El Papa visita la embajada de EEUU el 4 de julio para hablar de paz y libertad

El papa León XIV pasó la noche del 4 de julio de 2026 con el embajador de Estados Unidos, Brian Burch, y su familia, con quienes conversaron sobre la paz y la libertad; además, la familia Burch le obsequió al papa una camiseta de la selección de Estados Unidos para la Copa del Mundo, una pelota de béisbol y un pastel de manzana. (Foto de OSV News/cortesía de la Embajada de Estados Unidos ante la Santa Sede)

(OSV News) – Tras pasar la mañana rezando por los migrantes en la isla de Lampedusa, Italia, el Papa León XIV celebró el 250.º aniversario de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos junto al embajador de EE.UU. ante la Santa Sede y su familia.

“Es un gran honor para mí celebrar este día tan especial con un compatriota estadounidense y el obispo de Roma”, afirmó el embajador Brian Burch en una publicación en X.

Otras publicaciones en X publicadas desde la cuenta de la embajada estadounidense en la Santa Sede indicaban que el embajador y el Papa León “hablaron del audaz liderazgo del presidente Trump y de los esfuerzos estadounidenses por promover la paz y la libertad religiosa, así como de la necesidad de claridad moral y valentía en todo el mundo”.

También señalaban que el Papa León había recibido “una camiseta de la selección de Estados Unidos para el Mundial, una pelota de béisbol conmemorativa de Freedom 250 y una tarta de manzana casera” de parte de la familia Burch, según la publicación.

En un mensaje dirigido a los periodistas, la Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó el 4 de julio la visita, afirmando que “tras aceptar una invitación del embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, el Santo Padre visitó la residencia del embajador la tarde del sábado 4 de julio, con motivo de la fiesta nacional”.

En el hilo de la publicación se añadía que el Papa León había confirmado durante la visita que anima a la selección de Estados Unidos durante este mundial.

En Lampedusa para el 4 de julio, el Papa León insta a los cristianos a ofrecer refugio seguro a los migrantes

Por Courtney Mares
LAMPEDUSA, ITALIA (OSV News) – El Papa León XIV viajó a la pequeña isla italiana de Lampedusa el 4 de julio; allí depositó un arreglo floral en las tumbas de los migrantes que se ahogaron al intentar llegar a Europa y celebró una Misa al aire libre, en la que exhortó a los católicos a ser buenos samaritanos y ofrecer compasión a quienes sufren al emprender la peligrosa travesía por mar.

“No he venido a pronunciar discursos, sino a celebrar la Eucaristía, signo supremo de la presencia de Cristo entre nosotros. El gesto de Jesús de partir el pan para entregarse a sí mismo da sentido y fuerza a nuestros actos cotidianos de ayuda y de compartir”, dijo el Papa León a la multitud antes de celebrar la Misa en una explanada con vistas al puerto principal de Lampedusa.

“Pero los gestos, para ser humanos, requieren un corazón. Por eso nos hemos reunido aquí: para recibir de Cristo el amor que solo Él puede darnos, a fin de que el mundo de hoy y de mañana sea más humano, para todos”.

–La peligrosa travesía de los migrantes–

Desde hace años, Lampedusa es una de las principales puertas de entrada a Europa para los migrantes que cruzan el Mediterráneo desde Túnez y Libia, una travesía que se ha cobrado miles de vidas.

En abril, la Guardia Costera italiana recuperó 19 cadáveres y rescató a 58 personas tras interceptar una embarcación precaria en dificultades a unas 80 millas náuticas al sur de Lampedusa, según informó Associated Press. El pasado mes de agosto, una embarcación que transportaba a cerca de 100 migrantes volcó en aguas internacionales cerca de la isla, causando la muerte de al menos 26 personas.

Durante su homilía, el Papa León describió los mares que rodean Lampedusa como “un camino peligroso, como el que bajaba de Jerusalén a Jericó” en la parábola del Buen Samaritano, narrada en el Evangelio de Lucas.

“El mar se ha quedado con los otros, aquellos que no han conseguido llegar a donde esperaban. Sin embargo, sentimos su presencia, que nos interpela tanto como la de aquellos que han desembarcado, necesitados de atención y ayuda”.

–En recuerdo de los fallecidos–

El Papa llegó a la isla, situada más cerca de la costa del norte de África que de la Italia continental, poco antes de las 9 de la mañana. Su primera parada fue un cementerio, donde depositó flores sobre las tumbas de migrantes fallecidos en el mar. A continuación, visitó la “Porta d’Europa” (Puerta de Europa), un monumento de la isla, donde caminó de la mano de niños migrantes en aquella ventosa jornada estival.

Unos 14.000 migrantes llegaron a las costas italianas durante los primeros seis meses de 2026, según el ACNUR. Cerca del 60 % de esa cifra llegó a Lampedusa, una isla que apenas abarca unos 20 kilómetros cuadrados (unas 8 millas cuadradas).

Desde allí, el Papa se dirigió al muelle Favaloro, donde bendijo una placa que dedicaba el muelle al difunto Papa Francisco y saludó a un grupo de migrantes acompañados por la Cruz Roja, antes de celebrar la Misa ante unos 4.000 asistentes.

“He venido a agradecerles, hermanos y hermanas de Lampedusa, por la proximidad que muchos entre ustedes han decidido ejercitar”, dijo el Papa a la multitud durante la Misa. “Ha sucedido una vez más el milagro de la compasión… una revolución interior que hace brotar en nosotros el ‘sentir’ de Dios y ensancha los pensamientos, el corazón y la vida”.

–Un momento importante para rezar–
Entre los asistentes a la Misa papal se encontraba Giuseppe Capizzi, de 24 años, quien viajó durante ocho horas en un transbordador nocturno junto a unas 70 personas de su parroquia de San Francisco en Canicattì, Sicilia, para asistir a la Misa con el Papa.

“Llevaba mucho tiempo esperando este día y estoy absolutamente emocionado”, declaró Capizzi a OSV News.

El padre Mikolaj Dobosz, de Varsovia, Polonia, recorrió una distancia aún mayor para estar presente en la Misa.

El sacerdote polaco, que ha dedicado los últimos años a acoger en su parroquia a madres y niños refugiados ucranianos, expresó que consideraba este un momento importante para rezar junto al Papa por los migrantes y por las personas que sufren.

“En Polonia trabajamos mucho con migrantes, no provenientes de África o de Oriente Medio, sino principalmente de Ucrania. Trabajo con niños de Ucrania y me alegra mucho rezar con el Papa por las personas que sufren”, declaró el padre Dobosz.

Uno de los pocos estadounidenses presentes en la Misa papal celebrada el Día de la Independencia de Estados Unidos fue el padre Daniel Groody, profesor de teología en la Universidad de Notre Dame y miembro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano.

“El Papa, especialmente ahora en el 4 de julio, está señalando en qué consiste la verdadera libertad. La verdadera libertad radica en la capacidad de amar”, declaró el padre Groody a OSV News.

“Creo que él continúa la tradición de la Iglesia, que siempre ha reconocido que todos somos creados a imagen y semejanza de Dios, y que realmente desea resaltar la dignidad que a menudo se ve menoscabada en la sociedad actual”.

–Siguiendo los pasos del Papa Francisco–
La visita del Papa León se produce 13 años después de que el Papa Francisco visitara Lampedusa en julio de 2013, atrayendo la atención sobre la isla al elegirla como destino de su primer viaje fuera de Roma tras su elección como pontífice, en un gesto de solidaridad con los migrantes trasladados clandestinamente desde el norte de África.

La migración ha sido una preocupación constante para el Papa León desde su elección en mayo de 2025. En junio, se reunió con migrantes y organizaciones de ayuda locales en las Islas Canarias, España, otro importante punto de entrada para quienes cruzan desde África, donde instó a los gobiernos a establecer vías migratorias legales y seguras y a reforzar las labores de rescate y asistencia, al tiempo que reivindicaba el “derecho a no tener que migrar”, es decir, el derecho de las personas a permanecer en sus lugares de origen libres de hambre, guerra, persecución y violencia.

“Es un gesto magnífico que el Papa León, al inicio de su pontificado, haya decidido venir aquí a Lampedusa, tal como hizo el Papa Francisco, para reconocer que la Iglesia debe estar siempre en las periferias”, afirmó el padre Groody.

“La Iglesia debe acompañar siempre a quienes luchan por llevar una vida más digna y resaltar la importancia del vínculo entre fe y justicia, un elemento verdaderamente esencial de nuestra fe”.

–’Todos tenemos en Dios un puerto seguro’–

La visita del Papa León XIV a Lampedusa tuvo lugar un día después de que pronunciara un discurso virtual ante una asamblea en el Centro Nacional de la Constitución de Filadelfia, que le otorgó la Medalla de la Libertad 2026 por su labor en la promoción de la libertad religiosa y la libertad de conciencia. En dicho discurso, habló con vehemencia sobre la importancia del “derecho a la vida” desde la concepción hasta la muerte natural.

En su homilía en Lampedusa, el Papa León XIV afirmó que la parábola del Buen Samaritano nos enseña que “el amor está siempre en la libertad y la libertad está en las decisiones”.

Añadió que “antes de cualquier otra consideración intelectual o convicción ideológica, el impacto con quien yace delante de nosotros, despojado de todo, llama a la proximidad”.

“Hay también quien elige no hacerse prójimo”, comentó el Papa, y añadió: “tiempo de reconocer y afirmar que la pertenencia religiosa no debe convertirse jamás en motivo de discriminación, como si la fe tuviera límites y no fuera, en cambio, llamada universal a la salvación”.

(Courtney Mares es editora de asuntos vaticanos para OSV News. Síguela en X en @catholicourtney.cimiento)

Breves de la Nación y el Mundo

Los fieles cantan himnos mientras participan en una procesión eucarística el 5 de julio de 2026 por las calles de Filadelfia, la cual marcó la conclusión de la Peregrinación Eucarística Nacional de 2026 en dicha ciudad, en el marco de las celebraciones del 250.º aniversario de la nación. (Foto OSV News/Gina Christian)

NACIÓN
PHILADELPHIA (OSV News) – Al concluir la Peregrinación Eucarística Nacional de 2026, en medio de la celebración del 250.º aniversario de los Estados Unidos, “el camino continúa”, afirmó el arzobispo Nelson J. Pérez de Filadelfia. Y añadió: “Todos caminamos hacia un mismo lugar”, y ese camino conduce al amor de Dios, “poderoso, ransformador y vivificante”. El arzobispo fue el celebrante principal y pronunció la homilía en la liturgia de clausura de la peregrinación, que tuvo lugar el 5 de julio en la Catedral Basílica de San Pedro y San Pablo en Filadelfia, la penúltima parada de la ruta de la peregrinación. Al inicio de la misa, el papa León XIV –el primer papa nacido en Estados Unidos– se dirigió a los fieles mediante un mensaje de video pregrabado, en el que señaló que la “sólida, aunque en gran parte desconocida, herencia eucarística” de la nación «debe seguir sirviendo como fuente tanto de renovación como de unidad». La peregrinación llegó a Filadelfia el 2 de julio, tras haber recorrido la mayor parte de las 13 colonias originales del país –abarcando 18 diócesis y arquidiócesis, así como dos eparquías católicas orientales– desde su inicio el 24 de mayo. A pesar de la ola de calor que se vive, los peregrinos recorrieron a pie una ruta de procesión eucarística de dos millas después de la misa del 5 de julio, dirigiéndose al Santuario Nacional de San Juan Neumann para la bendición. La “presencia perdurable” del “cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad” de Cristo en el sacramento del altar fue ofrecida como un “regalo” que reúne a los fieles, dijo el arzobispo Pérez durante su homilía en la catedral. “Nos transforma. Nos conquista”.

VATICANO
CASTEL GANDOLFO, Italia (OSV News) – El papa León XIV ha llegado a la residencia papal de verano en Castel Gandolfo, donde pasará casi tres semanas descansando, rezando y leyendo antes de regresar al Vaticano el 27 de julio. Su regreso revive una tradición papal centenaria que se había interrumpido bajo el pontificado del papa Francisco, quien optó por permanecer en el Vaticano y convirtió la residencia en un museo. La finca, ubicada en la cima de una colina a unas 15 millas al sureste de Roma, ha servido como refugio de verano papal desde 1626, cuando el papa Urbano VIII se alojó allí por primera vez. La propiedad de Castel Gandolfo abarca más de 135 acres, incluyendo 74 acres de jardines y 62 acres de tierras de cultivo, además de tres residencias. Antes de partir de Roma, el Papa León también pidió oraciones por intercesión del recién beatificado Francisco Javier Truong Buu Diep y recordó en sus oraciones a las víctimas del terremoto y al pueblo de Venezuela. “Sigo recordando en mis oraciones a las víctimas del terremoto y a todo el pueblo venezolano”, dijo. “Que el Señor los sostenga en este momento de gran dificultad”, agregó.

MUNDO
MANAGUA, Nicaragua (OSV News) – Según informes, otro obispo nicaragüense ha desaparecido tras ser detenido por la policía, lo que intensifica la preocupación por el trato que el gobierno dispensa a la Iglesia católica. El obispo Juan Abelardo Mata fue detenido el 29 de junio, un día después de celebrar la misa en Estelí y pedir a los fieles que oraran por la Iglesia perseguida. El Ministerio del Interior de Nicaragua afirmó en un comunicado del 4 de julio que el obispo, de 80 años, “ha regresado a su casa, donde se encuentra en perfectas condiciones”. Sin embargo, observadores de la Iglesia y la abogada exiliada Martha Patricia Molina afirmaron que nadie cercano a él lo havisto. “Hasta que la dictadura no presente al obispo emérito Juan Abelardo Mata sano y salvo en su casa, cualquier comunicado que emitan es una mentira”, dijo Molina en una publicación en X. Ella y otras personas también informaron que el padre Francisco Morales fue detenido y que se desconoce su paradero. El Departamento de Estado de EE. UU. condenó lo que calificó como la detención arbitraria del obispo Mata y renovó sus críticas al gobierno de Ortega-Murillo por persecución religiosa. El caso pone de relieve años de presión sobre la Iglesia de Nicaragua, que incluyen arrestos, exilio, restricciones al ministerio y ordenaciones bloqueadas. Más de 300 sacerdotes, religiosos y seminaristas, junto con cuatro obispos, viven actualmente en el exilio, según Molina.

CIUDAD DE MÉXICO (OSV News) – Mientras México organizaba el Mundial de 2026 junto con Estados Unidos y Canadá, la fe se convirtió en parte de la historia del torneo. Los aficionados llenaron la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México vestidos con camisetas verdes, rezaron ante un Niño Jesús ataviado con la indumentaria de la selección nacional e hicieron “mandas” –o votos sagrados– pidiendo a Dios y a Nuestra Señora de Guadalupe el éxito futbolístico. El sueño de México terminó el 5 de julio con una derrota por 3-2 ante Inglaterra en su partido de octavos de final, pero la trayectoria del equipo desató grandes celebraciones y renovó el orgullo nacional. Los líderes de la Iglesia elogiaron la unidad y la esperanza que rodearon el torneo, al tiempo que instaron a los mexicanos a no ignorar problemas más profundos, como la violencia y la crisis de las aproximadamente 135 000 personas desaparecidas en el país. El padre jesuita Jorge Atilano dijo que el Mundial ha sido tanto una celebración como una distracción de los desafíos de México. Para muchos católicos, la imagen de un Niño Jesús con los colores de México plasmó una convicción familiar: la fe y el fútbol a menudo se unen en la misma oración.

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January 16, 2026

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October 10

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September 12

Tome Nota

RIPLAY – Sábado, 25 de julio, de 8:30 a 12:00 Taller (en español) en St. Matthew, para quienes estén interesados en la música litúrgica y, en general, en aprender sobre los servicios de culto católicos. ¡Todo el mundo es bienvenido!

Vírgenes, Santos y
Días Festivos

San Apolinar.
Dia de la Independencia de
Columbia.
20 de julio

San Marcos, Evangelista.
21 de julio

Santa María Magdalena.
22 de junio

Santa Brigida.
23 de julio

San Santiago, Apóstol.
25 de julio

Natalicio de José Celsa Barbosa, Puerto Rico.
27 de julio

Nuestra Señora de la Paz
América Latina Dia da la
Independencia de Peru.
28 de julio

Santos Marta, María y Lázaro
29 de julio
La Transfiguración del Señor.
El Santo de la Salud, Puerto Rico.
Día de la Indopendencia de
Bolivia.
6 de agosto

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El Vaticano declaró a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X ‘en cisma’. ¿Qué significa esto?

Por Paulina Guzik, OSV News

(OSV News) – El Vaticano ha declarado a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (SSPX) “en cisma” después de que este grupo tradicionalista consagrara a cuatro obispos sin mandato papal, lo que marca la ruptura más grave en la Iglesia desde las consagraciones episcopales no autorizadas del arzobispo Marcel Lefebvre en 1988.

En una medida sorprendente, el Vaticano también declaró inválidos los sacramentos de la penitencia y el matrimonio si se celebraban dentro de la fraternidad cuyos adherentes son a veces conocidos como lefebvristas.

El decreto también señaló: “Se advierte a los clérigos y a los fieles laicos que no se adhieran al cisma de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, ya que incurrirían ipso facto en la pena de excomunión latae sententiae”.

En un caso en que la historia se repite tras la excomunión en 1988 del fundador de la sociedad junto con cuatro obispos a quienes él consagró sin mandato papal, el Vaticano excomulgó el 2 de julio a cuatro obispos de la FSSPX consagrados sin la autorización del Papa en el seminario de la sociedad en Écône, Suiza, junto con dos obispos que dirigieron la celebración litúrgica del 1 de julio.

A pesar de las advertencias dirigidas al Superior General de la FSSPX, el obispo Alfonso de Galarreta dirigió la liturgia de consagración el 1 de julio, acompañado por el obispo Bernard Fellay, y así “cometió un acto de naturaleza cismática mediante la consagración episcopal de cuatro presbíteros, sin mandato pontificio y en contra de la voluntad del Sumo Pontífice”, afirmó el Dicasterio para la Doctrina de la Fe en un decreto del 2 de julio, publicado en italiano.

Los obispos rebeldes, señaló el DDF, “han incurrido ipso facto en una excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica”, donde latae sententiae significa “automática” o “por el propio acto” en latín.

Los cuatro obispos de la FSSPX recién consagrados -los padres Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier- también fueron excomulgados, señaló el DDF en un documento firmado por el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del DDF; el arzobispo John Kennedy, secretario de la sección disciplinaria; y monseñor Armando Matteo, secretario de la sección doctrinal del dicasterio.

Se requiere el mandato apostólico para proceder a las consagraciones episcopales, y la fraternidad no contaba con él para la ceremonia del 1 de julio, un hecho que reconocieron públicamente.

Durante las consagraciones episcopales, el padre Foucauld Le Roux, secretario general de la fraternidad sacerdotal, leyó la declaración en la que la fraternidad “expone las razones que justifican estas consagraciones en las circunstancias actuales de la Iglesia”, afirmando que “las autoridades de la Iglesia están imbuidas de un espíritu contrario al de la Fe y obran contra la Sagrada Tradición”.

El padre Davide Pagliarani, superior general de la sociedad, en su sermón del 1 de julio calificó la consagración como “medios excepcionales, proporcionados a esta necesidad” y en consonancia con el “deber de conservar la fe que la Iglesia siempre ha enseñado”.

Al señalar que “hay quienes podrían considerar que estamos ante un dilema”, el padre Pagliarani afirmó que la FSSPX no eligió “entre la fe y la Iglesia”. 

La exposición de motivos que acompañó al decreto del DDF incluía medidas que afectaban tanto a los ministros de la sociedad como a los fieles laicos, precedida por la nota de que desde la época de San Pablo VI “hasta las últimas conversaciones, celebradas recientemente en este Dicasterio, los múltiples intentos por reconducir a los adherentes al movimiento iniciado por monseñor Marcel Lefebvre a la plena comunión con la Iglesia católica han resultado infructuosos”.

Al señalar que “esta situación se ha agravado aún más a causa de las recientes consagraciones episcopales celebradas sin mandato pontificio, en contra de la voluntad del Santo Padre y en abierta violación del derecho canónico”, el dicasterio afirmó que “dicho acto constituye el delito de cisma, con las consecuencias canónicas que ello conlleva para los ministros sagrados y los fieles laicos implicados”.

En un memorándum firmado por el mismo grupo de prelados que el decreto, el DDF afirmó que “los ministros sagrados pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X se encuentran en cisma y, por lo tanto, deben ser considerados cismáticos”, citando la carta de 1988 de San Juan Pablo II “Ecclesia Dei” y la Nota Explicativa de 1996 del Consejo Pontificio (ahora Dicasterio) para los Textos Legislativos sobre la excomunión por cisma incurrida por los adherentes al movimiento del arzobispo Lefebvre (1905-1991).

Según el canon 751 del Código de Derecho Canónico, el cisma es “el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos”.

Según el punto cinco de la Nota Explicativa de 1996, la “excomunión de latae sententiae por cisma afecta a aquellos fieles laicos que ‘se adhieren formalmente’ a dicho movimiento cismático”, señalando que la “adhesión formal al cisma” debe “implicar dos elementos complementarios”. Uno es de “naturaleza interna”, y consiste en “compartir libre y conscientemente la esencia del cisma”, es decir, que seguir el camino del fundador de la FSSPX “se anteponga a la obediencia al Papa”; y el segundo es de “carácter externo”, cuyo signo más evidente será “la participación exclusiva en los actos ‘eclesiales’ lefebvrianos, sin tomar parte en los actos de la Iglesia Católica”.

Según el canonista padre Jan Dohnalik, canciller de la Arquidiócesis de Cracovia, Polonia, la expresión “participación exclusiva” significa que “la participación ocasional de los laicos no implica automáticamente participar en el cisma, pero sí lo hace la elección consciente y permanente de participar en las liturgias de la FSSPX”. Por ejemplo, “si un familiar o amigo del obispo consagrado sin mandato papal simplemente asistiera a esa Misa del 1 de julio, no se encontraría automáticamente en cisma con la Iglesia Católica; pero si decidiera deliberadamente participar en las liturgias de la FSSPX en el futuro, ignorando la autoridad papal del Pontífice Romano, eso sí sería participar en un cisma”.

La extensa lista de documentos relacionados con la FSSPX, que abarca casi cuatro décadas, demuestra el largo proceso del Vaticano para tratar de llegar a un acuerdo con el grupo tradicionalista.

Durante décadas -desde 1988, cuando San Juan Pablo II excomulgó al fundador de la Fraternidad, el arzobispo Lefebvre, y a cuatro obispos consagrados sin mandato papal en su carta apostólica “Ecclesia Dei”-, el Vaticano había buscado diversas formas de reintegrar a los miembros de la FSSPX a la vida de la Iglesia Católica.

El Papa Benedicto XVI levantó las excomuniones de los cuatro obispos en 2009, lo que abrió el camino para conversaciones más regulares.

Durante el Año de la Misericordia 2015-2016, el Papa Francisco estableció disposiciones especiales para validar la absolución otorgada por los sacerdotes de la FSSPX a través del sacramento de la confesión. Una vez concluido el Año Santo, extendió esa disposición “de modo que a nadie le falte el signo sacramental de la reconciliación a través del perdón de la Iglesia”.

En abril de 2017, el difunto pontífice siguió impulsando iniciativas encaminadas a la reconciliación con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (también conocida como SSPX por sus siglas en inglés), al permitir que sus obispos garantizaran la validez de los matrimonios celebrados en las comunidades tradicionalistas.

El obispo Galarreta es la encarnación de la misericordia que el Vaticano ha mostrado desde hace mucho tiempo hacia la FSSPX. Fue consagrado obispo por el arzobispo Lefebvre en 1988 y fue excomulgado por San Juan Pablo II, pero en 2009, el Papa Benedicto XVI declaró la remisión de la excomunión. Y ahora, en 2026, ha sido excomulgado por segunda vez tras dirigir la celebración litúrgica de las consagraciones episcopales el 1 de julio.

Tras la ceremonia del 1 de julio, el Vaticano tomó medidas para extender su decreto a toda la Fraternidad, incluidos los laicos, y declaró que los fieles laicos “que se adhieran formalmente a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X” en las condiciones establecidas en la Nota explicativa del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos de 1996 “se considerarán cismáticos y excomulgados”.

La Santa Sede advirtió que “los ministros consagrados de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X administran los sacramentos de forma ilícita”, declarando inválidos los sacramentos de la penitencia y el matrimonio administrados por sacerdotes de la FSSPX.

La celebración de la Misa y la confección de la Eucaristía, al ser realizadas por un sacerdote ordenado, siguen siendo válidas, aunque ilícitas. Los sacramentos de la penitencia y el matrimonio requieren una autorización, o facultad, de la que carece la fraternidad.

Según el canon 966 del Código de Derecho Canónico, “para absolver válidamente de los pecados se requiere que el ministro, además de la potestad de orden, tenga facultad de ejercerla sobre los fieles a quienes da la absolución”; a un sacerdote se le puede otorgar esta facultad “tanto ipso iure como por concesión de la autoridad competente”.

Según el canon 1111, “mientras desempeñan válidamente su oficio, pueden delegar a sacerdotes y a diáconos la facultad, incluso general, de asistir a los matrimonios dentro de los límites de su territorio”; en el caso de obispos consagrados sin mandato papal, la autoridad local para otorgar dicha facultad no existe.

El padre Dohnalik señaló que se debe advertir a los fieles de la Iglesia que recibir los santos sacramentos en la Fraternidad Sacerdotal San Pío X “conlleva una amenaza real para la vida de fe, y que sacramentos tan importantes como la penitencia y el matrimonio son simplemente inválidos”.

“La Iglesia, como madre bondadosa, acogerá con sincero afecto y viva solicitud a todos aquellos que deseen volver a la plena comunión”, concluyeron los prelados de la DDF, señalando a los nuncios apostólicos como quienes “establecerán los procedimientos que los Ordinarios podrán utilizar en los distintos casos”.

El canonista destacó en una conversación con OSV News que la medida tomada por el pontífice, cuyo lema episcopal es “In Illo uno unum” -o, literalmente, “En el Uno, somos uno”-, fue un paso muy necesario para la unidad de la Iglesia.

“Precisamente porque la unidad de la Iglesia es tan querida para el corazón del Santo Padre, tuvo que anunciar la amenaza que representa este trágico paso dado por los lefebvrianos”, dijo el padre Dohnalik, y agregó que el Papa estaba actuando “como un buen pastor que no rehúye el peligro, sino que quiere proteger a su rebaño”.

El canonista recordó que, en la fiesta de los santos Pedro y Pablo, el Papa León instó al superior de la sociedad a apartarse del camino de la división y a abstenerse de seguir adelante con el acto cismático “porque desgarrar la Túnica inconsútil de Cristo es un pecado de extrema gravedad”.

“Preocupado por los fieles que tal vez no comprendan el inmenso daño espiritual asociado a la separación de la comunión con el Papa y la Iglesia, el Santo Padre tomó esta medida, triste pero necesaria, de declarar la excomunión, la cual simplemente pone de manifiesto las dramáticas consecuencias de este acto cismático”, declaró el padre Dohnalik a OSV News.

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF) señaló en el memorando que “se exhorta a todos los fieles a permanecer firmes en la comunión con el Romano Pontífice, con los obispos en comunión con él y con toda la Iglesia” y a “abstenerse de participar en las celebraciones y actividades” promovidas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX).

(Paulina Guzik es editora internacional de OSV News. Sígala en X en @Guzik_Paulina)

Nueve cosas que hay que saber sobre las excomuniones de la FSSPX

Por OSV News

(OSV News) – El 1 de julio, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (conocida como FSSPX -o SSPX, por sus siglas en inglés) consagró ilícitamente a cuatro nuevos obispos sin autorización de la Santa Sede, lo que llevó al Papa a declarar que sus obispos, clero y laicos formalmente afiliados se encontraban en cisma con la Iglesia Católica. A continuación, se presenta una breve reseña sobre la SSPX, lo sucedido y por qué es importante.

  1. La FSSPX surgió como reacción al Concilio Vaticano II. El arzobispo Marcel Lefebvre (1905-1991), un francés que como obispo había sido un líder eclesiástico clave en el África francesa, fundó esta sociedad de sacerdotes en 1970 en Friburgo, Suiza. Sus sacerdotes celebran los sacramentos según el Misal Romano de 1962, que había sido promulgado antes del Concilio Vaticano II, pero sustituido por textos litúrgicos revisados en 1969. La fraternidad sacerdotal ha sido excomulgada en dos ocasiones por consagrar obispos sin el permiso de la Santa Sede.

La Fraternidad tiene su sede en Menzingen, Suiza, y cuenta con un seminario internacional en Écône, Suiza, donde tuvieron lugar las consagraciones del 1 de julio. En Estados Unidos, cerca de 100 sacerdotes de la FSSPX residen en 20 casas o “prioratos” y desarrollan su actividad en unos 120 lugares -denominados “misiones” o “capillas”-, según su sitio web. Su sede estadounidense se encuentra en Platte City, Missouri, a unos 48 kilómetros (30 millas) al norte de Kansas City.

Según la FSSPX, el arzobispo Lefebvre eligió a San Pío X -quien fue papa entre 1903 y 1914- como patrón de la Fraternidad debido al compromiso de dicho pontífice con la integridad del sacerdocio.

  1. Antes del cisma más reciente, la FSSPX ya tenía un estatus irregular con respecto a la Iglesia Católica, situación que se originó décadas atrás. Al parecer, la fraternidad perdió el permiso eclesiástico para existir -otorgado por la autoridad eclesiástica competente- en 1975. Un año después, el arzobispo Lefebvre fue suspendido tras ordenar sacerdotes en contra de la voluntad expresa de las autoridades eclesiásticas.

En 1988, San Juan Pablo II excomulgó al arzobispo Lefebvre y a los cuatro obispos que este consagró ese mismo año sin mandato papal. Sus ordenaciones episcopales fueron válidas pero ilícitas, es decir, no autorizadas.

Todos los actos posteriores de ordenación realizados por dichos obispos se han visto afectados. Los actos de jurisdicción -tales como la asistencia a matrimonios y la absolución de los pecados- son inválidos. Otras acciones sacramentales se consideran válidas, aunque ilícitas.

En el decreto del 2 de julio de 2026 por el que se declaraba la excomunión, la Santa Sede afirmó explícitamente que los sacramentos de la penitencia y el matrimonio administrados en el seno de la fraternidad son inválidos.

  1. No se debe confundir a la FSSPX con otras comunidades que celebran la Misa tradicional en latín. Muchas comunidades católicas en comunión con la Santa Sede celebran la Misa según el Misal Romano de 1962, comúnmente llamado Misa tradicional en latín (o TLM, por sus siglas en inglés).

En 2007, el Papa Benedicto XVI promulgó “Summorum Pontificum”, documento que amplió el permiso para que los sacerdotes celebraran la Misa preconciliar. En 2021, el Papa Francisco promulgó “Traditionis Custodes”, una normativa que restringió el uso de la forma preconciliar de la Misa. No obstante, muchos obispos -incluidos los de Estados Unidos- han seguido facilitando la celebración de esta forma de la Misa dentro de los nuevos parámetros.

Los sacerdotes miembros de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP -Priestly Fraternity of St. Peter), por ejemplo, celebran los sacramentos exclusivamente según el misal de 1962 y están en comunión con la Santa Sede. (Esta sociedad fue fundada en 1988 por sacerdotes que abandonaron la FSSPX tras las consagraciones episcopales ilícitas realizadas por el arzobispo Lefebvre ese mismo año). Los sacerdotes de la FSSP desarrollan su labor a nivel internacional y prestan servicio pastoral en 39 diócesis de Estados Unidos.

Otros ejemplos de órdenes religiosas dedicadas exclusivamente a celebrar la liturgia y los sacramentos según la forma del rito romano anterior al Concilio Vaticano II, y que tienen un estatus regular dentro de la Iglesia Católica, son el Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote (Institute of Christ the King Sovereign Priest) y el Instituto del Buen Pastor (Institute of the Good Shepherd).

  1. Los líderes de la FSSPX afirman que la Fraternidad no se encuentra en cisma y sostienen que todos los sacramentos y actos de jurisdicción son válidos. No obstante, las discrepancias del arzobispo Lefebvre con la Iglesia Católica incluían su negativa a adoptar la reforma posconciliar del orden de la Misa, la cual la FSSPX considera deficiente o portadora de “elementos heréticos”.

El arzobispo Lefebvre y sus seguidores también cuestionaron –y en algunos casos rechazaron públicamente– la propia ortodoxia de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, especialmente la Declaración sobre la libertad religiosa, “Dignitatis Humanae”. Mientras algunos argumentaban que dicha declaración suponía un cambio en la doctrina, la Iglesia la reconoció como un desarrollo doctrinal sobre la dignidad de la persona humana.

En un comunicado que incluía una “profesión de fe” de 28 páginas, publicada el 24 de junio, la FSSPX declaró que la Iglesia Católica se enfrenta a presiones internas y externas “empujan en todas las direcciones posibles, excepto -a nuestro parecer -la correcta”. Otras enseñanzas católicas que la FSSPX desestimó en dicho comunicado incluían aspectos del ecumenismo, las reformas litúrgicas posconciliares, la sinodalidad y la libertad religiosa.

  1. La Santa Sede ha buscado un camino hacia la plena reconciliación. Durante décadas, funcionarios del Vaticano han procurado vías para reintegrar plenamente a los miembros de la FSSPX en la vida de la Iglesia Católica. Las conversaciones entre la Santa Sede y la fraternidad comenzaron bajo el pontificado de San Juan Pablo II y continuaron durante los pontificados de Benedicto XVI y Francisco. El Papa Benedicto levantó las excomuniones de los cuatro obispos en 2009, abriendo así el camino para conversaciones más regulares. El Vaticano dejó claro que, en aquel momento, la fraternidad se encontraba en una situación canónica irregular, pero no en cisma.

Durante el Año de la Misericordia (2015-2016), el Papa Francisco estableció disposiciones especiales para validar la absolución impartida por los sacerdotes de la FSSPX en el sacramento de la confesión. Tras finalizar el Año Santo, prorrogó dicha medida “de modo que a nadie le falte el signo sacramental de la reconciliación a través del perdón de la Iglesia”.

En abril de 2017, el pontífice continuó impulsando iniciativas orientadas a la reconciliación con la FSSPX, permitiendo que sus obispos garantizaran la validez de los matrimonios celebrados en sus comunidades tradicionalistas.

La carta apostólica “Ecclesia Dei” de 1988 de San Juan Pablo II, promulgada en respuesta a las consagraciones ilícitas, estableció una comisión pontificia del mismo nombre con la “tarea de colaborar con los obispos, con los dicasterios de la Curia Romana y con los ambientes interesados, para facilitar la plena comunión eclesial de los sacerdotes, seminaristas, comunidades, religiosos o religiosas” vinculadas a la FSSPX y “que deseen permanecer unidos al Sucesor de Pedro en la Iglesia Católica”.

En 2019, el Papa Francisco suprimió la comisión “Ecclesia Dei” y transfirió sus responsabilidades al Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

  1. La Santa Sede le dijo a los líderes de la FSSPX que no consagraran nuevos obispos. En febrero, el padre Davide Pagliarani, superior general de la FSSPX, anunció que la sociedad procedería a la consagración de nuevos obispos el 1 de julio, tras una ruptura en la comunicación con el Vaticano al quedar sin respuesta las solicitudes de audiencia con el Papa León.

El cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, ofreció continuar el diálogo con la FSSPX a condición de que la sociedad suspendiera su decisión de consagrar nuevos obispos. Tras la negativa de la FSSPX a aceptar esta condición, el cardenal Fernández declaró que la consagración de obispos sin mandato papal se consideraría “un acto cismático” y conllevaría la excomunión.

El Código de Derecho Canónico de la Iglesia define el cisma como “el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos” (Canon 751).

  1. El Papa León pidió públicamente a la FSSPX que no procediera con las consagraciones. El 30 de junio, el Papa León hizo un llamamiento a la FSSPX para que no siguiera adelante con las consagraciones. “Los exhorto a que consideren atentamente el bien espiritual de los fieles, porque el acto cismático que llevaren a cabo los privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso válida de los sacramentos que ellos aman y buscan para la propia santificación”, escribió el Papa León. La respuesta del padre Pagliarani indicó que la Sociedad planeaba seguir adelante con las consagraciones, al tiempo que insistía en que el grupo “no es cismático ni hostil a la Iglesia”.

Después de que la FSSPX procediera con las consagraciones ilícitas el 1 de julio, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF) del Vaticano declaró el 2 de julio que los seis obispos de la FSSPX habían quedado excomulgados, y advirtió al clero y a los laicos que no “se adhirieran al cisma” y, por consiguiente, incurrieran también en la excomunión.

  1. Uno de los cuatro obispos consagrados ilícitamente el 1 de julio es originario de Estados Unidos. El obispo Michael Goldade, natural de Dakota del Norte, creció en St. Marys, Kansas, un enclave de la comunidad de la FSSPX. Es rector del Seminario Santo Tomás de Aquino de la FSSPX en Dillwyn, Virginia.
  2. El Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha establecido procedimientos para quienes decidan abandonar la FSSPX y restablecer la comunión con la Iglesia Católica. Las instrucciones detallan las acciones específicas que deben llevar a cabo los sacerdotes ordenados en la comunidad de la FSSPX o aquellos afiliados a ella tras haber recibido una ordenación lícita. Los procedimientos para los laicos son más matizados, ya que los pasos para recuperar la comunión dependen del grado de vinculación que mantengan con la comunidad y las ideas de la FSSPX.

Graduates around the diocese

CLINTON – Graduating seniors from Holy Savior Parish and Immaculate Conception Mission were recognized during the Senior Recognition Mass on May 17 at Holy Savior Church. Front row, from left, are Typhanie Teague of Immaculate Conception in Raymond, Hayden Rogers, Kylin Mraz, Kathryn Callegan and Clara McCombs. Back row, from left, are Father Tom McGing, Dominic Weisenberger, Drew Harris and Justus Offiah. Not pictured is Madelyn Rives. (Photo by Hunter Yentzen)
MERIDIAN – Kaitlyn Latimer leads the walk through the halls of St. Patrick Catholic School. Following behind are Radiance Smith, Freeda Ramirez, Fredy Ramirez, Deontae Hopper and Christian Hornsby. All the seniors are graduates of Meridian High School. (Photo by Helen Reynolds)
MERIDIAN – Graduating seniors Thomas Saylor, Mary Lee Gregory, Arely Gomez-Moreno, Vanessa Espino and Evelyn Gutierrez were recognized during a Class of 2026 celebration at St. Patrick Parish. (Photo by John Harwell)
MERIDIAN – Graduating seniors pause for a photo during the annual “Senior Walk” at St. Patrick Catholic School. Pictured, from left, are Kaitlyn Latimer, Freeda Ramirez, Radiance Smith, Fredy Ramirez, Deontae Hopper, Christian Hornsby and Elizabeth Crudup (Anchor Christian Academy). (Photo by Helen Reynolds)
GRENADA – Graduating seniors Harlee Johnson, Katie O’Rear, Noah Oswalt, Gabriel “Gabe” Reyna and Phillip Messina pose for a photo during a Class of 2026 recognition at St. Peter Parish. (Photo by Mike Liberto)
GRENADA – Auston Strong, a member of St. Peter Parish, graduated from Mississippi State University. (Photo by Christy Strong)
CARTHAGE – Graduates from St. Anne Parish gather with Father Marco A. Sanchez, S.T., for a graduation recognition at St. Anne Church. Front row, from left, are Amy Vasquez, Briseyda López, Marly Temaj, Mary Matias, Andy López, Medwin Meza, Alexander Meljivar, Cristian Salvador and Edwar López. Second row, from left, are Alan Modesto, Kimberley Gómez, Estefany Matias, Shailee López, Father Sanchez, Beckham López, Michael Agustin and Henry Salvador. Third row, from left, are Felipe Ramírez, Ostin Salvador, Luis Pérez, Adner Salvador, Bryan Salvador, Alex Barahona and Dawin Carmona. (Photo courtesy of the parish)
CARTHAGE – Father Marco A. Sanchez, S.T., and college graduates Mary Matias, Alex Barahona and Henry Salvador pose for a photo during a Class of 2026 graduation celebration at St. Anne Parish. (Photo courtesy of the parish)
OXFORD – Graduates pose with Father Mark Shoffner following the Baccalaureate Mass at St. John the Evangelist Church on May 17. Front row, from left, are Mary Jubera, Addie Langley, Siobhan Ray, Wesley Claire LaFont, Eden Bodie, Lily Levy, Patton Helveston and Emily Newsom. Back row, from left, are Harrison Cole, Aydan Vasquez, Emeka Balthrop, Father Mark Shoffner, Charles Edmondson, Andrew Koestler and Elliott Chaney. (Photo by Jennifer Newsom)