Desde zonas de conflicto hasta antiguos lugares cristianos, el Papa León XIV lleva un mensaje de paz y esperanza a África

Por OSV News
El Papa León XIV concluyó su primer viaje a África el 23 de abril, poniendo fin a una visita a cuatro países marcada por llamados urgentes a la paz, un compromiso directo con las zonas de conflicto y un contexto de tensión política internacional.
El Papa se reunió con líderes civiles y religiosos, celebró misas públicas y animó a los católicos a seguir siendo testigos firmes del Evangelio.

El papa León XIV asiste a un encuentro por la paz en la catedral de San José de Bamenda, Camerún, el 16 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters)

– Argelia –
El viaje de 11 días del Papa León comenzó con una controversia inesperada después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, criticara al Papa como “débil ante el crimen” y “terrible en política exterior”. Los comentarios se produjeron tras las críticas del Papa a la guerra de Irán y sus llamados a la paz.
“No le tengo miedo a la administración de Trump, ni de hablar en voz alta del mensaje del Evangelio, que es lo que creo que estoy llamado a hacer”, dijo el Papa León a periodistas a bordo del vuelo papal.
“‘Bienaventurados los que trabajan por la paz’ es el mensaje que el mundo necesita escuchar hoy”.
A pesar de la disputa, el Papa León adoptó un tono positivo antes de aterrizar, diciendo que estaba “muy contento de visitar nuevamente la tierra de san Agustín”.
En Argel, visitó la Gran Mezquita y más tarde la Basílica de Nuestra Señora de África, calificando el encuentro como una señal de “que podemos aprender a respetarnos unos a otros, vivir en armonía y construir un mundo de paz”.
El 14 de abril, en Annaba, cerca de las ruinas de la antigua Hippo Regius, el Papa León instó a los cristianos a seguir el ejemplo de san Agustín en la búsqueda de la verdad y el servicio a Cristo.
Al celebrar la Misa en la Basílica de San Agustín, exhortó a los cristianos a seguir el ejemplo del santo, “buscando la verdad con pasión y sirviendo a Cristo con fe ardiente”.
– Camerún –
Durante su vuelo a Camerún, el Papa León reflexionó sobre Argelia como “una bendición especial”, señalando que la vida de san Agustín ofrece una visión de unidad y respeto más allá de las diferencias.
Ese mensaje continuó en Camerún, un país marcado por la violencia separatista. Dirigiéndose a las autoridades en Yaundé, el Papa reconoció el sufrimiento causado por el conflicto en las regiones anglófonas del noroeste y el suroeste.
Desde 2017, los enfrentamientos entre milicias separatistas y fuerzas gubernamentales han causado la muerte de más de 6.500 personas y han desplazado a más de 500.000.
“Detrás de las estadísticas hay rostros, historias y esperanzas heridas”, dijo el Papa.
Días antes de su llegada, los grupos separatistas declararon un alto el fuego de tres días.
El punto culminante de la visita fue el viaje del Papa a Bamenda, en el corazón de la zona de conflicto. En la Catedral de San José, el Papa fue recibido con entusiasmo tras declarar: “Estoy aquí para anunciar la paz”.
Tras escuchar testimonios de residentes locales, el Papa condenó enérgicamente la violencia perpetrada en nombre de Dios.
“Ay de quienes doblegan las religiones y el mismo nombre de Dios a sus propios intereses militares, económicos o políticos”, dijo, advirtiendo contra arrastrar lo sagrado “hacia lo más sucio y tenebroso”.
Al celebrar una Misa para 20.000 personas en el aeropuerto de Bamenda, exhortó: “Este es el momento de cambiar, de transformar la historia de este país”.
“Ha llegado el momento, hoy y no mañana”. También pidió a los cameruneses “recomponer el mosaico de la unidad.” El 17 de abril celebró una Misa en Douala ante unos 120.000 fieles, instando a los africanos a compartir el amor de Dios sirviendo a quienes más lo necesitan.
– Angola –
Mientras la advertencia del Papa a quienes usan a Dios para justificar la violencia resonaba entre los cameruneses que sufren en Bamenda, varios medios insinuaron que estaba lanzando una indirecta a Trump.
De camino a Angola, el Papa León aclaró que sus comentarios en Camerún habían sido preparados semanas antes y no estaban dirigidos al presidente estadounidense.
“Mis discursos fueron escritos mucho antes de que el presidente comentara”, dijo. “No me interesa debatir”, añadió, señalando que “ha habido cierta narrativa que no ha sido del todo exacta”.
Al llegar a Luanda, centró su atención en los desafíos de Angola y el papel de la Iglesia para ofrecer esperanza. El país sigue luchando contra la desigualdad, la corrupción y una guerra civil que cobró hasta 800.000 vidas.
Dirigiéndose a los líderes del Gobierno, el Papa los instó a priorizar el bien común y advirtió contra los abusos de poder y la explotación.
El 19 de abril, el Papa León celebró una Misa para unos 100.000 fieles en Kilamba. Reflexionando sobre el relato evangélico del camino a Emaús, advirtió contra la desesperanza en sociedades.
“Cuando se lleva mucho tiempo inmerso en una historia marcada por el dolor, se corre el riesgo de perder la esperanza y quedarse paralizado por el desánimo”, dijo.
Posteriormente viajó al Santuario de Mama Muxima, el santuario católico más visitado del sur de África, donde se habían reunido decenas de miles de personas.
El 20 de abril, el Papa voló hacia el este, a Saurimo, cerca de la mina de diamantes más grande de Angola. Allí visitó un hogar de ancianos con 74 residentes, muchos rechazados por sus familias.
“A las personas mayores no sólo hay que asistirlas, sino escucharlas, porque custodian la sabiduría de un pueblo”, dijo.
Al celebrar la Misa ante decenas de miles de personas, el Papa también abordó la explotación vinculada a la industria del diamante.
“Cuántas veces la esperanza de muchos es frustrada por la violencia, explotada por los prepotentes y engañada por los ricos”, dijo.
“No hemos nacido para convertirnos en esclavos”, añadió. “Toda forma de opresión, violencia y deshonestidad niega la resurrección de Cristo, don supremo de nuestra libertad”.
– Guinea Ecuatorial –
La última etapa del viaje de 11 días del Papa León lo llevó a Guinea Ecuatorial. Al aterrizar en la isla de Malabo, el Papa fue recibido por el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, quien gobierna la nación centroafricana desde que tomó el poder en un golpe de Estado en 1979.
No obstante, en su discurso ante las autoridades civiles del país, el Papa hizo un llamado a la justicia y al gobierno ético en un país criticado desde hace tiempo por la corrupción y los abusos contra los derechos humanos.
Basándose en “La ciudad de Dios” de san Agustín, el Papa León contrastó una sociedad fundada en el amor y el servicio con otra impulsada por el poder y el interés propio.
“Todo ser humano puede beneficiarse de la antigua conciencia de vivir en la tierra como peregrino”, dijo.
Al celebrar la Misa del 22 de abril en la Basílica de la Inmaculada Concepción, en la ciudad oriental de Mongomo, la segunda iglesia católica más grande de África, el Papa renovó su llamado a los líderes y ciudadanos del país para priorizar el bien común.
“Que el Señor los ayude a convertirse en una sociedad en la que todos, según sus respectivas responsabilidades, trabajen cada vez más al servicio del bien común y no de intereses particulares, superando las desigualdades entre privilegiados y desfavorecidos”, dijo.
En su Misa final en el Estadio de Malabo el 23 de abril, el Papa León ofreció una palabra de esperanza a los católicos del país, instándolos a buscar fuerza, justicia y esperanza en el Evangelio y los sacramentos.
Al concluir la Misa, el Papa se despidió del continente africano, diciendo que su visita fue “un tesoro inestimable de fe, esperanza y caridad”.
Destacando la importancia del continente, el Papa dijo que “hoy África está llamada a contribuir significativamente a la santidad y al carácter misionero del pueblo cristiano”.
“Confío esta intención a la intercesión de la Virgen María, a quien encomiendo de todo corazón, así como a sus familias, sus comunidades, su nación y todos los pueblos de África”, dijo el Papa.