Por Tom Tracy
MIAMI – Representantes y miembros del clero de la Arquidiócesis de Miami acompañaron recientemente una serie de envíos de ayuda humanitaria a Cuba, tras el paso del huracán Melissa el año pasado.
Los nuevos envíos aéreos de alimentos y artículos de higiene fueron aprobados por los gobiernos de los Estados Unidos y Cuba este año, y ascienden a unos $3 millones en ayuda, principalmente para las comunidades del este de la Isla, afectadas por el huracán en el 2025.
El huracán tocó tierra el 28 de octubre en Jamaica como tormenta de categoría 5, antes de su paso por las Bahamas, la República Dominicana, Haití y Cuba. Decenas de personas perdieron la vida, la mayoría en Jamaica y Haití.
Pero el deterioro de la situación económica de Cuba impulsó la acción de un pequeño grupo de donantes a través de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Miami.

Dichos esfuerzos locales, a finales del año pasado, se ampliaron en 2026 mediante una asociación gubernamental de $3 millones con Catholic Relief Services (CRS, Servicios Católicos de Ayuda Humanitaria de los Estados Unidos), lo que marcó el regreso a Cuba de la organización benéfica internacional con sede en Baltimore, por primera vez en una década.
La Iglesia Católica en Cuba ha estado encargada de supervisar la distribución de la ayuda para garantizar que beneficie a los más necesitados en la nación de régimen comunista, según Peter Routsis-Arroyo, director ejecutivo de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Miami.
“Cáritas Cuba, junto con sacerdotes, personal y voluntarios de las parroquias de las cuatro diócesis afectadas por el huracán Melissa, continúan distribuyendo la ayuda humanitaria proporcionada por CRS utilizando criterios basados en las necesidades”, dijo Routsis-Arroyo.
“El obstáculo más reciente es la escasez de combustible, que dificultará aún más la distribución (de ayuda)”, señaló el 21 de febrero. “También está provocando que la recolección de basura en toda la región sea prácticamente inexistente, lo que podría conducir a la propagación de enfermedades”.
En noviembre, Routsis-Arroyo y otros dos representantes de la Arquidiócesis viajaron a Cuba para acompañar el tercero de cuatro envíos, que partió del Aeropuerto Internacional de Miami y llegó al Aeropuerto Internacional Antonio Maceo, en Santiago, Cuba.
El 28 de enero, el padre José Espino, rector del Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad, en Miami, y la hermana Eva Pérez-Puelles, de las Hijas de la Caridad de Miami, acompañaron un nuevo envío aéreo de ayuda a Santiago, Cuba. Al día siguiente, el padre Elvis González, párroco de St. Michael the Archangel, en Miami, y el padre Esney Muñoz Díaz, de la misma parroquia, supervisaron un envío aéreo a la región de Holguín.
“Los suministros son recibidos por un obispo o un representante de Cáritas Cuba, que se asegura de que lleguen a las personas adecuadas”, informó Routsis-Arroyo.
“Cáritas Cuba aplica criterios basados en las necesidades para distribuir la ayuda, y da prioridad a las madres solteras, las personas mayores, y las personas con discapacidad y movilidad reducida”, indicó.
“La diferencia ahora es que esto forma parte de los $3 millones que el gobierno de los Estados Unidos permitió utilizar como parte de un compromiso para ayudar a Cuba”, explicó Routsis-Arroyo, quien se reunió a finales de enero con el arzobispo de Miami, Mons. Thomas G. Wenski, para discutir la operación.
“En la Arquidiócesis de Miami tratamos de ayudar y complementar dichos esfuerzos, y continuaremos nuestras propias relaciones y esfuerzos con Cuba”, expresó.
No es la primera vez que se envía ayuda a Cuba. En diciembre, el arzobispo Wenski explicó a los periódicos arquidiocesanos que es “algo que llevamos haciendo desde hace mucho tiempo”.
“En los últimos cinco años, hemos enviado unos 45 contenedores a Cuba para ayudar a las diócesis y comunidades religiosas en su labor con los pobres, especialmente con las personas mayores”, afirmó.
El huracán Melissa tuvo mayor impacto en Santiago, en la parte oriental de Cuba. La ayuda humanitaria a Cuba tiene como objetivo asistir a la población de cuatro diócesis, entre ellas Guantánamo-Baracoa, la Arquidiócesis de Santiago de Cuba, la Diócesis de Holguín, y la Diócesis de Bayamo-Manzanillo.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha informado que los paquetes de alimentos incluyen suministros como arroz, frijoles, aceite y azúcar. La ayuda también incluye tabletas para purificar el agua, y recipientes de almacenamiento, artículos domésticos esenciales como ollas y sartenes, junto con sábanas, mantas y linternas solares.
El año pasado, la administración Trump decidió disolver la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), y transfirió algunas de las funciones restantes al Departamento de Estado.
Los recortes a la financiación de la ya desaparecida agencia de ayuda humanitaria afectaron el apoyo a iniciativas de organizaciones humanitarias católicas como CRS, así como de otras confesiones religiosas.
Robyn Fieser, gerente de CRS de relaciones con los medios, dijo en una declaración a OSV News que “tras el huracán Melissa, estamos apoyando la entrega de suministros de emergencia a familias en Cuba mediante la financiación del gobierno de los Estados Unidos, en coordinación con la Iglesia Católica, un socio de larga trayectoria y de confianza para llegar a las comunidades en tiempos de crisis”.
El arzobispo Wenski compartió con los periódicos arquidiocesanos que este nuevo proyecto con Cuba supone una oportunidad para que el gobierno de los Estados Unidos restablezca en parte su coordinación con CRS. En su opinión, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha actuado con gran sensatez al restablecer esa relación.
“CRS ha vuelto a ayudar a Cuba”, añadió el arzobispo. “Esperamos que esto abra fondos y proporcione asistencia a los cubanos, porque eso es lo único que les está llegando en este momento”.
(Tom Tracy escribe para el periódico Florida Catholic, medio de comunicación de la Arquidiócesis de Miami. Este artículo fue publicado originalmente por Florida Catholic y La Voz Católica. Este artículo es distribuido en colaboración con OSV News.)
