Hispanic leaders first to complete LIMEX program in Spanish, part of ‘learning community’

By Berta Mexidor
TUPELO – Certificates of Continuing Education in Theology and Ministry from Loyola University in New Orleans was presented to a group of twelve Hispanic leaders from deanery five, after a four-year period of study and perseverance, at a special Mass on Saturday, Aug. 27 at St. James parish in Tupelo.

Traveling from New Orleans for the special presentation were assistant professor and director, Tracey Lamont, Ph.D. and director of the Loyola Institute Program for the Extension of the Ministry (LIMEX), Thomas Ryan, Ph.D. The Mass in honor of these dedicated Hispanic leaders was celebrated by Father Timothy Murphy, concelebrated with Fathers Henry Shelton and Mario Solorzano, and assisted by Deacon Carlos Solá. Loyola University New Orleans offers master’s and certificate programs to lay ecclesial ministers (LEMs), as well as parish leaders.

TUPELO – Danna Johnson, who also holds a masters from Loyola, is a LEM at Immaculate Heart of Mary Houston and coordinator of LIMEX. She thanked leaders for the opportunity to serve them. (Photo Berta Mexidor)

Certificate awardees include Raquel Thompson, Maria de Jesus Hernandez, Alejandro Lopez and Yolanda Chavez of St. James Tupelo; Magaly Heredia, Mariano Hernandez, Luis Rosales, Teresa Perez and Bernardo Sorcia of St. James Corinth; Luis Gordillo of St. Christopher Pontotoc; Eduardo Padilla of St. Matthew Ripley; and Maria Cecilia Leon of St. Helen Amory. Each were sponsored by the office of Diocesan Faith Formation.

The group also received Loyola Institute’s Kairos Award for Ministry last May during the Loyola College of Nursing and Health Honors graduation ceremony. The Greek word kairos means a ‘…full spirit when people and circumstances come together in an extraordinary way to fulfill God’s will in the world.”

Facilitating the group was Danna Johnson, who earned a masters from Loyola in 2019 and is now a LEM at Immaculate Heart of Mary Houston. Sisters Carol Ann Prenger, SSND of Ripley, and Jane Wand, SSND of Booneville were also supportive and motivating the group, accompanying them along the way.

In his homily, Father Mario said that studying theology for four years is a great achievement, but that in the case of lay people, unlike priests, the task is double because in addition to studying it “…you all put it into practice the days in their lives as families, at work, and in their communities. That is why you see faith in a different way,” and he urged them to use the knowledge gained even more.

Father Tim explained that LIMEX has helped groups from Natchez to Tupelo. “A large part of the funding for the translation of the materials into Spanish was provided by the family of Betty Montgomery. She was an early supporter of LIMEX, with a Ph.D. in English, who was tragically killed in an accident in Tupelo about 10 years ago,” said Father Tim.

The LIMEX program came to Tupelo in 2008. Dr. Len Pinkley, a LIMEX pioneer, recalled in his speech the support he received and the enduring friendships created in the group, made up of six members of the Tupelo community, including one non-Catholic. Dr. Pinkley also paid tribute to departed members, including the late Betty Montgomery.

Speaking to the group of twelve leaders, Father Tim says with admiration that after they “…studied together for three years, they are the first to complete the certificate in Spanish.” Father Tim concluded saying that these twelve leaders “…are a great story of overcoming, commitment, evangelization and collaboration.”

Dr. Lamont commended the graduates for their commitment to the program and thanked the parish of St. James and the Diocese of Jackson for the collaboration. “Our educational partnership has been a blessing for Loyola,” she said.

When speaking to those who were her students, she also commended them for having “helped each other on a long and arduous road” where they also learned to overcome the challenge of dialoguing and criticizing with respect.

“You have engaged each other in authentic dialogue, critical reflection challenge, and affirmation. Truly, you have earned the right to call yourselves a learning community,” said Dr. Lamont.

Hispanic leaders were presented with certificates from the LIMEX program.

Historia de superación, compromiso, evangelización y colaboración

Por Berta Mexidor
TUPELO – El Certificado de Educación Continua en Teología y Ministerio de la Universidad Loyola de New Orleans fue recibido por un grupo de doce líderes Hispanos del decanato V, después de cuatro años de estudio, en Misa especial el 27 de agosto en la iglesia de St. James.

El certificado fue entregado por los profesores Tracey Lamont, PhD. directora y profesora asistente y Thomas Ryan, PhD. director del Programa del Instituto Loyola para la Extensión del Ministerio (LIMEX). La Misa fue celebrada por el padre Timothy Murphy, concelebrada por los Padres Henry Shelton (retirado) y Mario Solorzano, quien fue el Homilista y asistidos por el diácono permanente Carlos Solá.

La Universidad Loyola de Nueva Orleans ofrece programas de Maestría y Certificado a ministros eclesiales laicos (LEM) así como a líderes parroquiales que sirven a su iglesia. El certificado de LIMEX consta de seis semestres, completando un curso en cada uno de ellos.

TUPELO – Yolanda Chávez; Luis Gordillo; Magaly Heredia; María de Jesús Hernández; Mariano Hernández; Maria León; Alejandro López; Eduardo Padilla; Teresa Pena; Luis Rosales; Bernardo Sorcia y Raquel Thompson recibieron el premio Kairos del Instituto del Ministerio de la Universidad Loyola el pasado mayo. El certificado por completar sus estudios de Teología vino de las manos del Dr. Thomas Ryan, director of LIMEX en Misa especial el 27 de Agosto. (Arriba) Los doce líderes de LIMEX y su coordinadora Danna Johnson se preparan y bajan la cabeza para recibir la bendición especial proveniente de los Padres Tim Murphy, Mario Solorzano, Henry Shelton y el diácono Carlos Solá. (Debajo) La audiencia, acompaña a los sacerdotes en la bendición. (Fotos de Berta Mexidor)

Los participantes Hispanos de la Diócesis pertenecen a las parroquias del decanato V: St. James de Tupelo, St. James de Corinth, St. Christopher de Pontotoc, St. Matthew de Ripley y St. Helen de Amory y han sido auspiciados por la oficina diocesana de Formación de Fe.

El grupo, recibió el Premio Kairos, del Instituto Loyola para el Ministerio el pasado mes de mayo, durante la ceremonia de graduación de Honores de la Facultad de Enfermería y Salud de Loyola. La palabra griega Kairos significa un ‘…espíritu pleno, cuando las personas y circunstancias se unen de forma extraordinaria para cumplir la voluntad de Dios en el mundo.”

Danna Johnson, quien obtuvo una Maestría en Teología de Loyola en 2019 y es ahora LEM en Inmaculate Heart of Mary Houston, fue la facilitadora del grupo. Las hermanas Carol Ann Prenger, SSND de Ripley y Jane Wand, SSND de Boonville fueron también una fuerza de apoyo y motivación para el grupo, acompañándolos en todo momento.

En su homilía, el padre Mario Solorzano dijo que estudiar cuatro años de teología es un gran logro, pero que el caso de los laicos, a diferencia de los sacerdotes, la tarea es doble porque además de estudiarla ”…ustedes la ponen en práctica todos los días en sus vidas de familias, en el trabajo y en sus comunidades. Por eso ustedes ven la fe de una manera diferente,” y los instó a usar aún más los conocimientos adquiridos.

El Padre Timothy Murphy explicó a Mississippi Catholic que LIMEX ha ayudado a grupos desde Natchez hasta Tupelo. “Una gran parte de los fondos para la traducción de los materiales al español fue proporcionada por la familia de la Sra. Betty Montgomery. Ella fue una de las primeras partidarias de LIMEX, con un doctorado en inglés y quien falleció trágicamente en un accidente en hace unos 10 años Tupelo.”

El programa LIMEX comenzó en Tupelo en 2008. El doctor Len Pinkley, pionero de LIMEX, recordó en su intervención el apoyo que recibió y la amistad imperecedera que se creó en el grupo, formado por seis miembros de la comunidad de Tupelo, incluido uno no católico.

El Padre Tim concluye que estos doce líderes Hispanos “…son una gran historia de superación, compromiso, evangelización y colaboración.”

La doctora Tracey Lamont, profesora de LIMEX, concluyó diciendo que el grupo se ha ganado “el derecho de llamarse una ‘comunidad de aprendizaje’.”

Santa Ana, patrona de muchas culturas

Por Berta Mexidor
JACKSON – Como cada año, la comunidad de Carthage se reunió para festejar el día de Santa Ana, patrona del lugar y a la que la iglesia católica local debe su nombre.

Santa Ana y San Joaquín son los padres de la Santísima Virgen María y por ende abuelos de Jesus y su día es celebrado por la Iglesia universal cada 26 de julio. Santa Ana y San Joaquín son considerados patrones de los abuelos. Santa Ana es patrona de las mujeres en trabajo de parto y de los mineros.

CARTHAGE – Fieles acompañan a la Patrona de la comunidad en procesión alrededor de la iglesia. Las mujeres se van turnando para llevar en hombros la imagen de Santa Ana, mientras el sacerdote canta y guia el rosario en diferentes paradas. Esta fiesta anual se ha convertido en toda una cultura y tradición local, en donde participa la comunidad multicultural, que ya incluye varias generaciones y que aumenta regularmente. En este año la celebración fue el 24 de julio, con Misa bilingue, celebrada por el padre Marco A. Sanchez, ST, acompañada por ministerio musical a una gran multitud de parroquianos que abarrotaban la pequeña iglesia. (Foto de Berta Mexidor)

Esta vez la celebración fue encabezada por el Padre Marco A. Sánchez, ST, miembro de los Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad y pastor de las iglesias de St. Anne Carthage y St Therese de Kosciusko y asesor espiritual del MFCC. La Misa bilingüe, por primera vez para el Padre Marco, fue una muestra de la diversidad de la parroquia. El Padre Marco dijo que cada día se hace más frecuente encontrar comunidades multiculturales y multigeneracionales y a las cuales los parroquianos deben acostumbrarse a confraternizar con culturas diferentes a la suya y donde el pastor debe atender a las demandas multiculturales de la misma.

Los miembros de un grupo de danza tradicional actúan fuera de la Iglesia Católica de Santa Ana Ixtlahuatzingo en Tenancingo, México, el 26 de julio de 2022, durante una celebración de la fiesta de la santa patrona de la iglesia, Santa Ana, abuela de Jesús. (Foto del CNS/David Maung)

Los parroquianos de Carthage han aumentado considerablemente, el local de la iglesia ya se hace pequeño. Este aumento continúa, a pesar de algunas experiencias difíciles, como la experimentada el 7 de agosto de 2019, cuando días después de la celebración de Santa Ana, numerosas familias hispanas de esta comunidad se verían afectadas por las redadas de ICE.

La fiesta anual de Santa Ana en Carthage es una muestra de fe y hermandad en Cristo. El Padre Marco dijo que esta ocasión muestra a una “ …familia unida, que es la familia de Cristo,” y añadió “… ustedes probablemente tienen miedo de acercarse unos a otros, pero si comparten el mismo Padre no puede haber miedo de estar cerca, unos de otros.” Durante toda la celebración miembros de las comunidades Afroamericana, Anglo e Hispana compartieron la alegría en hermandad, bajo el manto de Santa Ana.
El Padre Marco insistió a los jóvenes a aprender las oraciones en ingles también, “…somos privilegiados de tener sacerdote en español, pero no todas las parroquias tienen ese privilegio.”

CARTHAGE – Primera lectura, de la Misa de celebración de Santa Ana; (arriba) las mujeres llevan en procesión la imagen de la patrona de la comunidad, como tradición local; (izq.) la masiva participación de una audiencia multicultural colmando el pequeño espacio de la iglesia, el 24 de julio. (Fotos por Berta Mexidor)