En el mes de noviembre pasado pasé una semana en Assisi,
Italia.Este es el lugar de San Francisco. El fue el primero que puso un nacimiento. San Francisco quiso ayudar a la gente a entender que Jesús es uno de nosotros. Mucha gente recordaba que Jesús es Dios, pero no comprendía bien que él fue una persona también.
En el nacimiento está muy claro que Jesús es un bebé, no puede caminar, no puede comer, no puede cuidar de sus funcionesdel cuerpo. El mismo como todos los bebes, dependía de su mamá y de su papá para vivir.
Es increíble que Dios escogió que su hijo entrara a la vida del mundo como uno de nosotros y solamente para ayudarnos a comprender su amor. El Creador hizo una creatura. ¡Qué milagro!
Y también cuando reflexionamos sobre su nacimiento es obvio que Jesús nació muy pobre. María y José estaban lejos de sus familia y no había una casa para su bebé. Ellos necesitaron continuar poniendo su confianza en Dios para proteger y guardar a su nuevo niño.
Así pues, San Francisco nos ayuda a recordar el significado de la Navidad. La encarnación de Dios fue el primero paso para la salvación del mundo. Qué amor Dios tiene para nosotros que él salió del cielo con todo su poder y entró a la humanidad sin poder. Este es un sacrificio maravilloso.
En la vida hay momentos en que tal vez pensamos que Dios no nos conoce o no presta atención a nuestros problemas. Quizás pensamos que Dios está en cielo pero muy distante de nuestra vida. Pero cuando reflexionamos en el nacimiento, y miramos al niño y a la sagrada familia en un establo recordamos que él quiere mucho para nosotros.
“Y Jesús seguía creciendo en cuerpo y mente, y gozaba del favor de Dios y de los hombres”. (Lucas 2:52)
Por lo tanto Jesús puede entender todos los sufrimientos y tentaciones de la gente, incluyendolo a usted particularmente. Y por eso él aceptó la crucifixión sin pecado El cargó con nuestros pecados, dolores, y luchas hacia el Padre. Así nosotros recibimos perdón y salvación.
Este último milagro empieza con la Navidad cuando un bebé nace en un establo en Belén con una familia pobre.
Ademas den sus alegrías en esta Navidad a los ángeles, “Gloria a Dios en las alturas. ¡Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor”. (Lucas 2:14)
(El Padre Pawelk vive en Kentucky y es un Misionero de Glenmary)