Peregrinación ofrece forraje para la reflexión cuaresmal

Obispo Joseph Kopacz

Por Obispo Joseph Kopacz
El viernes pasado por la noche regresé de mi peregrinación por la Tierra Santa, patrocinado por los Caballeros y Damas del Santo Sepulcro. Después que las telarañas de las 15 horas de vuelo progresivamente han sido barridas por la bendición de un buen sueño y de encontrarme ya en mi hogar, puedo ver que las lecturas bíblicas del primer domingo de Cuaresma son un puente entre mi experiencia en la Tierra Santa y el comienzo del sagrado tiempo de la cuaresma. El tema del bautismo fue primordial en el primer domingo de Cuaresma de este año, como escuchamos en la primera carta de Pedro, reflexionando sobre la gran inundación en el tiempo de Noé. “Noé y su familia fueron salvados a través del agua. Esto prefigura al bautismo, que los salva ahora. No es una eliminación de la suciedad del cuerpo, sino un llamamiento a Dios para una buena conciencia a través de la resurrección de Jesucristo”.
Inmediatamente antes de que Jesús fuera dirigido hacia el desierto por el Espíritu Santo, en el Evangelio del domingo pasado, fue bautizado por Juan en el Río Jordán y revelado como hijo predilecto de Dios. En el transcurso de 40 días en el desierto, en soledad y comunión con el Padre celestial, pero sin estar protegido de los asaltos de las tentaciones, Jesús fortaleció su identidad como hijo predilecto de Dios. Al salir del desierto, inmediatamente comenzó a caminar a grandes pasos, proclamando el reino de Dios y el llamado a reformar nuestras vidas y a creer en el evangelio, nuestro ritual del Miércoles de Ceniza, sellado por nuestro Amén. Uno de los momentos más intensos de la peregrinación a la Tierra Santa fue nuestra reunión en el Río Jordán. No estamos hablando de un rio del tamaño del Rio Mississippi, sino de una gran corriente de agua que fluye del Mar de Galilea, en el norte, hacia el Mar Muerto en el sur. Sin embargo, tiene un profundo significado para todos los cristianos, como el lugar donde el ministerio público de Jesús brotó del corazón de Dios.
La historia de Noé y el diluvio es una poderosa historia de fe, como sabemos, pero no podemos situar estos eventos en el espacio y en el tiempo. Por otro lado, el Río Jordán es real, el ministerio de Juan el Bautista es histórico, y Jesús es el único a quien Juan preparó el camino. A través de los ojos de la fe y el deseo de renovar nuestro pacto del bautismo en la muerte y resurrección de Jesucristo, nosotros los peregrinos nos paramos a la orilla del Jordán y profesamos nuestra fe. Seguidamente se hizo el Rito de la Aspersión con el agua marrón del río, genuinamente, pero también remilgadamente por la posibilidad de poder tragar algo de esta agua. Alrededor de nosotros, un flujo constante de peregrinos vino a renovar su bautismo, o ser bautizados por primera vez en las aguas fluyentes. Un rápido vistazo alrededor de las pasarelas y las riberas del río reveló la presencia de discípulos de las tradiciones ortodoxas y de las denominaciones evangélicas y bautistas que estaban de pie en el río celebrando la inmersión completa. Estaban en el río mientras estábamos por el río. Una gran diferencia física, pero en cualquiera de los rituales es la fe que tenemos en el Señor Jesús y en su llamada a vivir como sus discípulos lo que está en el corazón de la cuestión. ¿Van a cambiar nuestras vidas cuando sea necesario una vez que el agua se evapora?
Este momento de gracia ocurrió aproximadamente a mitad de la peregrinación que comenzó en Galilea, en el Mar de Tiberias, donde pudimos salir y visitar Nazaret, el lugar de nacimiento de María y el lugar donde Jesús vivió oculto antes de su ministerio público. Capernaúm también fue parte del circuito del norte donde estuvimos, en el sitio de la sinagoga donde Jesús inició su ministerio público formal predicando, enseñando, expulsando demonios, sanando a la suegra de Pedro, y perdonando los pecados del paralítico cuyos amigos lo bajaron por el techo a la casa de Pedro al cruzar la calle de la sinagoga. Todo ello ocurrió después de que Jesús anunció el Reino y la llamada a la penitencia. Los descubrimientos arqueológicos y sitios de excavación de la segunda mitad del siglo XX han autenticado los relatos evangélicos de la sinagoga y la casa de Pedro en Capernaúm.
De vuelta al río. Después de la renovación de nuestra alianza bautismal en el Río Jordán, volvemos nuestra mirada a Jerusalén y a los últimos días de la vida de nuestro Señor que conocemos como el Domingo de Ramos y la Semana Santa, que conducen a la muerte y la resurrección del Señor. Esta segunda mitad de la peregrinación también incluyó visitas a Jericó y Betania, el sitio de la comunidad de los Esenios en Qumran y el Mar Muerto. Solamente las fotos, cientos y cientos de ellas, algunas de las cuales envié por Twitter después de cada uno de los eventos del día, me proporcionarán muchos momentos de reflexión y beneficio espiritual durante la Cuaresma.
Con la Iglesia y en nuestra vida personal, el Señor nos llama a cada uno de nosotros durante esta peregrinación de 40 días a apartarnos del pecado y creer en el Evangelio, para recordar que somos polvo y á polvo hemos de regresar, y que al final hay tres cosas que permanecen, la fe, la esperanza y el amor, y la mayor de todas ellas es el amor. Que nuestra oración intencional de la Cuaresma, el ayuno y la limosna, nos lleven a valorar las cosas que realmente importan en Cristo Jesús, descartando las que no sirven, y sabiendo profundamente que nuestra ciudadanía está en el cielo. Somos los hijos amados de Dios en Jesucristo, y que podamos vivir en los plenos pasos del maestro.

Consulados Mexicanos móviles 2018

Citas a través de Mexitel 1-877-639-4835 Solo se atenderá con cita24 – 25 de febrero Tupelo – Iglesia de St. James 845 Lakeshire Dr. Tupelo, MS 38804
28 – 29 de abril Meridian, MS
12 – 13 de mayo Ripley, MS
2-3 de junio Indianola, MS
7-8 de julio Southaven, MS
28-29 de julio Cantón, MS
25-26 de agosto Tupelo – Iglesia de St. James 845 Lakeshire Dr. Tupelo, MS 38804

Tome Nota

Estas actividades son para jóvenes Hispanos mayores de 18 años o para aquellas personas que desean trabajar con jóvenes en sus comunidades parroquiales.

Formación: “Servicio y Espiritualidad”
10 de marzo; 10 – 5 p.m.
Sacred Heart, Winona $20/persona

Formación: “Liderazgo y Formación”
8 de abril; 10 – 5 p.m.
Sacred Heart, Winona
$20/persona

Pascua Juvenil Vocacional 21 de abril; 10 – 5 p.m.
Locus Benedictus, Greenwood $20/persona
Día de Campo para líderes de la PJH
6 de mayo; 10 – 5 p.m.
Parque de Tombigbee, Tupelo No hay costo. Solo traer su propio almuerzo

Conversación y Misa con el obispo
26 de mayo; 3 – 6 p.m.
Catedral de San Pedro, Jackson
No hay costo

Para más información y detalles, por favor de comunicarse con Verónica López:
Oficina: 769-447-4005 Celular: 785-817-2503 Email: veronica.lopez@jacksondiocese.org

Tener y mantener: las parejas celebran los hitos del matrimonio

Por Maureen Smith
JACKSON – Más de 40 parejas de toda la diócesis de Jackson fueron a la Catedral de San Pedro el Apóstol el domingo 4 de febrero para celebrar sus importantes hitos de sus aniversarios matrimoniales y honrar el Día Mundial del Matrimonio. El obispo Joseph Kopacz dio a cada pareja un certificado y los felicitó por su compromiso a la vida familiar. La Oficina del Ministerio de la Familia organiza la celebración anual.
Barbara y Charles LeBlanc de la parroquia Holy Savior en Clinton, representaron la mayoría de los años, 65 años, seguidos de cerca por Margaret y John McAleese de Flowood St. Paul, quienes celebran su 64º aniversario este año.
Ocho parejas celebraban aniversarios de 60 años, mientras que 19 celebran 50 jubileos de oro. Otras 9 parejas vinieron a celebrar sus 25 años. La Conferencia de Obispos Católicos de los EE. UU. Llama al Día Mundial del Matrimonio “una oportunidad para enfocarse en construir una cultura de vida y amor que comience apoyando y promoviendo el matrimonio y la familia.”
Después de la misa, las parejas y sus familias disfrutaron de una recepción en el centro parroquial de la catedral.

Lina y José López, 30 años, St. Paul, Flowood

Leticia y José Medina, 25 años St. Alphonsus, McComb

Teresa y Maurice Preuss, 50 años. St. Therese, Jackson (Fotos por Tereza Ma)

2018 ordenaciones anunciadas

Cuatro hombres serán ordenados en la Diócesis de Jackson esta primavera, dos para el diaconado transicional y dos para el sacerdocio. De acuerdo con su tradición, el Obispo Joseph Kopacz ordenará los diáconos en sus parroquias de origen. Las ordenaciones sacerdotales se llevarán a cabo en la Catedral de San Pedro Apóstol en Jackson.

Adolfo Suárez Pasillas será ordenado como diácono transicional en Aguascalientes, México, el 11 de abril.

 

 

Mark Shoffner será ordenado como diácono transicional en la parroquia de San José en Greenville el 8 de junio a las 6 p.m.

 

 

Diácono Aaron Williams

Diácono Nicholas Adam

Los diáconos Nicholas Adam y Aaron Williams celebrarán sus ordenaciones sacerdotales en la Catedral de San Pedro Apóstol en Jackson, el 31 de mayo a las 6:30 p.m.

Cinco años del papa: El enfoque de Francisco ha sido en el acercamiento

Por Cindy Wooden
CIUDAD DEL VATICANO – El cardenal Jorge Mario Bergoglio fue elegido papa sólo unos pocos días después de decirle al Colegio de Cardenales que la Iglesia Católica enfrentaba una elección entre ser una iglesia que “sale al encuentro” de otros o una iglesia enfocada en sus asuntos internos.
Después su elección el 13 de marzo del 2013, el cardenal de Buenos Aires, Argentina escogió el nombre Francisco, e hizo comunes las frases “salir al encuentro,” “periferia” y “cultura del descarte” parte del vocabulario papal.
Los católicos tienen una amplia variedad de opiniones acerca de cómo el papa Francisco está ejerciendo el ministerio papal y muchos de sus comentarios — durante informales conferencias de prensa y en documentos oficiales — han creado controversia. Pero, como él mismo escribió en “La alegría del Evangelio”, la exhortación apostólica que expone la visión para su pontificado: “Prefiero una iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a su propia seguridad.”
Pero hay dos áreas de asuntos internos de la iglesia que él reconoce que necesitan atención inmediata: la reforma de la Curia Romana y la plena protección de niños y adultos vulnerables al abuso sexual del clero.
La reforma organizacional de la Curia se ha llevado a cabo en etapas, pero el papa Francisco ha insistido en que la reforma verdadera es cuestión de cambiar corazones y acoger una vida de servicio.
En cuanto al tema del abuso, con nueve meses en su pontificado, el papa Francisco estableció la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores para que lo asesore sobre las mejores formas de prevenir el abuso sexual por parte del clero y asegurar el cuidado pastoral para los afectados.
Mientras el papa Francisco ha proclamado enfáticamente no tolerar a los abusadores y recientemente dijo que encubrir el abuso “es en sí mismo un abuso,” cuando se acerca su quinto aniversario como papa emergen serias preguntas sobre cómo manejó las acusaciones de que el obispo chileno Juan Barros, quien era sacerdote en ese momento, encubrió las denuncias de abuso contra su mentor.
El nuevo escándalo amenazó con enfriar la amplia popularidad del papa Francisco y sus esfuerzos por establecer un nuevo rumbo en la Iglesia Católica.
Para el Sumo Pontífice, el nuevo camino abarca la evangelización.
“Evangelizar presupone un deseo en la iglesia de salirse de sí misma,” le dijo a los cardenales sólo unos días antes del cónclave que lo eligió. “La iglesia está llamada a salir de sí misma e ir a las periferias, no sólo geográficamente sino también a las periferias existenciales: el misterio del pecado, del dolor, de la injusticia, de la ignorancia y la indiferencia a la religión, de las corrientes intelectuales y de toda miseria.”
Misericordia es lo primero que la Iglesia Católica está llamada a llevar a esas periferias, dice el papa.
Su deseo de acercamiento ha inspirado innovaciones que fueron notables al inicio del papado, pero ahora parece ser parte natural del día a día de un papa. Por ejemplo, comenzó invitando a jardineros y recolectores de basura del Vaticano a su Misa de la mañana en la capilla de su residencia y ahora el papa continúa invitando a un pequeño grupo de católicos a que se unan a él la mayoría de las mañanas.
La residencia, Casa de Santa Marta, es una casa de huéspedes construida por san Juan Pablo II con la intención de brindar vivienda decente a los cardenales, cuando participen en un cónclave para elegir un nuevo papa. El papa Francisco decidió, después del cónclave del 2013, vivir allí y no mudarse a los más aislados apartamentos papales en el Palacio Apostólico.
Cada año en Jueves Santo, él ha celebrado misa en una prisión, un hospital o un centro de refugiados y ha lavado los pies de pacientes, presos o inmigrantes, hombres y mujeres, católicos y miembros de otras corrientes religiosas. También dio indicaciones a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos para que clarifique que los pies de, tanto mujeres como hombres, pueden ser lavados en la Misa de la Última Cena del Señor en Jueves Santo.
Durante el Año de la Misericordia 2015-16, visitó un viernes al mes a gente necesitada, incluyendo a aquellos en una escuela para ciegos, una unidad de cuidado intensivo de recién nacidos, una comunidad de alcohólicos en recuperación, un hogar de menores y una comunidad para mujeres rescatadas de los traficantes que las forzaban a la prostitución.
En septiembre del 2015, cuando olas de inmigrantes y refugiados estaban luchando y muriendo para llegar a Europa, el papa Francisco le pidió a cada parroquia y comunidad religiosa en Europa que considerara ofrecerle hospitalidad a una familia.
A menos de tres meses en su pontificado, empezó denunciando “la cultura del descarte” como una en la cual el dinero y el poder eran los primordiales valores y algo o alguien que no progrese por dinero o poder era desechable.
En los primeros tres años de su papado, publicó tres documentos importantes: “Evangelii Gaudium” (La alegría del Evangelio); “‘Laudato Si’ (Alabado Seas), sobre el Cuidado de la Casa Común”, enfocado en el medioambiente; y “‘Amoris Laetitia’ (La Alegría del Amor), sobre el amor en la familia”, sus reflexiones sobre las conversaciones del Sínodo de los Obispos en 2014 y 2015.
Personas escépticas sobre las pruebas científicas de que la actividad humana está contribuyendo al cambio climático, se opusieron a partes de la encíclica “Laudato Si,”, pero las críticas fueron mínimas si se comparan con las reacciones al documento del papa Francisco sobre la familia, especialmente en lo relativo al ministerio para divorciados y los católicos que se han vuelto a casar por civil y la posibilidad de que, bajo ciertas condiciones, algunos de esos católicos pudieran volver a recibir los sacramentos.
La mayor crítica vino del cardenal estadounidense Raymond L. Burke y otros tres cardenales, quienes le enviaron al papa, y luego difundieron públicamente en noviembre del 2016, una lista formal de preguntas claves, conocidas como “dubia,” insistiendo que permitir que esos católicos reciban los sacramentos equivale a cambiar la enseñanza fundamental de la iglesia sobre el matrimonio, sexualidad y la naturaleza de los sacramentos.
El papa Francisco no ha respondido a los cardenales, dos de los cuales han muerto desde entonces. Pero en diciembre, el Vaticano publicó en su portal de internet los lineamientos generales para interpretar “La Alegría del Amor,” desarrollado por un grupo de obispos argentinos, así también como una carta del papa Francisco a ellos describiendo los lineamientos como “magisterio auténtico”.
Como san Juan Pablo hacía cada cuaresma, el papa Francisco escucha confesiones en la Basílica de san Pedro, pero, sorprendió incluso a sus asistentes más cercanos a inicios del 2014 cuando, en vez de ir al confesionario a recibir al primer penitente, se regresó y fue él mismo a confesarse.
También ha sorprendido a la gente por ser honesto sobre su edad. En abril del 2017, cuando tenía todavía 80 años, le dijo a jóvenes italianos que mientras ellos están preparándose para el futuro, “a mi edad, estamos preparándonos para irnos.” Los jóvenes objetaron a viva voz. “¿No?” -respondió el papa-“¿Quién puede garantizar la vida? Nadie.”

CIUDAD DEL VATICANO – El papa Francisco aparece por primera vez en el balcón central de la Basílica de San Pedro en el Vaticano en esta foto de archivo del 13 de marzo de 2013. (Foto CNS-Paul Haring)

Cuaresma: rendirse, hacer más o ambos – no son de talla única

Por Carol Zimmermann
WASHINGTON (CNS) – La gente a menudo habla de renunciar a algo para la Cuaresma como caramelos, refrescos o, más recientemente, las redes sociales, mientras que algunos se comprometen a hacer algo extra, incluyendo rezar más, leer obras espirituales o ayudar a otros.
Y resulta que muchos hacen ambas cosas.
Este reportero realizó una encuesta no oficial el 12 de febrero en Twitter, donde el 57 por ciento de los encuestados dijo que planeaba hacer algo adicional y el 43 por ciento dijo que renunciaría a algo durante la Cuaresma. Pero sin la opción adicional de hacer ambas cosas, algunos encuestados de Twitter comentaron que su verdadera elección fue una combinación de las dos prácticas para los 40 días de Cuaresma.
“Ya que ambos están en la naturaleza de los católicos, busco uno de cada uno,” escribió Susan Timoney, secretaria del ministerio pastoral en Washington.
El padre Mario Amore, pastor asociado de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores en Farmington, Michigan, dijo que las dos formas de observar la Cuaresma realmente van de la mano.
“Deberíamos ir más allá de nosotros mismos por amor para arrimar un hombro, ser un estímulo o ayudar a otros con las necesidades de la vida. También deberíamos salir de nuestro camino para ayunar de algo que realmente nos gusta,” dijo en un correo electrónico.
El sacerdote dijo que al ayunar, el “anhelo físico o el anhelo de un determinado alimento podría darnos un pequeño atisbo de nuestro anhelo por Dios, y aún más, el anhelo de Dios por nosotros.”
La hermana paulista Theresa Aletheia Noble, editora de Pauline Books and Media en Boston, también es admiradora de abandonar y hacer algo extra durante la Cuaresma. “Puede que a la gente no le guste escuchar esto, pero creo que la Cuaresma es un buen momento para hacer ambas cosas,” dijo.
La hermana religiosa dijo que cuando la gente renuncia a algo, a menudo deja tiempo o un vacío emocional debe llenarse con algo positivo. “Por ejemplo, si renuncio a las redes sociales, también podría usar el tiempo extra para leer un libro espiritual durante la temporada de Cuaresma,” dijo a Catholic News Service. “Siempre llevo mis ideas al Señor en oración y le pido que me guíe en mis prácticas de Cuaresma para asegurarme de que se centren en Dios y no en mis planes personales de superación personal,” dijo.
El obispo Frank J. Caggiano de Bridgeport, Connecticut, les preguntó a sus seguidores de Twitter a qué estaban renunciando durante la Cuaresma o si estaban haciendo un trabajo espiritual. También preguntó si había alguna manera de que pudieran hacer ambas cosas.
En otro tweet, dijo que había decidido no elegir entre las dos prácticas, sino hacer ambas cosas “con la esperanza de que el Señor, en su misericordia, me disponga una renovación personal cada vez mayor de fe, esperanza y caridad.”
Por su esfuerzo combinado de Cuaresma, dijo que iba a renunciar a una hora de su día para oración adicional, más allá de su rutina de oración normal, dijo “será difícil de mantener, pero hace mucho tiempo. Pasar la hora con el Señor es un trabajo espiritual más allá del precio.”
Para aquellos que eligen una práctica u otra, la elección a menudo se piensa y no solo se hace arbitrariamente. Tom Breen, feligrés de la parroquia de San Diego en Manchester, Connecticut, dijo que prefiere regalar algo por la Cuaresma porque, como él mismo dijo, ” Hay muchas cosas que desordenan mi vida y hacen que mi enfoque cristiano sea difícil.”
Respondió a CNS a través de Twitter, antes de que comenzara la Cuaresma, y señaló la ironía de que estaba renunciando a Twitter por la Cuaresma. Dijo que por lo general revisa la plataforma de redes sociales “probablemente dos docenas de veces al día,” señalando que a veces resulta útil para el trabajo, pero es “sobre todo una distracción”.
Dijo que leer Twitter puede provocar “pensamientos extremadamente poco caritativos,” por lo que espera que renunciar a él pueda crear más tiempo y espacio “para pensar seriamente y reflexionar genuinamente” y tal vez hacerle comprender al final de los 40 días que no necesitaba es mucho después de todo.
La Hermana Theresa dijo que planeaba abandonar las redes sociales de alguna forma durante la Cuaresma, y señaló que “es una buena idea dejar todo lo que ha comenzado a tomar nuestras vidas y alejarnos del Señor.” Otra opción es no abandonar por completo las redes sociales sino “participar de una manera más limitada, o publicar más cosas espirituales y edificantes.”
Otros, como Mary Jean Duran de Lafayette, California, están más a bordo haciendo algo extra para la Cuaresma, siempre que se haga con otros, en la cultura del “encuentro” que el Papa Francisco a menudo menciona.
Duran, feligrés de la parroquia Concepción Inmaculada en Walnut Creek, dijo que planea rezar más durante la Cuaresma. “Pero lo que hace que las oraciones como el rosario y las estaciones sean aún más auténticas para mí es rezarles en la iglesia, con mi comunidad parroquial, incluso con ese hombre que siempre irrita. Pero aquí estamos, ofreciendo nuestras oraciones juntas. Poderoso.”

Clase del Nuevo Testamento apoya las Prioridades Pastorales

Por Elsa Baughman
PEARL – Siguiendo las prioridades del Plan Pastoral, la oficina diocesana del Ministerio Hispano recientemente comenzó a ofrecer un nuevo conjunto de clases sobre el Nuevo Testamento para ayudar a los hispanos a profundizar su fe católica y prepararlos para su servicio en sus comunidades. La primera clase, presentada por Renaldy Gutiérrez, profesor del Instituto Pastoral del Sureste (SEPI) con sede en Miami, fue sobre los Evangelios sinópticos.
Casi 70 hispanos de Jackson, Forest, Morton, Cantón y Hazlehurst se reunieron durante nueve horas en la Parroquia San Judas el sábado 27 de enero para ahondar en las similitudes y diferencias entre los tres evangelios sinópticos: Marcos, Mateo y Lucas.
Cada uno de los tres evangelios fueron analizados de acuerdo a su autor, la fecha y el lugar de origen, el estilo, la fuente, sus destinatarios y su cristología. Como parte de la dinámica de la clase, los participantes se reunieron en grupos para responder a preguntas relacionadas con el tema estudiado en cada una de las tres sesiones de la presentación y a continuación, un representante de cada grupo explicó la respuesta a la pregunta que les había sido asignada, haciendo la clase muy interesante.
La Hermana María Elena Méndez, MGSPS, de la Oficina del Ministerio Hispano, dijo que estas clases se ofrecen como respuesta a una de las prioridades del plan pastoral diocesano y a la necesidad de seguir educando a los ministros que sirven en sus parroquias en esta zona de la diócesis. “Los que asistieron estaban ansiosos de aprender y de ser testigos del amor de Dios en sus vidas y en sus parroquias”, dijo la Hermana Méndez.
Como una de las prioridades del Plan Pastoral diocesano, el objetivo de estas clases es “fomentar un mayor conocimiento y entendimiento de quiénes somos, por qué y para que estamos llamados a ser discípulos”. El plan indica que “a través de esa profunda relación personal con Dios, con nuestro prójimo y la creación, saldremos al mundo a construir el reino de Dios”.
Los temas y las fechas de las otras cuatro clases son: El Evangelio de Juan y sus tres cartas, el 24 de febrero; los Hechos de los Apóstoles y en las cartas apostólicas, Marzo 24; las cartas paulinas, el 28 de abril; y el Apocalipsis. La fecha de esta última clase aún no se ha determinado.
Este es el cuarto grupo de clases ofrecidas por la Oficina del Ministerio Hispano en colaboración con SEPI.

PEARL – Renaldy Gutiérrez, profesor del Instituto Pastoral del Sureste (SEPI) catequizó sobre los Evangelios sinópticos. (Foto por Elsa Baughman)

Obispo recorrerá la Tierra Santa al comenzar la Cuaresma

Obispo Joseph Kopacz

Por Obispo Joseph Kopacz
El Señor Jesús, que siempre está cerca, va a reunir a la Iglesia Católica Universal para escuchar su llamada a “reformar nuestras vidas y a creer en el Evangelio” a fin de que podamos superar el veneno del pecado y el aguijón de la muerte. Nuestra observancia del Miércoles de Ceniza es una invitación a renovar las promesas hechas en el bautismo a través de la oración fiel, el ayuno significativo y la limosna generosa. En armonía con la mejor bienvenida al renacimiento de la primavera escuchamos las palabras de San Pablo para convertirnos en una nueva creación en Cristo, sus embajadores en las obras de penitencia y de reconciliación en nuestros corazones y hogares, y por justicia y paz en nuestras comunidades, nuestra nación y el mundo. Nuestra ciudadanía está en el cielo, nuestro destino final, y el viaje eterno que ya ha comenzado en nuestro diario caminar con el Señor. En este momento estoy en la Tierra Santa en peregrinación con los Caballeros de Colón y las Damas del Santo Sepulcro. Por supuesto que ya ustedes saben esto a través de las redes sociales de la Diócesis de Jackson.
Será muy raro que no esté en la diócesis en nuestra Catedral de San Pedro Apóstol el Miércoles de Ceniza y el comienzo de la cuaresma. En mi mente y en mi corazón, la única razón aceptable para esta ausencia es una peregrinación a la Tierra Santa, donde la historia de nuestra salvación se desplegó en la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.
La única vez que he viajado a la Tierra Santa fue en 1981 en una gira de estudio bíblico que abarcó Jerusalén y Roma durante tres semanas. Fue memorable por muchas razones y, en particular, no pudimos tener una audiencia con San Juan Pablo II a causa de la tentativa de asesinato contra su vida a principios de ese año. ¡Cómo ha cambiado el mundo! Los medios de comunicación social, cuando se usan de manera educada en un espíritu de solidaridad, pueden ser una herramienta excelente para edificar y no derribar.
Espero poder compartir con ustedes los acontecimientos de cada día como una forma especial de avivar la llamada del Señor durante la cuaresma. Recordemos que en nuestro proceso visionario diocesano la primera prioridad pastoral establecida es que seamos comunidades de fe acogedoras y reconciliadoras en nuestras parroquias, colegios y en todos nuestros ministerios de apoyo. Esto va mucho más allá de ser ambientes amables y acogedores, aunque este es un primer paso crucial. Esta es la obra del Evangelio, siempre antigua y siempre nueva, que nos llama a arrepentirnos, a girar nuestras vidas a donde sea necesario, y a hacerle frente a la realidad de división en nuestras familias, en las comunidades eclesiales y en la sociedad. Las heridas de pecado y de división pueden ser profundas y de larga duración, y si la curación debe ocurrir nuestra respuesta a la llamada del Señor a la conversión debe ser intencional y fiel. Y queremos que la sanación ocurra porque Jesús nos quiere dar vida en abundancia, su paz que el mundo no puede dar, su alegría que nos eleva a una vida nueva, y el camino a la libertad.
Todos hemos recibido el Espíritu Santo de amor, poder y disciplina, y la Cuaresma es un tiempo para rezar y animarnos el uno al otro a abrir estas puertas de gracia y esperanza. Cuarenta días constituyen un tiempo sagrado para que la vida de Dios y nuestras vidas se crucen una vez más, de modo que podamos ver más claramente que Cristo es el camino, la verdad y la vida. Que nuestra determinación no disminuya durante este tiempo de gracia. Oremos también por nuestros catecúmenos y candidatos mientras la llamada del Señor profundiza en sus vidas, y espero estar con muchos de ellos en el Rito de la elección el primer domingo de Cuaresma en la Catedral. ¡Qué la paz esté con ustedes!