje es más alto.

Entre las detenciones cuestionables más notables existe un incidente del 9 de abril que involucró a cuatro baristas capturados cuando se dirigían a su casa después de un turno. Las autoridades los fotografiaron esposados, con el uniforme de una cafetería popular donde trabajaban, subieron sus fotos a Twitter, identificaron a los jóvenes como pandilleros diciendo que el dinero de las propinas provenía de actividades ilegales. Sin embargo, tras protestas públicas, fueron liberados.

El periódico El Diario de Hoy también informó el 11 de abril del caso de un salvadoreño que estaba de visita en El Salvador desde EE.UU. con su sobrino, un menor de edad de Virginia. Ambos fueron detenidos cuando la policía allanó un evento donde se recaudaba fondos para una persona que padecía de una deficiencia renal. Amigos y conocidos recurrieron a Twitter para crear conciencia sobre su detención, pero no se sabe si han sido liberados.

Algunos dicen que los agentes de policía han estado yendo de puerta en puerta en algunos de los barrios más pobres del país preguntando cuales residentes tienen tatuajes, ya que los pandilleros los usan para identificarse con un grupo criminal en particular.

Como muchos salvadoreños, Rivas dijo que está harta de las pandillas y de la miseria que han desatado en gran medida sobre los pobres de El Salvador, pero pisotear los derechos básicos de los inocentes para acabar con ellos no está bien, dijo.

“Estamos de acuerdo que el gobierno combata hacia las pandillas pero también estamos de acuerdo que deberían hacer una investigación y que ellos tuvieran una denuncia, decirle ‘miren lo vamos detener por esto’ (antes de llevárselos)…tener su denuncia pero no, aquí no ha habido (debido) proceso”, dijo Rivas.

En una conferencia de prensa el 17 de abril, el arzobispo José Luis Escobar Alas de la Arquidiócesis de San Salvador, comparó las detenciones a una “medicina de mal gusto” diciendo que se habían considerado necesarias para detener el nivel de violencia y dijo que había hablado con “muchas personas” que vieron “esperanza” en lo que estaba pasando.

“He podido platicar con las personas del pueblo, personas que les toca que tomar el bus diariamente o que tienen sus pequeños negocios, etcétera, y la verdad, todas estas personas me han expresado estar de acuerdo, estar contentas, estar agradecidas porque sienten un alivio en su situación. Ahora ya pueden caminar con seguridad”, dijo el arzobispo. “Eso también hay que decirlo y, bueno, hay que decir que la violencia en este país, que este es el verdadero problema”.

La conferencia episcopal de obispos católicos salvadoreños no ha dicho nada al respecto, aunque algunos obispos oraron públicamente por las familias cuyos seres queridos han sido detenidos sin pruebas, y otros, como el cardenal Gregorio Rosa Chávez del país, instaron al gobierno a buscar el diálogo con otros actores en sociedad civil salvadoreña.

Algunos argumentan que las medidas de emergencia se han utilizado para restringir el derecho de la prensa, ya que el presidente y el partido Nuevas Ideas que fundó han atacado a periodistas.

En una declaración del 5 de abril, el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, advirtió al gobierno contra algunas de las violaciones de derechos que han sufrido durante la persecución de elementos criminales.

“Las pandillas representan una amenaza para la seguridad nacional de El Salvador y Estados Unidos”, dijo. “Instamos a El Salvador a abordar esta amenaza y al mismo tiempo proteger las libertades civiles vitales, incluida la libertad de prensa, el debido proceso y la libertad de expresión”.

También instó al gobierno salvadoreño a permitir la extradición de ciertos líderes de pandillas en el país “para enfrentar la justicia en los Estados Unidos”, algo que ha sido negado.

El arzobispo Escobar Alas dijo que espera que abogados puedan enderezar cualquier caso que haya involucrado la detención de personas inocentes e instó al gobierno a brindar información a las familias sobre el paradero de sus seres queridos.

Para aquellos como Rivas, sin embargo, el daño ya está hecho. Ha contratado a un abogado, lo que le ha restado dinero a una situación económica ya de por sí precaria para la familia. El abogado le dijo que buscara declaraciones de vecinos, amigos, cualquier persona para que una vez que a su esposo se le permita tener un día en los tribunales, tal vez el apoyo de la comunidad pueda liberarlo, al igual que se liberaron a los baristas. Sus hijos han estado llorando, sus suegros también y ella está preocupada por los estragos económicos que la situación ha desatado en su familia.

“De él dependen dos hijos, él tiene un préstamo en el banco que él tiene que iniciar a pagar”, y aunque ella contribuye al ingreso mensual de la familia, él es quien paga la mayoría de las cuentas mensuales, dijo.

“Él nunca estuvo involucrado en problemas, ni siquiera cuando era joven, y mucho menos ahora que es un adulto con hijos que mantener”, dijo. “Nunca tuvo problemas, ni en su juventud, ni ahora que él ya es adulto. Entonces nos afecta de una manera, o sea, lamentable, pues, porque no esperábamos esto”.

Obispo mexicano habla sobre trabajo con capos del crimen

Por David Agren

CHILPANCINGO, México (CNS) — Los jefes del crimen organizado local fueron los primeros en dar la bienvenida al obispo Salvador Rangel Mendoza cuando llegó a la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, a menudo violenta, para su toma de posesión en 2015. Ellos insistieron en partir inmediatamente el pan con el obispo.

“Fue algo accidental”, expresó el obispo Rangel sobre su llegada. “Me dijeron que no tuviera preocupación alguna, que ellos me iban a cuidar como amigos”, recordó. “Lo curioso fue que en vez de haberme ido a recibir el clero (los sacerdotes), me recibieron ellos”.

Dicha comida de bienvenida fue la primera de muchas reuniones con los jefes del crimen organizado en la diócesis, que, situado en el estado de Guerrero, es el centro de producción de heroína de México que ha estado plagado de conflictos con cárteles de droga.

El Obispo mexicano Salvador Rangel Mendoza de Chilpancingo-Chilapa, ahora jubilado, a menudo se reunía con los líderes de los cárteles de la droga en un intento por disminuir la violencia en su diócesis. (CNS photo/Gustavo Graf, Reuters)

El encuentro marcó el tono de como iba a ser su paso por Chilpancingo, ofreciéndole un adelanto de como él optaría por buscar el diálogo con todos los bandos. Este es un enfoque pastoral que trajo de su puesto anterior como obispo en el estado central de Hidalgo, donde los jefes del crimen organizado que conoció enviaron un par de vehículos para escoltarlo a Guerrero mientras conducía a su toma de posesión. Fueron estos mismos jefes quienes llamaron con anticipación a sus colegas del crimen para que le prepararan una bienvenida.

Sin embargo, esta situación también ha traído controversias y acusaciones. El gobierno del estado de Guerrero lo acusó de aceptar obsequios inapropiados de delincuentes — algo que el obispo niega — y los defensores de derechos humanos expresaron su consternación porque cultiva relaciones con victimarios en lugar de con víctimas de la violencia. Los analistas de seguridad también dicen que el obispo parece haberse acercado más a una organización criminal conocida como Los Ardillos.

A principios de este año, el obispo Rangel presentó su renuncia tras haber cumplido los 75 años, la edad establecida por el derecho canónico para que un obispo presente su renuncia al Santo Padre. Su sucesor, el obispo José de Jesús González Hernández, fue instalado el 19 de abril.

El obispo Rangel niega las acusaciones de cualquier relación adversa o favoritismos. Pero insistió de Los Ardillos: “En su zona no hay secuestros, ni extorsiones, ni asesinatos”.

Un analista de seguridad contactado por Catholic News Service señaló que tales afirmaciones de que los cárteles de droga pacifican las regiones que dominan y son moralmente mejores que sus rivales son comunes y, a menudo, imposibles de verificar.

“Todos los grupos con los que he hablado afirman que no extorsionan, no secuestran, ni matan a personas inocentes”, manifestó Falko Ernst, analista principal de México en International Crisis Group. “Estas afirmaciones, según mi experiencia, nunca están libres de contradicciones”.

Ante las críticas, monseñor Rangel dijo: “Siempre he dicho que los narcotraficantes son personas, tienen sentimientos, y tienen razones del porque actúan”. El obispo agregó que sus acciones se derivan de su vocación franciscana, que implica “acercarse a los enemigos”.

“Hemos trabajado en favor de la paz, eso que me han criticado mucho, del acercamiento a los narcotraficantes, pero ha sido la manera, la manera de lograr la paz en estas tierras”, acotó.

En su tiempo como jefe de la diócesis, el obispo Rangel a menudo aparecía en los titulares de los medios nacionales. Era conocido por hablar con una franqueza poco común entre los obispos católicos, quienes por lo general prefieren no opinar sobre asuntos políticos y de seguridad locales.

Él había criticado a la clase política local y las percepciones de su colusión con los cárteles de droga, diciendo después de las elecciones de Guerrero de 2021: “Ahora el que nos va a gobernar es el narco, no los políticos”.

El obispo Rangel también expresó su decepción con el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien llegó a su diócesis como candidato a fines de 2017 y prometió una amnistía para quienes están en el negocio de las drogas ilegales.

El obispo apoyó la idea de la amnistía, pero nunca se implementó. Mientras tanto, López Obrador ha impulsado una política de seguridad de “abrazos, no balazos”, lo que ha resultado en menos enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y grupos criminales, pero no ha calmado al país, indicó el obispo Rangel.

“El narco está aprovechando esta benevolencia, bondad del gobierno, o cierta debilidad del gobierno”, acotó.

El obispo Rangel llegó en un momento difícil al estado de Guerrero, cuando por un lado había una profunda pobreza en pueblos indígenas aislados y por el otro se encontraba la glamorosa ciudad de Acapulco. Su instalación se produjo poco después del ataque de septiembre de 2014 contra 43 futuros maestros, cuya escuela está en su diócesis — una tragedia en la que nadie sabe qué ocurrió realmente.

Los cárteles de droga también habían comenzado a fragmentarse en Guerrero a medida que los grupos criminales luchaban por la producción y comercialización de amapolas de opio, lo que ayudó a alimentar la crisis de opioides en Estados Unidos.

Sin embargo, los precios de la amapola se desplomaron en un 90 por ciento durante el tiempo del obispo Rangel en Guerrero cuando los cárteles de droga empezaron a producir “china blanca”, que contenía fentanilo, dijo. La situación se tornó tan desesperada para los agricultores pobres — que durante mucho tiempo habían cultivado amapolas de opio para llegar a fin de mes — que la diócesis empezó a organizar colectas de alimentos para la empobrecida zona montañosa.

Hoy en día, dice el obispo Rangel, los cárteles de droga ganan dinero a través de la extorsión y el secuestro y se han apropiado de las arcas de los gobiernos municipales.

A menudo el obispo Rangel ha intervenido en esas disputas, incluyendo algunas que involucran a la Iglesia Católica. Su primera reunión después de ser recibido por los jefes del crimen organizado fue para preguntar sobre las amenazas contra un sacerdote. Más tarde pidió a los jefes del crimen que extorsionaban a la catedral en la diócesis vecina de Tlapa que dejen de hacerlo.

Sin embargo, la relación entre los miembros del cartel de droga y la Iglesia Católica es complicada, especialmente porque los primeros pueden parecer piadosos. Un par de sacerdotes diocesanos fueron asesinados cuando regresaban de un festival de la ciudad en febrero de 2018, un crimen que sigue sin resolverse, pero que se cree que está relacionado con un cártel.

El padre comboniano John Ssenyondo fue asesinado en 2014 y sus restos arrojados a una fosa común. El obispo Rangel dice que el misionero comboniano de Uganda se negó a realizar un bautismo porque consideraba que el padrino, que era un líder de la aldea local, no era apto para el rol.

El obispo Rangel implementó una nueva política de no hacer preguntas sobre bautismos.

“El testigo puede ser de cualquier religión, cualquier ideología” para evitar problemas, dijo, y agregó: “por supuesto que no son los mejores testigos, pero tiene que haber un testigo”.

Él recordó un bautizo especialmente turbulento en el que un capo del crimen con “25 hijos e involucrado con cuatro mujeres, todas ahí”, llevó a un niño a recibir el sacramento.

“¿(En ese caso) qué hago yo?” preguntó. “No veo, no oigo . . .”.

Corazón de Jesús, Familia y Semana Santa

RICHLAND – La Federación de Jackson del movimiento Familiar Católico Cristiano celebró su conferencia regional el sábado 26 de marzo. La reunión contó con la presencia de al menos 40 matrimonios. Rafael Pisso Rivera S.T.
Vicario General de los Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad
fue el invitado por el Padre Marco Antonio Sanchez, ST, quien es el párroco de St. Anne Carthage y asesor espiritual del MFCC, María. (Fotos de Berta Mexidor)

Corazón Ardiente llega a Mississippi

Tome nota

Vírgenes y Santos

Día de la Santísima Cruz, Domingo, mayo 3
Virgen de los Desamparados, Nuestra Señora de
Lujan, Argentina mayo 8
Día de las Madres, mayo 9
Virgen de Fátima, mayo 13
Nuestra Señora de la Evangelización, Perú, mayo 14
San Isidro Labrador, mayo 15
Santa Rita de Casia, Patrona de los Imposibles, mayo 22
Virgen Auxiliadora, mayo 24
Solemnidad de la Ascensión del Señor, mayo 29
Santísima Trinidad, mayo 30
Visitación de la Santísima Virgen María, mayo 31

La Divina Misericordia resuena con la gracia del perdón, la paz, la reconciliación, la esperanza y la vida

Por Obispo Joseph R. Kopacz, D.D.
La Octava de Pascua, la celebración de la resurrección del Señor de entre los muertos, se extiende durante ocho días alcanzando su crescendo el segundo domingo, celebrado pastoralmente y en oración como el Domingo de la Divina Misericordia.

El Evangelio de cada año para este domingo es Juan 21:19-31 cuando el Señor resucitado se apareció dos veces a sus apóstoles acurrucados por el miedo para bendecirlos con la paz, para infundirles el Espíritu Santo, restaurarles la vida y enviarlos a una misión.

La segunda aparición en este escenario fue necesaria porque Tomas desapareció durante el primer encuentro y todavía estaba sumido en su vergüenza, duda, miedo y desesperanza. Los relatos de la resurrección están escritos y proclamados con las palabras del evangelista “… para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida por medio de él.” (Juan 20:31)

Cada año se invoca, para el “mundo entero” y muchas causas nobles, la Divina Misericordia del Señor crucificado y resucitado. Este año en la Catedral levantamos en oración a las víctimas de abuso sexual en nuestra iglesia.

Obispo Joseph R. Kopacz

Durante el proceso del Sínodo, muchos en nuestra diócesis expresaron un anhelo de unidad que reconoce la necesidad de sanación en muchos frentes. Al igual que los apóstoles, y especialmente Santo Tomás, muchos en nuestra iglesia y sociedad están sufriendo por numerosas razones. Una razón grave, que atrapa a demasiados, es el delito de abuso sexual que continúa afligiendo a las víctimas y a sus seres queridos. Algunas de nuestras sesiones parroquiales y diocesanas destacaron el compromiso del liderazgo de la iglesia, hace casi veinte años, de nunca perder de vista “La Promesa de Proteger y el Compromiso de Sanar.”

Durante estos últimos veinte años, se ha logrado mucho a través del desarrollo y fortalecimiento de entornos seguros para cumplir la promesa de proteger a nuestros niños y jóvenes en los programas de la iglesia. Innumerables miles han sido educados para estar atentos no solo en los entornos de la iglesia, sino también en su vida diaria con respecto a los comportamientos y circunstancias que podrían ser problemáticos para los niños y jóvenes vulnerables.

Nunca más podemos ser complacientes porque los depredadores, en todos los ámbitos de la vida, siempre están alerta a los puntos débiles ambientales que permiten el acceso a los niños.

Tan importante como el cumplimiento del compromiso de la iglesia es “La Promesa de Sanar” para que no olvidemos a aquellos que están sufriendo los ataques indescriptibles del abuso sexual contra su dignidad humana. El Domingo de la Divina Misericordia resuena con la gracia del perdón, la paz, la reconciliación, la esperanza y la vida. Doblemente.

Los apóstoles, los primeros líderes de la iglesia, habían abandonado y negado a su Señor, y necesitaban la gracia de la misericordia y un nuevo comienzo. “Por Su dolorosa Pasión, ten piedad de nosotros y del mundo entero,” es una súplica a la misericordia de Dios sobre los líderes de la iglesia, que fueron perpetradores, o aquellos que permitieron que continuara el abuso.

La oración más sincera es que la misericordia de Dios bañe, a todos los que han sido dañados, con sanidad y esperanza, paz y vida nueva. Cuando escuchamos de Jesús la invitación a Tomás de poner su dedo en las marcas de los clavos y su mano en el lado abierto, sabemos que Dios desea sanar a todos los que están quebrantados y golpeados por el abuso sexual y que anhelan una nueva vida, para tocar el poder sanador de la misericordia de Dios en Jesucristo.

Este momento de resurrección fue anunciado por el Señor Jesús al comienzo de su ministerio público en el Evangelio de San Lucas. “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos.” (Lucas 4:18)

Estas palabras del Señor son la obra fundamental de la Iglesia y el corazón de la “promesa de sanar.”
Hay muchos caminos hacia una nueva vida en el Cuerpo de Cristo y nuestra oración en el Domingo de la Divina Misericordia fue que nunca nos cansemos de orar y de acompañar a nuestros hermanos y hermanas, gravemente dañados, en el camino de la vida hacia Él que es el Camino, la Verdad y la Vida.

Misa Crismal llama a fieles a invocar Espíritu de Dios

Por Obispo Joseph R. Kopacz, D.D.
Bienvenidos de nuevo a la alegría y belleza de nuestra Misa Crismal para celebrar nuestra unidad como Pueblo de Dios en la Diócesis de Jackson, para celebrar la renovación del sacerdocio y la bendición y consagración de los santos óleos, todo bajo la mirada amorosa del Espíritu Santo en el corazón de la iglesia en la Santa Misa. Esta es nuestra costumbre y estamos gozosos de recuperarla después de tres años. Este lapso ha pasado, desde que la Catedral rebosaba de fieles, anhelando reunirnos una vez más en la plenitud de nuestra fe católica. En este día oímos como se cumple la Escritura, porque el Espíritu del Señor está sobre nosotros en quien hemos sido ungidos por la fe y el Bautismo.

Obispo Joseph R. Kopacz

El Evangelio de San Lucas es la pieza central de la Palabra de Dios para este año litúrgico. Asimismo, la Buena Nueva del evangelio de Lucas es la piedra angular de nuestro proceso de sinodalidad que ha tocado todos los rincones de nuestra diócesis en los últimos meses. El pasaje evangélico tradicional de la Misa Crismal, el discurso inaugural de Jesús, es también Palabra inspirada para nuestros encuentros regionales, porque la unción del Espíritu del Señor es el motor que impulsa, litúrgica y pastoralmente, la renovación y un Año de Favor, un don que el mundo no es capaz de dar ni sostener.
Al reunirnos en unidad y solidaridad eucarística, es importante que sepamos y apreciemos que uno de los temas y esperanzas dominantes expresados en toda la diócesis en el proceso del Sínodo es un deseo profundamente arraigado de sanación y unidad. Por un lado, este anhelo identifica la pérdida, el dolor y las relaciones rotas por el impacto de la pandemia. Más allá de este quebrantamiento, el grito del espíritu humano por la sanación y la unidad, fruto de la Unción del Espíritu Santo, surge también de las divisiones que plagan nuestra iglesia y sociedad, la violencia y los asesinatos en nuestras comunidades, las guerras que atentan contra la dignidad de la persona humana hecha a imagen y semejanza de Dios, el dolor de las víctimas de abusos sexuales, las que todavía languidecen y anhelan la curación, y las penas y luchas que agobian a los fieles que necesitan reconciliación.

Esta herida generalizada es el mal fruto del pecado, original y personal, en la iglesia, en la vida familiar y en el mundo. El Papa Francisco es sabio cuando observa que la Iglesia en su esencia es un hospital de campaña, que brinda sanación y esperanza a la humanidad, espiritual y físicamente.

Sufrimos estos ataques contra el don de la vida de Dios, pero lo hacemos con esperanza debido a la victoria de nuestro Señor Jesucristo en su muerte y resurrección que da vida. Él murió para liberar a los oprimidos por el pecado y la injusticia, y tenemos el poder y los medios para hacerlo.

Somos un pueblo Emaús al que el Señor acompaña en el camino para reconducir nuestro camino cuando estamos perdidos; permanece con nosotros en la Eucaristía, en la fracción del pan por el derramamiento de su sangre en la Cruz.

Tenemos la Unción del Espíritu del Señor para la bendición y consagración de nuestros Santos Óleos, circulando por todas partes una temporada de refrigerio y un Año de Favor del Señor. Es la Iglesia como el Buen Samaritano vertiendo aceite y vino, caminando la milla extra, y sin calcular el costo, para cumplir la misión del Señor de fomentar la libertad duradera y eterna, ser una luz en la oscuridad y ser la buena noticia de la sanación y la unidad Es una tarea poderosa, y en los momentos de gracia, sabemos que no hay mejor manera de vivir.

En medio del sueño de Dios para la humanidad, y en el corazón de la Iglesia, está el sacerdote que es Ministro de la Palabra, de la Buena Noticia de Jesucristo, Administrador de los Sagrados Misterios, de los Sacramentos y Siervo-Líder. Los sacerdotes, como todos los bautizados, en las buenas y en las malas se alegran y luchan, dan gracias y piden perdón, buscan la comunidad y la amistad con el Señor con sus hermanos sacerdotes y con el pueblo de Dios.

Especialmente, en tiempos recientes, estoy agradecido a Dios por la generosidad y la perseverancia de nuestros sacerdotes que caminan la milla extra en el servicio al Señor y al pueblo de Dios, y en muchos casos por su esprit de corps (cuerpo de espíritu) mientras se unen unos a otros en apoyo fraternal. Agradezco a muchos en nuestra diócesis que cuidan y oran por los sacerdotes. En particular, hoy saludo a nuestros sacerdotes jubilados, que continúan soportando el calor del día, por así decirlo, esforzándose al servicio del Señor y del Pueblo de Dios. ¡Gracias! ¡Ustedes son una inspiración!

La Misa Crismal, cada año, celebra la convicción que trabajar en la Viña del Señor es responsabilidad de todos los bautizados. El proceso del Sínodo trajo, una y otra vez, a casa este estándar. En la Vigilia Pascual y el Domingo de Pascua, la renovación de las promesas del Bautismo en toda la iglesia universal nos vuelve a comprometer a todos con la misión y la visión del Señor Jesús, proclamadas por primera vez en la Sinagoga de Nazaret y selladas en su muerte y resurrección.

Pero en este día en la Diócesis de Jackson, de manera enfocada e intencional, la Iglesia llama a los fieles a invocar el Espíritu de Dios para bendecir a nuestros sacerdotes que renuevan sus votos al Señor, su unidad conmigo, su obispo y su compromiso con el Cuerpo de Cristo. Excepcionalmente, fueron ungidos y apartados y configurados para Cristo, el Sumo Sacerdote, para servir los anhelos más profundos de los fieles por la sanación y la unidad. Los sacerdotes necesitan sus oraciones para apoyar sus mejores intenciones a fin de vivir sus vocaciones, fiel y fructíferamente, como ministros de la Palabra de Dios, administradores de los misterios de Dios y siervos líderes. Gracias por su fe, esperanza y amor.