Con una Misa y vigilia en Houston, los fieles honran a un inmigrante asesinado, expresan su dolor y piden justicia

Por James Ramos
HOUSTON (OSV News) – La muerte de Lorenzo Salgado Araujo tras un encuentro con agentes federales de inmigración ha conmocionado a una de las comunidades de inmigrantes más arraigadas de Houston.

Desde su muerte el 7 de julio, familiares, defensores de la comunidad y líderes de la Iglesia han cuestionado las circunstancias que rodearon su fallecimiento y han exigido que se rindan cuentas y se lleve a cabo una investigación exhaustiva.

El lugar donde murió se encuentra en el corazón de Magnolia Park de Magnolia Park, un barrio construido por generaciones de familias méxico-americanas e inmigrantes.

A lo largo de la calle Canal, las taquerías, las refresquerías y las carnicerías comparten cuadras con casas modestas, tiendas antiguas y negocios familiares que han sido un referente del East End durante décadas.

A solo una cuadra de distancia, la calle Canal se cruza con la avenida South Sgt. Macario García, que lleva el nombre del inmigrante mexicano y héroe de la Segunda Guerra Mundial quien se convirtió en el primer mexicano nacido en México en recibir la Medalla de Honor. La historia no se siente lejana en Magnolia Park. Está entretejida en los letreros de las calles.

El 25 de julio, más de 300 católicos, clérigos, familiares y simpatizantes de la comunidad se reunieron en Magnolia Park para una Misa de vigilia en honor a Salgado Araujo. Cientos de personas más se sumaron a una procesión de oración de 1,5 millas y una vigilia a la luz de las velas ese mismo día.

Justo antes de que cayera el atardecer sobre la calle Canal, donde terminó la procesión, y cientos de velas de la vigilia comenzaron a brillar contra la luz que se desvanecía en el East End, Ronaldo Salgado Araujo se alejó discretamente de la multitud.

No dijo nada. Simplemente caminó hasta un tramo de pavimento en la cuadra 6800 de la calle Canal, se agachó y tocó el suelo donde su padre había fallecido 18 días antes.

Ronaldo Salgado Araujo, de 29 años, hijo de Lorenzo Salgado Araujo, quien falleció tras un encuentro con agentes federales de inmigración en el barrio de Magnolia Park, en Houston, el 7 de julio de 2026, habla durante una procesión y vigilia de oración celebrada el 25 de julio en Magnolia Park. (Foto de OSV News/James Ramos, Texas Catholic Herald)

El momento duró apenas unos segundos, reflejando el tono sombrío de un día marcado por la oración y los pedidos de respuestas.

La tarde comenzó en la Iglesia del Inmaculado Corazón de María, un pilar de Magnolia Park, donde los fieles llenaron los bancos mientras el arzobispo Joe S. Vásquez de Galveston-Houston celebraba la Misa y hacía un llamado tanto a la compasión como a la reforma.

“La dignidad humana y la seguridad nacional no están en conflicto”, dijo el arzobispo Vásquez a la congregación en español. “Ambas son posibles si las personas de buena voluntad trabajan juntas”.

Durante la Misa, el arzobispo Vásquez reconoció el dolor que rodea la muerte de Salgado Araujo, al tiempo que la situó dentro de un marco moral más amplio.

“Como católicos que creemos que todas las personas son creadas a imagen y semejanza de Dios”, dijo, “lamentamos todas las situaciones en las que la vida humana llega a un final antinatural”.

El arzobispo Vásquez también evocó su declaración del 15 de julio tras la muerte de Salgado Araujo, al pedir una reforma migratoria significativa y el fin de las deportaciones indiscriminadas.

“Los Obispos Católicos estadounidenses han pedido repetidamente esfuerzos de aplicación (de la ley) que sean dirigidos, proporcionales y humanos”, escribió el arzobispo Vásquez en ese entonces, y agregó que una reforma duradera requiere “diálogo pacífico, respeto mutuo y un compromiso con la caridad”.

“Solo con la ayuda de Cristo y trabajando juntos tendremos una nación bajo Dios, con libertad y justicia para todos”, expresó.
Entre los familiares de Salgado Araujo que asistieron a la Misa se encontraba su hijo de 29 años, Ronaldo, quien junto con su novia llevó las ofrendas durante la procesión del ofertorio.

Después de la Misa, los fieles salieron al intenso calor de Houston y se reunieron en las afueras de la iglesia.

El obispo auxiliar Italo Dell’Oro, de Galveston-Houston, quien concelebró la Misa junto con varios otros sacerdotes locales, impartió una bendición antes de que comenzara la caminata.

Pronto, la procesión se extendió a lo largo de varias cuadras antes de terminar en el lugar donde murió Salgado Araujo.

El clero caminó junto a los feligreses. Las religiosas se abrían paso entre la multitud llevando velas, pancartas y rosarios. Líderes religiosos de diversas tradiciones se unieron a la procesión, organizada por una coalición interreligiosa con el apoyo de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado.

Mientras caminaban, los participantes rezaban el rosario y la coronilla de la Divina Misericordia en inglés y español. Los himnos flotaban entre las oraciones. Las respuestas resonaban en los almacenes, los escaparates y el tráfico que pasaba.

Los conductores tocaban la bocina en señal de apoyo. Algunos saludaban con la mano desde las ventanas abiertas. Otros levantaban los puños.

Durante la mayor parte del recorrido, Ronaldo Salgado Araujo llevó una gran cruz de madera adornada con rosas que sobresalía por encima de la procesión, proyectando a menudo una larga sombra sobre Navigation Boulevard mientras las nubes dejaban entrever el sol poniente.

A veces la apretaba con fuerza contra su rostro. Otras veces se apoyaba en ella mientras las oraciones y los cánticos continuaban a su alrededor.

Lázaro Contreras, director del ministerio hispano de la Arquidiócesis de Galveston-Houston, dijo que la presencia de la Iglesia tenía buscaba mostrar que acompaña tanto a la familia como a la comunidad en general.

“La Iglesia siempre está con nosotros en cada dimensión de nuestras vidas, y esta es una de ellas”, dijo Contreras. “La presencia de nuestros obispos, nuestros pastores, acompañando a su rebaño es muy importante para la familia y para la comunidad”.

Hablando en inglés, Contreras dijo que la historia de Salgado Araujo nos conmueve porque nos resulta familiar. Lo describió como un padre trabajador que pasó años construyendo una vida y ayudando a sus hijos a salir adelante.

“De diferentes maneras, muchos de nosotros sentimos que él representa a nuestros padres y a nuestras familias”, dijo Contreras.
Las preocupaciones sobre la aplicación de las leyes de inmigración siguen surgiendo en toda la arquidiócesis, señaló.

“Algunas personas me llamaron y me dijeron: ‘Esto ha pasado en nuestra comunidad. Algunos de nuestros miembros han sido detenidos y se los han llevado’”, contó Contreras. “Es algo que está ocurriendo en este momento”.

Muchos católicos, dijo, buscan orientación en medio de la incertidumbre.

“Buscan orientación y refugio”, dijo Contreras. “En estos momentos, quieren saber que la Iglesia está de su lado y defiende su dignidad”.

Una vez que los fieles llegaron a la calle Canal, Ronaldo Salgado Araujo llevó la cruz hasta una casa cercana al lugar donde murió su padre y la dejó allí.

Se dirigió a los asistentes a la vigilia, agradeciendo a quienes “nos están apoyando y exigiendo justicia para mi padre”.

Sin embargo, instó a los presentes a no enfocarse únicamente en la pérdida de su familia y mencionó a Johan Sebastián Durán Guerrero, un inmigrante colombiano de 25 años, padre de familia, que murió de un disparo durante una operación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) el 13 de julio en Biddeford, Maine. Las autoridades federales afirmaron posteriormente que Durán Guerrero no era el objetivo previsto.

“Por favor, no olviden que Johan aún necesita justicia”, dijo Ronaldo Salgado Araujo. “Se necesita justicia para todos, para todas las víctimas”.

A continuación, citó las palabras del reverendo Dr. Martin Luther King Jr. de la “Carta desde la cárcel de Birmingham” de 1963, diciendo: “La injusticia en cualquier lugar es una amenaza para la justicia en todas partes”.

(James Ramos es editor de contenidos del Texas Catholic Herald, periódico de la Arquidiócesis de Galveston-Houston. Este artículo fue publicado originalmente por el Texas Catholic Herald y distribuido a través de una colaboración con OSV News.)

Breves de la Nación y el Mundo

La esposa de Bishi Pandey, quien falleció en las mortíferas inundaciones repentinas y un deslizamiento de tierra ocurridos en Nepal, llora durante un ritual de cremación el 3 de septiembre de 2026, en las instalaciones del templo de Pashupatinath, en Katmandú. Su cuerpo seguía sin aparecer, por lo que se utilizó una efigie simbólica en el ritual. Los equipos de rescate, con perros de búsqueda, continuaron rastreando entre el lodo, las rocas y los escombros en la frontera entre Nepal y China en busca de miles de personas desaparecidas de las comunidades del Himalaya tras una catástrofe que dejó al menos 1,114 muertos. (Foto de OSV News/Adnan Abidi, Reuters)

NACIÓN
ARLINGTON, Virginia (OSV News) – Veinticinco años después de que el vuelo 77 de American Airlines se estrellara contra el Pentágono a las 9:37 a. m. del 11 de septiembre de 2001, causando la muerte de 184 personas, el lugar del ataque sirve tanto como sitio de recuerdo como de reflexión. El accidente se cobró la vida de 125 personas que se encontraban dentro del Pentágono, así como la de los 53 pasajeros y los seis miembros de la tripulación del avión. La fachada reparada del Pentágono aún luce un poco más brillante y el área exterior de esa parte del edificio es ahora el Monumento Nacional del Pentágono al 11 de septiembre. Hay 184 bancos de acero inoxidable, uno por cada persona que perdió la vida allí. Cada banco lleva el nombre y la edad de la víctima y se encuentra sobre un estanque poco profundo. Dentro del edificio, la Capilla Conmemorativa del Pentágono, inaugurada en el primer aniversario de los ataques, sigue siendo una fuente de consuelo. “Por la mañana, me arrodillo afuera de la puerta porque sé que el Señor está ahí dentro, y al final del día”, dijo Steven Jarvis, feligrés de San Miguel en Annandale, quien se retiró de la Fuerza Aérea de EE. UU. y ahora trabaja en apoyo del Estado Mayor Conjunto. El vuelo 77 fue uno de los cuatro aviones de línea secuestrados que se utilizaron en los ataques terroristas de ese día, en los que murieron 2.977 personas en todo el país y miles más resultaron heridas.

VATICANO
CIUDAD DEL VATICANO (OSV News) – Mientras los cristianos celebran el Tiempo de la Creación, el Papa León XIV dedica su intención de oración de septiembre al cuidado del agua, destacando tanto su significado espiritual como la crisis mundial de acceso al agua potable. En un video publicado el 1 de septiembre, el Papa hizo un llamado a los católicos para que rechacen el desperdicio y la contaminación, y defiendan el acceso al agua potable como un derecho humano fundamental. Su llamado se produce en un momento en que las agencias de la ONU estiman que 2.1 mil millones de personas aún carecen de agua potable gestionada de manera segura, y que millones dependen de fuentes no tratadas, como ríos y lagos. El Tiempo de la Creación se extiende desde el 1 de septiembre, Día Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, hasta el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís. El tema de este año, “Agua viva”, se centra en la creciente escasez de agua dulce y el acceso desigual a ella en todo el mundo. La Red Mundial de Oración del Papa señaló que esta intención es también un llamado a la acción concreta, que anima a las personas a conservar el agua reduciendo el desperdicio, reparando fugas y evitando la contaminación. En el video que acompaña el mensaje, grabado en la Iglesia de San Pellegrino en la Ciudad del Vaticano, el Papa León reflexiona sobre el papel del agua en el bautismo y en la vida cotidiana, y presenta el cuidado del agua como un acto de administración responsable, solidaridad y preocupación por los pobres.

MUNDO
BUENOS AIRES, Argentina (OSV News) – La ciudad portuaria peruana de Callao está preparando una impresionante bienvenida para el Papa León XIV antes de su visita en noviembre: una estatua de 45.9 pies de altura que, según las autoridades municipales, será el monumento más grande dedicado al pontífice en todo el mundo. La escultura, de acero y mármol, estará ubicada frente al Océano Pacífico y representa al papa con los brazos abiertos; se espera que esté instalada antes de su llegada el 11 de noviembre. El alcalde César Pérez dijo que el proyecto tiene como objetivo promover la fe, la esperanza y la unidad, con un terreno para el parque donado por la ciudad y financiamiento proporcionado por una empresa privada. El homenaje destaca el fuerte vínculo del papa León con Perú, donde obtuvo la ciudadanía mientras se desempeñaba como obispo de Chiclayo y, posteriormente, se desempeñó como administrador apostólico de Callao durante la pandemia de COVID-19. Los líderes de la Iglesia esperan que el viaje fortalezca la unidad nacional y ponga de relieve el mensaje de diálogo del papa León, especialmente en Perú, donde el entusiasmo por su regreso a casa sigue siendo alto. Se espera que el papa Leo visite Lima, Chiclayo, Pucallpa y Cusco entre el 11 y el 17 de noviembre. Los observadores señalan que el viaje abarca las tres regiones del país: la costa, la sierra y la selva. La visita a Perú concluirá el primer viaje del papa por Sudamérica, que también incluye a Uruguay y Argentina.

Tome Nota

Vírgenes, Santos y Días Festivos

Día de la Independecia de Chile.
18 de septiembre

San Mateo.
21 de septiembre

Primer dia de otoño.
22 de septiembre

Ntra. Señora de la Mercred, Argentina, Ecuador, Rep. Dominicana y Perú.
24 de septiembre

Día Mundial de los Migrantes y
Refugiados.
27 de septiembre

San Wenceslao y Santos Lorenzo Ruiz y Compañeros.
28 de septiembre

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.
29 de septiembre

San Jerónimo.
30 de septiembre

Santa Tersa del Niño Jesús.
1 de octubre

Santos Ángeles Custodios Primer
viernes.
2 de octubre

Santa Faustina Kowalska y Beato Francisco Javier Seelos.
5 de octubre

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El Departamento de Asuntos Temporales de la Diócesis de Jackson ha contratado a Lighthouse Services para proporcionar una línea directa anónima de fraude financiero, cumplimiento, ética y recursos humanos. Esta línea directa permite un método adecuado para reportar sucesos relacionados con la administración temporal dentro de parroquias, escuelas y la oficina de cancillería.

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Los católicos no pueden ser ‘espectadores desinteresados’ ante los acontecimientos actuales, dice el Papa León

Por Josephine Peterson, Catholic News Service

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Los fieles están llamados a dejar atrás “toda pasividad e indiferencia ante los acontecimientos que se producen, ante la historia y la vida de las personas, sobre todo ante el cambio rápido y profundo que experimentamos hoy”, dijo el Papa León XIV en su audiencia general.

“No es posible permanecer como espectadores desinteresados, es necesario, en cambio, escuchar con el corazón, dejarse interpelar, involucrarse”, dijo el Papa el 2 de septiembre en la Plaza de San Pedro.

“Con Cristo y sostenidos por la fuerza de su Espíritu, los creyentes están llamados a hacerse cargo de las dificultades de los hermanos, sobre todo de aquellos que se ven oprimidos por la injusticia, por la discriminación, por la violencia”, afirmó durante su catequesis principal.

El Papa León XIV saluda a visitantes y peregrinos desde el papamóvil mientras recorre la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, antes de su audiencia general del 2 de septiembre de 2026. (Foto CNS/Lola Gomez)

El Papa León inició una nueva serie de reflexiones sobre la constitución pastoral del Concilio Vaticano II “Gaudium et Spes”, que examina la relación entre la Iglesia y el mundo moderno.

Recordando la advertencia de San Juan XXIII contra los “profetas de calamidades”, quienes consideraban que su propia época era peor que el pasado, el Papa León afirmó que, por el contrario, los cristianos están llamados a compartir la vida de la humanidad tal como lo hizo Cristo.

Esa cercanía a la humanidad, señaló el Papa, también abre el camino a una comprensión más profunda de los acontecimientos y de la propia Revelación.

“No se trata, de hecho, de una disposición simplemente moral”, afirmó.

Dirigiéndose a los peregrinos de habla inglesa, el Papa León afirmó que es responsabilidad pastoral de la Iglesia relacionarse con el mundo contemporáneo, compartir sus alegrías y tristezas, y defender a los pobres y marginados.

La Iglesia, dijo, también debe escrutar a fondo los signos de la época, enfrentando “problemas urgentes como el progreso tecnológico que solo beneficia a unos pocos y la persistencia de la pobreza generalizada”.

Sus comentarios se produjeron meses después de la publicación de su primera encíclica, “Magnifica Humanitas”, en la que detallaba su visión sobre las implicaciones globales de la inteligencia artificial y advertía contra permitir que el desarrollo tecnológico avance sin dar prioridad a la dignidad humana.

“En nuestros días, marcados por profundos cambios y mucha injusticia, cada uno de nosotros está llamado, pues, a desempeñar su papel al acoger y escuchar las preguntas y anhelos más profundos del corazón humano, haciendo presente ante todos el amor misericordioso de Cristo nuestro Salvador”, dijo el Papa a los angloparlantes.

Durante un período de profundos cambios que está generando “desequilibrios preocupantes”, el Papa León afirmó que la Iglesia está llamada a servir a la persona humana al escuchar “los interrogantes más profundos de su corazón y los anhelos que lo habitan”.

La Iglesia debe orientar a las personas hacia Cristo, dijo, como “la clave, el centro y el fin de toda la historia humana”.

Contagiada por el fervor del venerable Fulton Sheen, un hombre plenamente vivo

Ely Segura , OSV News

Me pregunto dónde estaba yo que no conocía al arzobispo Fulton Sheen hasta hace relativamente poco. Fue hasta mi llegada a Chicago en el 2019 cuando su nombre empezó a ser familiar para mí, sólo eso. Su nombre.

Una noche, mientras navegaba en YouTube buscando material para mi ministerio parroquial, me topé con un video cincuentero en el que un elocuente y vivaz obispo compartía sabias palabras sobre el sentido de nuestra existencia. Se trataba del hoy venerable Fulton John Sheen en una de las transmisiones de su reconocido programa “Life is Worth Living” (algo así como “la vida merece ser vivida”). Quedé prendada inmediatamente.

Al escuchar a Fulton Sheen por primera vez sentí una nostalgia ajena; nostalgia de algo grande que no viví en su momento, pero que comprendí había sido un parteaguas para la Iglesia estadounidense del siglo pasado. Un hombre pleno, lleno de Dios, hablaba con valentía y entusiasmo sobre el Dios trinitario a través de la televisión nacional, portando con orgullo y gozo las vestiduras de un obispo católico. ¡Excelente! ¡Piel de gallina inmediatamente!

Su obra, como toda obra de Dios, perdura hasta nuestros días, expandiéndose por todo el mundo. Porque, por ejemplo, el rosario misionero yo sí que lo conocía y sí que lo había rezado con la misma intención con la que lo había concebido Sheen en 1951.

Leí por ahí una frase atribuida a la escritora chilena Isabel Allende que resonó mucho en mí: No tengo miedo a la muerte; le tengo miedo a la falta de pasión, a no haber vivido con suficiente intensidad. Ya había aludido a ello San Ireneo de Lyon en el segundo siglo del cristianismo cuando afirmó: “la gloria de Dios es el hombre viviente: y la vida del hombre es la visión de Dios”. 

Para mí, el venerable Fulton Sheen es el prototipo del ser humano que cumple estas declaraciones. Fue un ser humano repleto de la gracia y la sabiduría divina capaz de afirmar, con su testimonio –pese a sus numerosas vicisitudes y altibajos–, que la vida es digna de ser vivida, apreciada y contagiada en cada segundo en que nos es donada.

En mayo de 2024, cumplí una tarea que me había propuesto antes de abandonar Chicago. Visitar el Museo del arzobispo Fulton Sheen, situado en el Centro Pastoral de la Diócesis de Peoria. 

Me preparé brevemente antes de mi visita leyendo un entrañable libro de memorias escrito por Joan Sheen Cunningham (sobrina del obispo) titulado “Mi tío Fulton Sheen”. Reservé una habitación de un hotel cercano al museo por un par de días y, con el entusiasmo de Pentecostés de aquellos días, emprendí un viaje por tren a Peoria. 

El museo está a pocos pasos de la Catedral de Santa María de la Inmaculada Concepción, en donde el joven Fulton Sheen fuera ordenado sacerdote en 1919, y en donde reposan hoy sus restos mortales. 

Aunque, en realidad, es un espacio pequeño y sencillo, yo experimenté allí una emoción desbordante que debí contener porque había hecho esa peregrinación por mi cuenta y no tenía alguien allí presente con quien compartirla.

Durante mi estancia en Peoria visité el museo y la catedral dos veces. Traté de absorber al máximo toda la información tan exquisitamente seleccionada y todos los objetos tan armónicamente exhibidos. Miré con calma el filme que se proyecta en una sala inspirada en el programa “Life is Worth Living”. Me encantó. Compré una copia de este film para compartir su contenido con mi comunidad posteriormente. 

Es fácil imaginar el gozo que sentí cuando en marzo de este año el Vaticano anunció la fecha oficial de la beatificación de Sheen. Para celebrarlo, propuse “Tesoro en vasija de barro”, su autobiografía espiritual, como título para mi club de lectura católico en abril pasado.

Me gozo con toda la Iglesia. Me gozo porque otro de los nuestros es elevado a los altares. Siento muchas ganas de contagiar esta admiración por él, su fidelidad a Cristo y la manera en cómo nos enseñó a vivir. Al venerable le presento constantemente mis intenciones pastorales y profesionales, y ruego para que otras personas no pasen por esta vida –como yo por tanto tiempo– sin tener la dicha de conocer la existencia de este formidable ser humano.

Ely Segura es laica, creadora del proyecto Teófilo, una iniciativa para la formación en la fe de adultos hispanos en Estados Unidos. (www.proyectoteofilo.com)

La fe sostiene a los católicos que perdieron a familiares en los ataques terroristas del 11 de septiembre hace 25 años

Por Simone Orendain, OSV News

(OSV News) – El 11 de septiembre de 2001 Joseph Connor estaba de espaldas al gran ventanal de su oficina en el piso 36 cuando “de repente sintió más de lo que escuchó” el brutal impacto de un avión comercial que se estrellaba contra la torre norte del World Trade Center, a unos 500 metros de distancia.

Mientras Connor observaba cómo páginas y páginas de papel de oficina caían lentamente como lluvia desde el rascacielos en llamas contra el cielo despejado y soleado, se dio cuenta de que su primo Steven Schlag, un corredor de bolsa en la firma financiera Cantor Fitzgerald, trabajaba trabajaba en uno de los pisos superiores de las torres.

El banquero sospechó que el número de víctimas mortales estaba aumentando rápidamente mientras intentaba frenéticamente llamar a su primo, un pariente muy cercano. Entonces, la parte central de la segunda torre estalló en una bola de fuego, al ser impactada por un segundo avión. Para Connor, esto confirmó que se trataba de un ataque terrorista.

Una mujer llora ante la inscripción del nombre de su difunto esposo en el Monumento y Museo Nacional del 11 de Septiembre en la ciudad de Nueva York, el 11 de septiembre de 2014. Veinticinco años después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, que cobraron la vida de casi 3.000 personas, familiares católicos que perdieron a seres queridos ese día atribuyen a su fe la fortaleza ante este dolor. (Foto OSV News/Chang Lee, Reuters)

“¿Cómo pudo volver a suceder esto?”, recuerda haberse preguntado. “(Steven) tenía una esposa -una esposa de origen extranjero, como lo fue mi mamá- y tres hijos. Mi mamá tuvo dos. Pero ¿por qué, Dios? ¿Qué? ¿Cómo permitiste que esto sucediera?”

Conocía bien la angustia de una joven viuda que se quedaba con hijos pequeños. Era la historia de su madre el día en que perdió a su esposo en un atentado terrorista 26 años antes, en 1975, en una antigua taberna cerca de su oficina en Wall Street.

Mientras Estados Unidos se prepara para conmemorar el 25.º aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, Connor, de 60 años, describió recientemente a OSV News la devastación que se desató ante sus ojos ese día. Los ataques liderados por Al Qaeda en Nueva York y Washington, junto con un intento frustrado en Pensilvania, dejaron cerca de 3.000 muertos.

Connor dijo que cuestionó a Dios después de ver “pequeñas siluetas saltando” desde las torres en llamas hacia su muerte el 11 de septiembre.

“¿Cómo es posible que las personas tengan que elegir entre quemarse o caer 1.000 pies?”, preguntó Connor. “Eso es algo con lo que he luchado. Pero creo que, con el tiempo, mi fe se ha fortalecido mucho más, y sin duda en la última década, creo que se ha fortalecido aún más”.

Connor, quien asiste regularmente a Misa, atribuye en parte el fortalecimiento de su fe tras esas pérdidas a su hijo, un fraile agustino que se está preparando para el sacerdocio. Dijo que la fe de su hijo lo ha ayudado a “reflexionar más… y a comprender lo que significa ser católico… a acoger verdaderamente a Dios y a Jesús”.

Connor, quien reside en Nueva Jersey y ahora es un activista contra el terrorismo, perdió a su padre días después de cumplir nueve años. El 24 de enero de 1975, Frank Connor, de 33 años, estaba almorzando en Fraunces Tavern, en el corazón del distrito financiero de Manhattan, cuando él y otros tres hombres murieron, y casi 60 resultaron heridos en un atentado con bomba. Las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), un grupo separatista puertorriqueño, se atribuyó la responsabilidad.

Connor dijo que nunca ha tenido la intención de alejarse de Dios, a diferencia de otras personas que conoce y que perdieron a seres queridos el 11 de septiembre. La experiencia, dijo, de perder a su padre y ser criado por una madre y una abuela que eran mujeres irlandesas devotas lo mantuvo con los pies en la tierra y le permitió sobrellevar mejor la pérdida de su primo cercano, a quien describió como un hombre fuerte y divertido.

“Íbamos a la iglesia y todo eso, pero la abuela Connor siempre nos inculcó que nunca nos criáramos con odio”, dijo Connor.

Su prima Jean Schlag Nebbia, de Naples, Florida, también se aferró a su fe poco después de que su hermano mayor Steven, de 41 años, muriera en el ataque.

“Nunca culpé a Dios por el 11 de septiembre. Sentí que se te da el regalo de la vida y luego se te da el regalo de la libre elección. Y a veces hay gente mala que toma malas decisiones, y otras personas resultan lastimadas por esas malas decisiones”, dijo Nebbia a OSV News.

Tres meses después de los ataques, llegó a una conclusión.

Nebbia, de 63 años y ex-auxiliar de maestros de educación especial, describió cómo veía obsesivamente las imágenes de las torres en llamas en las noticias, tratando de encontrar a su hermano entre quienes saltaban de los edificios. Tras pasar tres meses viéndolas sin parar, su esposo le dio un consejo que un compañero de trabajo cristiano le había dado a él: “decir ‘voy a poner esto en manos de Dios'”.

“El momento en que me dijo eso fue el momento en que empecé a vivir… dejando de lado mis preocupaciones y aceptando lo desconocido”, dijo Nebbia a OSV News. “Ya sabes: ‘Dios, necesito dormir bien esta noche. Voy a poner esto en tus manos’. Eso, para mí, fue un punto de inflexión. Y no sé si hubiera podido hacerlo si no contara con mi base católica”.

Nebbia dijo que sus 12 años de educación católica y el hecho de haber crecido asistiendo regularmente a Misa le dieron una base sólida en la fe en la providencia de Dios. Dijo que recurre a Dios en oración para casi todos los aspectos de su vida porque “él me respalda”, tal como “siempre lo hizo” su hermano mayor, con quien era muy unida.

Vera Murphy Trayner también se apoyó firmemente en su fe tras perder a su esposo, Patrick Murphy.

La mañana del ataque, Trayner rezó el rosario con fervor mientras se apresuraba a regresar a casa desde la guardería de su hijo, empujando su carriola. Murphy, de 36 años y vicepresidente de tecnología en la firma de consultoría de recursos y gestión Marsh McLennan, se encontraba en el piso 97 de la primera torre, que fue impactada tres pisos más abajo. Su departamento se había mudado allí apenas unos meses antes.

La oración a la que Trayner recurría “siempre” le había dado resultados, ya que sus oraciones eran escuchadas.

“Recé y recé y recé para que Patrick encontrara una salida. Era tan inteligente… y atlético y joven… y fue la primera oración que hice que no fue escuchada”, dijo Trayner a OSV News.

Dijo que “se sintió decepcionada”, pero también se mantuvo firme en la creencia de que la muerte de su esposo “sucedió por una razón” y que “tenía que aceptarla”.

“Bueno, es el libre albedrío. Los terroristas, obviamente, están guiados por el mal y pudieron cometer un acto tan malvado”, dijo Trayner. “No quiero compadecerme de mí misma porque, a lo largo de la historia, ha habido traumas, guerras. Hay muerte. Hay incendios”.

Trayner, quien ahora tiene 60 años, dijo que sus estudios en el Boston College, una institución dirigida por jesuitas, la acercaron aún más a la fe durante los momentos difíciles.

“Pude hacer preguntas y, como mujer de fe católica, como viuda de fe católica y como madre, leí bastantes libros diferentes… para responder a mis propias preguntas y hablar con la gente”, dijo.

Trayner, una orientadora universitaria de Tampa que se volvió a casar en 2006, ha confiado en el Espíritu Santo “para que me dé las palabras adecuadas”, en la Santísima Virgen para que interceda en la crianza de sus hijos, y en los santos, especialmente en Santa Juana de Arco, para que la guíen a través de cada desafío importante.

Aun así, dijo, mientras describía cómo le brotaba el sudor al hablar con OSV News, sigue atormentada por la idea de cuánto debió haber sufrido su primer esposo cuando la torre norte quedó envuelta en un infierno y se derrumbó.

Nebbia admitió que, como católica, en las últimas semanas ha comenzado a tener dificultades para perdonar a los terroristas.

“Simplemente siento que no necesito perdonarlos. Ese no es mi trabajo. Así que ahora me cuestiono a mí misma, pensando: ‘Bueno, ¿cómo hago para perdonar a estas personas? ¿Cómo?’. Ese era su objetivo. Lo lograron. Ahora, me cuestiono esa parte de mí”, dijo.

Connor dijo que ha llegado a aceptar las trágicas pérdidas de su familia.

“Quizás no entendía la razón, y quizás no entiendo la razón por la que mataron a Steve y a las otras 3.000 personas, pero sí siento que Dios tiene una razón para ello”, dijo.

Youth

Back-to-School

JACKSON – Student Wilder Webb kicked off the first day of school by bringing Principal Russ Nelson a special breakfast treat! Principal Nelson was all smiles as he welcomed Wilder with a big high five to start the new school year. (Photo by Celeste Saucier)
MERIDIAN – Father Carlisle Beggerly blesses St. Patrick Catholic School students and their backpacks Friday, Aug. 7. (Photo by Helen Reynolds)
SOUTHAVEN – Sacred Heart School staff members Mr. Maclin, Ms. Jones, Mrs. Grillo and Mrs. Jimenez practice CPR during first aid and Stop the Bleed training before the start of the school year. (Photo by Sister Margaret Sue Broker)

JACKSON – Deacon Denzil Lobo blesses students and their backpacks at Christ the King Parish as they begin a new school year. Father Joseph Dyer, left, joins in the blessing. (Photo courtesy of Deacon Denzil Lobo)

PEARL – Father Vijaya Madanu blesses students and their backpacks at St. Jude Parish as parishioners extend their hands in prayer for a safe and successful school year. (Photo by Tereza Ma)

CLARKSDALE – Teens play cornhole during an evening of faith and fellowship at St. Elizabeth Parish. Youth in grades 7-12 from St. Elizabeth, St. Mary in Helena, Arkansas, St. Joseph in Greenville and Our Lady of Victories in Cleveland gathered for prayer, Eucharistic adoration, reconciliation, dinner and fellowship. (Photo by Catelin Britt)
CLARKSDALE – St. Elizabeth Parish celebrated the Sacrament of Confirmation. Pictured from left are Father Raju Macherla, Thomas Curcio, Grayson Burleson, Graysen Harlow, Harris Stonestreet, Isabel Walker, Kalyn Matthews, Colton Dixon and Bishop Joseph Kopacz.
St. Elizabeth Parish welcomed new members into the Catholic Church through the Order of Christian Initiation of Adults. Pictured from left are Parker Mazelin, Layne Hayes, Rylan Ferracci, Colby Gibbons, Gavin Jennings, Karleigh Jennings and Richard Sherman, OCIA catechist, with Father Raju Macherla, front. (Photos courtesy of parish)
JACKSON – St. Richard Parish celebrated First Communion with children pictured in three rows. From back, from left, are Will Norris, Pierce Malouf, Shep Hildago, Robert Salem, Manse Hosemann, Federico Diaz Motato, Thea Saucier and Cecilia Brown. Middle row, from left, are Winn Nicholas, Lucy Hidalgo, Elizabeth Johnson, Beau White, Thomas Morisani, Corinne Thomas, Marilee Nelson and R.B. Carlson. Front row, from left, are Rosemary Benefield, Evelyn Arnold, Jones Carr, Seitz Henry, Jude Marks, Locke Baker, Damon Cochran, Maddie Vandiver, Vivian Smith and Zara White. (Photo by Ron Blaylock)

A message from the assessment committee

Dear Brothers and Sisters in Christ,
As our committee has completed this assessment of Catholic education in the Jackson Metro area, I would like to thank the many pastors, educators, parents, parishioners, diocesan leaders, and consultants who have contributed their time, wisdom, and prayers throughout this important process. Together, we have carefully examined the strengths, opportunities, and future of our Catholic schools because we share a common belief: Catholic education is one of the Church’s greatest ministries.
It would be easy to view this assessment as simply another report focused on enrollment, finances, governance, and facilities. While those matters are important, this work is about far more than organizational structure.
At its heart, this assessment is about mission.
Our Catholic schools are places where children encounter Jesus Christ, where faith and reason are united, where character is formed, and where young people are prepared to live lives of faith, service, and leadership. They are among the Church’s greatest instruments for evangelization and for forming future generations of faithful Catholic disciples.
The assessment before you presents a vision for strengthening our schools so they may faithfully serve that mission for generations to come. It reflects careful research, broad consultation across our Catholic community, and a shared commitment to excellence in both faith formation and academics.
The future of Catholic education in our Diocese will depend upon all of us – our clergy, educators, parents, alumni, parishioners, benefactors, and friends – working together with faith, generosity, and hope. This is an opportunity not merely to preserve what has been entrusted to us, but to strengthen it so that more young people may come to know Christ through an outstanding Catholic education.
As you read this assessment, I invite you to do so prayerfully. Let us approach this moment with humility, courage, and confidence, trusting that the Holy Spirit continues to guide His Church.
Together, may we build a Catholic school system that is faithful to our mission, distinguished by excellence, and prepared to serve future generations throughout the Jackson Metro area.

Come, Holy Spirit.

Respectfully in Christ,

Lester Diamond
Chairman, Metro Jackson Catholic Schools Assessment Committee

“Unless the Lord builds the house, those who build it labor in vain.”
– Psalm 127:1

Meet our new permanent deacons – Hunter Yentzen

JACKSON – Bishop Joseph Kopacz ordained seven men to the permanent diaconate for the Diocese of Jackson on July 18, 2026 at the Cathedral of St. Peter the Apostle in Jackson. In the following profiles, the new deacons share their vocation stories, the people and experiences that shaped their faith, and their hopes for serving the people of the diocese.

DEACON HUNTER YENTZEN
Assigned: Holy Savior, Clinton
Spouse: Mary Katherine Yentzen
Hometown: Clinton

Were you raised Catholic, or did you convert to the faith? I was raised Catholic in the small town of Iowa, Louisiana where my family attended St. Raphael Catholic Church (Diocese of Lake Charles, LA).

Can you share a moment or journey that deepened your faith or drew you closer to the Church? The earliest moment I can recall is attending Steubenville South as a rising 9th grader.  It was my first experience of the young Church outside of our humble parish.  The weekend conference allowed me to seek the Lord in a way that I could relate to as a teenager and I have joyfully brought groups to the same event for years.  It was an amazing experience to hear the speakers address problems that we would encounter as young people while also having a liturgical experience with a few thousand peers while we spread our arms wide open toward Jesus.  I have been committed to the young Church and hope to continue to work within the Jackson Diocese so my children can have similar experiences with the Lord.

Would you share your vocation story – how did you get called to the diaconate? The Catholic Church has seemingly always been a part of my life.  From attending rosaries before funerals with my parents, to youth group in high school, then in college making my closest connections at the Catholic Student Center (Christ the King – Baton Rouge) before having my first date with my wife at the Catholic Student Center at Southern Miss (St. Thomas) – the Catholic Church has been a constant fabric through the tapestry that is my life.  When we moved to Clinton, MS and before our children, my wife and I eagerly served in parish ministries before ultimately agreeing to be the youth ministry team at Holy Savior.  Through many retreats and events, I was able to see how the Diaconate was developing in the Jackson Diocese and I started discerning what it would mean to be a Permanent Deacon.  After many discussions with my family, Priests, parents of the youth and other close friends, my wife and I decided to apply with the 2026 cohort with cautious optimism while we asked the Lord to guide us at ever step of the process and we were open if He were to gently nudge us out of the formation process.   As formation progressed through the years, the conviction to take another step toward ordination only grew with every class, retreat, spiritual direction session, and prayer.  We joyfully look toward what the Lord has in store for our family as we continually seek His will in our lives.

Where do you feel most called to serve as a deacon? The short answer is wherever there is a need!  I have continued to feel called to the young church but have recently been convicted about connecting families to one another, to parish life, and to the Lord.  Throughout formation, I have felt specifically called to Holy Savior and the people of Clinton, MS, but as our children grow and move through the Catholic School System (St. Richard), I look forward to opportunities to serve the greater community of the Diocese.

How has your parish community supported you on this journey? The parish has continually prayed and offered words of encouragement week to week often checking in to see how far our cohort was from ordination.  In a practical way, families would help my wife while I was away at a formation weekend either through play dates for the kids or with a helping hand during Mass.  The parish has also given us room to grow and opportunities to share what we have learned through class or experienced through our spiritual formation.

What has been most challenging or surprising during this journey? Simply the logistics of life.  I absolutely love spending time with this cohort as we worked through the formation weekends, but it has been tough to be tied up for a full weekend once a month 11 months out of the year.  My wife has been graceful in managing the needs of the family while I was attending the sessions at St. Jude.

What would you say to someone who might be feeling called to the diaconate? Get as much information as you can from previous cohorts, your Pastor, and your family before prayerfully taking it one step at a time.  There is some wisdom in the length of the formation, and you shouldn’t get overwhelmed with the breadth of the program.  If the Lord is truly calling you toward ordination, He will help in making room for you to accomplish the course work and growth needed to make it to the next step.

Do you have a favorite Scripture passage and why? 1 John 4:7-12. Think we are all called to lead with love in everything we do and should love one another through our words and actions.

Who is your favorite saint and why? St. Joseph, his steadfast model of manhood is inspiring as a father.  Although we do not have any quotes by him, it is his actions that speak volumes for how he cared for and protected the Holy Family.

Do you have a favorite religious image or devotion and why? There is a crucifix in the St. Thomas Aquinas chapel at St. Meinrad Archabbey that has Jesus standing on a skull signifying his defeat of death.  I have not seen that crucifix any place else, but it has left a lasting impact on my spiritual life.

What is your favorite liturgy of the year and why? My favorite liturgical season is Advent as we have a hopeful longing for the nativity and the Christmas season.  This anticipation leads to what I suppose is my favorite liturgy – The Nativity of our Lord Jesus Christ.

Any children? Anna Kate (12 years old – at time of ordination), Margaret (9 years old), Zoe (5 years old) and Stephen (2 years old)

Deacon’s wives questions:

Name: Mary Katherine Yentzen

What did you think when your husband first began to consider ordination? I was surprised when he first told me of his discernment to the permanent diaconate because he was already so involved with the parish as the youth minister. I did not understand why he felt this tug but I knew, as his wife, I would support him as he continued to discern.

How has this journey shaped your marriage and your family life? I believe this journey towards ordination has created a stronger reliance on each other in our marriage. We have both been pulled in different directions over the past five years – him to his cohort and studies as well as his full-time job, and me to our family and meeting the needs of our children. This pull requires us to have confidence in each other that we will each manage what has been given to us. It’s also been beautiful to see the overlap of formation with our family life. Our children enjoy attending Mass at St. Jude with dad’s “deacon friends”.  And those “deacon friends” have gotten to watch our children be born and grow up. We will truly have a bond with this cohort!

How has your parish supported your family during this time? Since Hunter and I are both employees of the parish, we have always felt loved and supported by so many parishioners. Specifically, during formation, we have appreciated the prayers and the check-ins. 

Who is your favorite saint and why? I think my favorite Saint(s) are Louis and Zelie Martin, the parents of St. Therese of Lisieux. I love their example of being a simple, holy and devout family.

Do you have a favorite religious image or devotion and why? My favorite image is that of the Holy Family. I feel my calling from God is to be a wife and mother, and the Holy Family is a constant reminder of the goal of our vocation – to be happy with God in Heaven and raise saints that will one day be in Heaven, too.

What is your favorite liturgy of the year and why? I love the beauty and tradition in the Triduum, the most important week in the liturgical year.

Meet our new permanent deacons – William Vautrot

JACKSON – Bishop Joseph Kopacz ordained seven men to the permanent diaconate for the Diocese of Jackson on July 18, 2026 at the Cathedral of St. Peter the Apostle in Jackson. In the following profiles, the new deacons share their vocation stories, the people and experiences that shaped their faith, and their hopes for serving the people of the diocese.

DEACON WILLIAM VAUTROT
Assigned: St. Gregory the Great, Senatobia
Spouse: Ellen Vautrot
Hometown: Sunset, Louisiana

Were you raised Catholic, or did you convert to the faith? I was raised Catholic.

Can you share a moment or journey that deepened your faith or drew you closer to the Church?Attending a Catholic elementary school along with attending weekly Mass was foundational in helping me grow closer to the Church. Also, my faith was deepened when I felt called to be a Lector, while living in Memphis. I attended Lector classes. Then, the weekly preparation and going up to proclaim the Readings helped me to learn more about our faith. It was also a blessing as I was able to serve God and my community. I continued to serve in this manner when I moved to Mississippi.

Would you share your vocation story – how did you get called to the diaconate? After being involved in different ministries (Lector, Extraordinary Minister), St. Vincent De Paul, and prayer groups, I felt God’s call to the Deaconate. I was surprised and confirmed it in prayer and by praying at an Adoration Chapel. I then spoke with the Deacon at my Church. He informed me when the next cohort was forming to study for the Deaconate and I applied.

Where do you feel most called to serve as a deacon? I feel most called to serve in Parish ministry in the OCIA program and especially in the period after Easter. This is the time of Mystagogy and the Neophyte year when those adults who have gone through the Easter Vigil are entering the faith community and learning how to live out their faith. I also feel called to serve the homebound and young adults. 

How has your parish community supported you on this journey? My Parish community has provided strong support to me. Our priests and the Knights of Columbus have been supportive personally and financially. Our local Church community has also been very encouraging. Many people asked me how my studies were going and have let me know they were praying for me as well.

What has been most challenging or surprising during this journey? The most challenging has been to re-enter academics after over 30 years from college graduation. The studies have been challenging but rewarding. I know it has deepened my faith by what I have learned and, in the struggle, I have grown closer to God as I relied on him for help.

What would you say to someone who might be feeling called to the diaconate? I would advise them to pray about it. Spend time in Adoration with Jesus at a holy hour or at an Adoration Chapel to confirm the call. Speak to your family and your pastor. Then, follow God’s leading.

Do you have a favorite Scripture passage and why? My favorite Scripture passage is Psalm 23. When I am concerned about something, it reminds me that I can have confidence that God is with me and will provide for me.

Who is your favorite saint and why? Do you have a favorite religious image or devotion and why? The image of the Divine Mercy with the words “Jesus, I trust in you”. It helps me to focus on Jesus and to walk in faith. I also like to give this prayer card to those I visit in hospitals as a way to strengthen their faith and console them.

Any children? Yes, I have one son. His name is Gabriel Joseph Vautrot.

Deacon’s wives questions:

Name: Ellen A. Vautrot

What did you think when your husband first began to consider ordination? I knew that if he was considering this that he was serious about it and had been contemplating for a long time. He always had my support because I knew he had discerned the prospect for quite some time. Just as he was in the Air Force, I supported him and the mission he committed to defending. Considering ordination, I knew this was the same kind of commitment, even stronger and had grown for a long time before acting on it. I’m happy that he has found his place in serving God and humanity.

How has this journey shaped your marriage and your family life? This journey has opened my eyes to so many possibilities in service. I look at the people at work differently. I look at our parishioners differently, not just coworkers or pew neighbors, but more in the way of supporting them in trials or triumphs they share with me. I’ve engaged in helping with things like a dish for a funeral, helping more with the Fall Fest fundraiser and helping to start a Ladies Group. All have been challenging but all have been rewarding.

How has your parish supported your family during this time? The parish has been so supportive with prayers and encouragement. The Knights of Columbus approved a small stipend to help with gas on the monthly trips to Jackson. Also, Deacon Ted was concerned that I would become a ‘pew widow’ sitting along while Bill served on the altar. He offer for me to sit with his wife, Anna, so I wouldn’t be alone at Mass all the time. I shared that I am perfectly fine by myself and enjoyed solitude and medication. Besides, I know most everyone who sits in our area, so I’m not really alone. I appreciated him considering our situation.

What has been most challenging or surprising during this journey? The challenge for me was the time and length of time for the process. We gave up a lot of time together, but we were still together. We tried to have balance but it was difficult.We worked through it. There was not much time for fixing things around the house, yard work took longer to do, but it still needed to get done. I made that my responsibility, as much as I could. Some things went undone for a while. I went home to visit family by myself because he couldn’t afford the time to be away from studies, papers, deadlines, etc. I made that my responsibility to represent our family and check on them for both of us. I prefer to do this together.

Do you have a favorite Scripture passage and why? John 1, 1:5. In the beginning was the Word, and the Word was God, and the Word was with God. All things came to be through him, and without him nothing came to be. What came to be through him was life, and this life was the light of the human race; the light shines in the darkness, and the darkness has not overcome it. This passage brought me to the realization of what truly happened in the beginning in Genesis 1, 1. It helped me tie it all together – a light bulb moment, and that Jesus was there at that moment, ‘In the beginning’. It was a powerful realization that made me want to find out more. I just had to know more!

Who is your favorite saint and why? St. Joseph, the earthly father of Jesus. There were many trials and challenges that I

reflected on as a young adult, wife of a serviceman, resettling in new places every few years, new jobs, life. Upon reflection after another life-changing situation, I realized that St. Joseph was somehow present. I felt that he was watching and hearing my prayers for help. Trusting Jesus and submitting to what he had waiting for me after situations developed/decisions made, I began to see a pattern and saw where St. Joseph was helping me through trials that were ever present. I was comforted in thinking that he could be watching over me/us and helping us through rough patches.

Do you have a favorite religious image or devotion and why? In recent years, I’ve developed a devotion to the Blessed Virgin Mother. I think it really started at the time when she was appearing to the visionaries in Medjugorje. We were living in Spain at the time and it seemed so close. We did not get to go to Medjugorje, but were able to visit Lourdes and Fatima. Since, I’ve tried to learn more about her apparitions in different parts of the world. It’s made me remember the stories my grandmother would share about the shepherd children in Fatima. I came across a devotion to Her – Mary, Untier of Knots and Mary Take Over. Fascinating stories behind these devotions which made me want to learn more and be devoted to Her. I call on her often – she experienced so much in her beautiful life with Jesus. I realize that she would be able to understand what I feel and I could find comfort in praying to her for intercession in all situations I struggle with.

What is your favorite liturgy of the year and why? I think my favorite liturgy of the year would be Lent and Easter. I feel that preparation and walking through the passion of Jesus helps bring me closer to Him. Walking that journey in the wilderness, reflecting on what attachments have pulled me away from my focus on Him makes me to want to draw closer with him, be next to him as he journeys closer to the Passion. I try to put myself with the women who minister to him, or put myself with the apostles/disciples as they try to learn and understand what He is trying to teach to them and prepare them. It’s the time where I feel more immersed in scripture and the moment of the times.